Opinión

Estado de emergencia: no es lo ideal pero no hay de otra

David Lovatón

David Lovatón

Director del CICAJ y docente del Departamento de Derecho

¿El toque de queda es razonable y proporcional? Sí, porque tiene relación con los hechos que han motivado el estado de excepción (frenar la pandemia) y porque tiene similar peso o valor que el derecho a la salud de todos, que pretende proteger».

El orden jurídico es un producto social y cultural. Responde a una idea y a un consenso –en un momento histórico determinado– de cómo una sociedad quiere organizarse. Y ambos se plasman en una norma suprema llamada Constitución. Todas las constituciones contemplan situaciones de excepción constitucional, es decir, momentos en los que el “Estado de derecho” se pone en paréntesis –solo en parte– para poder enfrentar una crisis o un problema causado por un desastre natural, una guerra o una gran conmoción social.

En nuestro caso, el artículo 137º de la Constitución llama a esa excepción, precisamente, como “estado de excepción”, que es decretado por el presidente de la República y que, a su vez, tiene dos variantes:

  1. “Estado de emergencia”, hasta por 60 días prorrogable varias veces. Se pueden suspender hasta cuatro derechos –libertad individual, libertad de tránsito, libertad de reunión e inviolabilidad de domicilio– y las Fuerzas Armadas pueden asumir el control del orden interno que, en principio, está a cargo de la Policía Nacional.
  2. “Estado de sitio”, hasta por 45 días en caso de invasión, guerra exterior o guerra civil; y en el que se pueden poner en paréntesis otros derechos. Es la forma más intensa y grave, y, por ello, su prórroga requiere aprobación del Parlamento. Hasta ahora, nunca se ha declarado estado de sitio (felizmente).

¿Esto significa que autoridades civiles, policiales y militares tienen carta blanca para hacer cualquier cosa? Por supuesto que no».

¿Esto significa que autoridades civiles, policiales y militares tienen carta blanca para hacer cualquier cosa? Por supuesto que no. El último párrafo del artículo 200º de la Constitución  dispone que todo acto de autoridad civil, militar o policial durante estado de excepción tiene que regirse por los principios de razonabilidad y proporcionalidad, es decir que las medidas que se adopten tengan relación con los hechos que motivaron el estado de excepción. En el presente caso, evitar la expansión incontrolable de la pandemia (razonabilidad) y que, además, tales medidas restrictivas guarden cierta equivalencia, pesen o valgan más o menos lo mismo que los derechos que pretenden proteger (proporcionalidad).

¿El toque de queda* es razonable y proporcional? Sí, porque tiene relación con los hechos que han motivado el estado de excepción (frenar la pandemia) y porque tiene similar peso o valor del derecho a la salud de todos, que pretende proteger. En cambio, no sería ni razonable ni proporcional ingresar a un domicilio particular sin que haya indicio alguno de que no se está respetando el aislamiento obligatorio. Además, estas medidas contemplan excepciones, como salir a comprar comida o medicinas, emergencias médicas, entre otras. A la vez, los ciudadanos debemos respetar las medidas ordenadas por las autoridades, pues precisamente su incumplimiento por parte de un buen número de compatriotas parece haber empujado a radicalizar las restricciones.

Cuanto más respetemos las restricciones, más rápido saldremos de ellas».

Para los que tenemos 30 años o más (de sobra en mi caso), los estados de emergencia, los toques de queda o los militares patrullando las calles no son algo nuevo (aunque la emergencia sanitaria sí), pues ya lo vivimos y sufrimos durante los años del conflicto armado interno y el terrorismo; pero para los jóvenes estudiantes sí lo es. No es lo ideal, pero al parecer no hay otro camino para intentar frenar esta pandemia, cuyos efectos podrían ser mucho peores. Cuanto más respetemos las restricciones, más rápido saldremos de ellas.

*N. del E: «Orden de inamovilidad entre las 8 p.m. y las 5 a.m.», anunciada el miércoles 18 por el presidente Martín Vizcarra.