Opinión

Los retos sociales de la cuarentena

Norma Correa

Norma Correa

Antropóloga y docente del Departamento de Ciencias Sociales PUCP

¿Cuáles son los retos específicos de la cuarentena en el Perú? Esta tendrá fuertes impactos económicos y sociales en nuestro país. Entre ellos, quisiera llamar la atención sobre sus efectos en la población más pobre y vulnerable del Perú. Antes del inicio de la pandemia del COVID-19, un 20.5% de la población nacional se encontraba por debajo de la línea de pobreza monetaria establecida por el INEI (2018). En zonas rurales, el porcentaje de población en este segmento se incrementa a 46.1%, mientras que en la Amazonía llega a 38.3%.

Antes del inicio de la pandemia del COVID-19, un 20.5% de la población nacional se encontraba por debajo de la línea de pobreza monetaria».

Dado que la pandemia tendrá impactos muy negativos en la economía global y nacional, la pobreza se incrementará en el Perú especialmente en zonas urbanas. Por ello, es fundamental que se promuevan medidas que mitiguen sus efectos en los sectores más vulnerables. Entre estos se encuentran los ciudadanos en situación de pobreza y de pobreza extrema. También están aquellos que corren el riesgo de caer en la pobreza porque dependen de ingresos diarios para subsistir.

El gobierno ha anunciado el bono económico «Yo me quedo en casa», dirigido a tres millones de hogares en situación de pobreza a nivel nacional, los cuales recibirán S/380 para contribuir a cubrir sus necesidades básicas durante la cuarentena. Esta es una medida acertada y oportuna que será fundamental para que los hogares más pobres del país no pasen hambre. Se ha anunciado que dicho bono priorizará a la población urbana, mientras que los programas de transferencias ya existentes («Juntos», «Pensión 65», «Contigo») continuarán sus operaciones a nivel nacional.

El gobierno ha anunciado un bono económico dirigido a tres millones de hogares en situación de pobreza a nivel nacional, los cuales recibirán S/380″.

Las transferencias monetarias son un instrumento de política social muy útil en este contexto. El Perú cuenta con 15 años de experiencia acumulada con diversos programas de transferencias, como «Juntos» y «Pensión 65». Estos pagos están bancarizados hace muchos años a través del Banco de la Nación. Desde sus inicios, dichos programas se han focalizado en la población pobre y pobre extrema, principalmente en zonas rurales. Así, las transferencias han demostrado su efectividad para inyectar liquidez y evitar el hambre en hogares que enfrentan choques económicos. Sin embargo, la pandemia ha revelado un vacío largamente pendiente en la política social peruana: la falta de instrumentos para responder a la pobreza urbana. En este contexto, nos hacen falta instrumentos dirigidos a los sectores más vulnerables en las ciudades.

Las transferencias monetarias son un instrumento de política social muy útil en este contexto».

Esta es una oportunidad para innovar las políticas sociales y hacer mejor las cosas con lo que tenemos. Para el Perú, resulta clave que nuestra red de protección social sea más responsiva en un mercado laboral marcado por la informalidad y el autoempleo. Asimismo, debemos generar instrumentos permanentes para responder a la pobreza y vulnerabilidad urbana. También debemos mejorar las estrategias de superación de pobreza dirigidas a las zonas rurales.

La pandemia nos dejará muchas lecciones que aprenderemos duramente. Por ejemplo, nos enseñará la importancia de contar con sistemas de protección social, y servicios públicos efectivos y solidarios. Por otro lado, la población urbana será más consciente de la importancia económica del Perú rural, cuyo trabajo agrario será indispensable para abastecer de alimentos a las ciudades.

La pandemia nos enseñará la importancia de contar con sistemas de protección social, y servicios públicos efectivos y solidarios.»

El contexto de emergencia nacional requiere que se diseñen instrumentos con efectividad, rigor y, sobre todo, rapidez; esfuerzo en el cual puede contribuir la comunidad académica. Ciertamente, vamos a enfrentar un reto monumental ad portas del bicentenario, pues el Perú es una economía pequeña y abierta muy dependiente del entorno internacional. El Estado no podrá hacerlo todo y se requiere la colaboración de toda la sociedad. Desde el nivel macro, se requerirán alianzas público-privadas para respoder a la emergencia; y a nivel micro, debemos apoyar a los más afectados en nuestro entorno.

Confío en que saldremos adelante con solidaridad, creatividad y empatía. Pese a las dificultades que podamos enfrentar en nuestros hogares, no olvidemos que, para vencer a la pandemia, es indispensable ser solidarios y empáticos.