Resultados de la prueba PISA 2025: especialistas PUCP analizan causas y proponen acciones en el Perú
Los estudiantes de Perú obtuvieron puntajes inferiores al promedio de los países de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias.
Frank Villegas y Jesús Zapata, de los departamentos de Educación y Ciencias, respectivamente, identifican entre los factores que podrían explicar el retroceso en matemáticas y lectura de los estudiantes peruanos a la pandemia, la inestabilidad política del país y el debilitamiento del trabajo con los docentes. Frente a ese escenario, coinciden en la necesidad de reducir las brechas, fortalecer los aprendizajes desde los primeros años y brindar a los docentes las condiciones necesarias para acompañar las trayectorias educativas de sus estudiantes.
Texto:Gabriela Machuca Castillo
Fotos:Andina
09.09.2026
Distan de ser alentadores para el Perú los resultados de la prueba PISA 2025, publicados el 8 de septiembre por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La evaluación midió los conocimientos, habilidades y actitudes de 6,991 estudiantes de 15 años de 260 escuelas del país —además de jóvenes de otras 90 naciones— en lectura, matemáticas, ciencias y resolución computacional de problemas.
Según el informe, el Perú perdió parte de los avances educativos conseguidos durante la última década. Respecto de 2022 —cuando se realizó la edición anterior del estudio—, el país retrocedió en matemáticas y lectura, mientras que en ciencias se mantuvo prácticamente estable. Las cifras permiten dimensionar el problema: aproximadamente 7 de cada 10 estudiantes peruanos no alcanzan el nivel básico en matemáticas, casi 6 de cada 10 en lectura y poco más de 5 de cada 10 en ciencias. Los datos muestran también problemas importantes de asistencia, desigualdad socioeconómica y acompañamiento familiar.
6,991
estudiantes de 15 años de 260 escuelas del Perú fueron evaluados por la prueba PISA 2025 en las áreas de lectura, matemáticas, ciencias y resolución computacional de problemas.
Cabe subrayar que el informe no profundiza en las causas que podrían explicar estos resultados. Para comprender mejor qué hay detrás de las cifras y, sobre todo, qué se puede hacer en primera instancia para revertir esta situación, PuntoEdu conversó con dos especialistas de la PUCP: el Mag. Frank Villegas, docente del Departamento de Educación con experiencia en medición y evaluación de aprendizajes, aprendizaje autorregulado y didáctica de la lectura y la escritura; y el Dr. Jesús Zapata, director de la carrera de Matemáticas y también del Programa de Olimpiadas Matemáticas de la Sociedad Matemática Peruana.
“Lo primero que quisiera compartir es mi preocupación por cómo se están interpretando los resultados de la prueba PISA, la cual, hay que recordar, tiene limitaciones. Con esto me refiero a que nos brinda información concreta sobre estudiantes de 15 años en ciertas competencias. Esto es muy importante, claro, pero no da cuenta del sistema educativo peruano en su totalidad. Por ello, no hay que sobredimensionar sus resultados, como he visto que ocurre en algunos medios. Hay que interpretar los datos en su justa medida. Dicho esto, sí hay mucho que revisar y hacer a partir de lo que se ha conocido”, precisa el Mag. Villegas antes de explicar las razones que podrían estar detrás del retroceso.
Me preocupa cómo se están interpretando los resultados de la prueba, la cual, hay que recordar, tiene limitaciones. Con esto me refiero a que nos brinda información concreta sobre estudiantes de 15 años en ciertas competencias. Esto es muy importante, claro, pero no da cuenta del sistema educativo peruano en su totalidad».
Causas, motivos, razones y circunstancias
Serían tres los que motivan la situación descrita en la prueba PISA 2025 para el Perú, según el especialista. La primera tiene que ver con que el grupo de jóvenes que fue evaluado en el 2025 no tenía lo que él denomina un “buen punto de inicio” en comparación con el estudiado en el 2022. Con ello se refiere a que carecía de un rendimiento académico óptimo desde años previos de escolaridad. “Hay que tomarlo en cuenta porque se trata de grupos con distintas trayectorias y contextos”, detalla.
La segunda, y en eso coindice el Dr. Zapata, es la pandemia. “En el Perú, el cierre de las escuelas duró mucho tiempo lo cual dejó efectos negativos. Según la evidencia internacional y del Ministerio de Educación, el aprendizaje de las matemáticas tuvo mayor afectación que la lectura”, indica. Zapata agrega: “Uno podría decir que ya pasaron años desde que ocurrió aquello, pero hay que tener en cuenta que, en matemáticas, el aprendizaje es acumulativo. La prueba se toma a chicos y chicas de 15 años, pero la pandemia los pudo haber afectado cuando tenían 9 o 10. Si no hubo buena base, hoy se refleja el debilitamiento”.
Uno podría decir que ya pasaron años desde que ocurrió aquello, pero hay que tener en cuenta que, en matemáticas, el aprendizaje es acumulativo. La prueba se toma a chicos y chicas de 15 años, pero la pandemia los pudo haber afectado cuando tenían 9 o 10. Si no hubo buena base, hoy se refleja el debilitamiento”.
Una tercera causa relevante, para Villegas, es la inestabilidad política peruana que trajo como consecuencia los constantes cambios de ministros y autoridades: “Ha habido poca continuidad de políticas educativas. Este grupo evaluado en el 2025 ha vivido una trayectoria escolar marcada por las consecuencias de ello”.
Zapata, empero, esgrime una cuarta hipótesis: “Creo, además por mi experiencia de trabajo con jóvenes, que existe un debilitamiento en los programas del Estado que apuntan a fortalecer la formación escolar y el trabajo con los docentes”.
Los números no cuadran
El problema más crítico de la evaluación PISA 2025 para el Perú es que 7 de cada 10 estudiantes no alcancen el nivel básico de matemática a los 15 años. Eso quiere decir, en términos concretos, que no pueden utilizar las matemáticas de forma independiente en situaciones cotidianas. “Lo explico con un ejemplo sencillo: vas al supermercado y tienes que elegir dos marcas de arroz que sabes que son de calidad similar. Aquí entra en juego el factor económico. ¿Qué conviene comprar? ¿Serán tres cuartos de kilo de la primera marca a S/ 2.50 o un kilo de la segunda a S/ 3? Identificar qué sería más económico para tu bolsillo es el tipo de competencia que se espera a nivel básico y a lo que no se está llegando”, puntualiza Zapata.
En el promedio de los países participantes en la prueba, 3 de cada 10 estudiantes no llegan al mínimo requerido. En el Perú, son 7 de cada 10. No es una sentencia, pero sí una gran alerta, porque significa que la generación actual tiene dificultades para desarrollar un aprendizaje autónomo, vincular el aprendizaje matemático con el pensamiento crítico y discernir qué significa aquello que está aprendiendo».
“En el promedio de los países participantes en la prueba, 3 de cada 10 estudiantes no llegan al mínimo requerido. En el Perú, son 7 de cada 10. No es una sentencia, pero sí una gran alerta, porque significa que la generación actual tiene dificultades para desarrollar un aprendizaje autónomo, vincular el aprendizaje matemático con el pensamiento crítico y discernir qué significa aquello que está aprendiendo. Y eso es vital para formar futuros profesionales”, acota el experto.
Preocupación a nivel mundial y la IA
Sería impreciso presentar los resultados peruanos solo como un desplome aislado. Nuestro país retrocede dentro de una tendencia internacional. Hay que mencionar que en la prueba PISA 2025 participaron más de 760 mil estudiantes, lo que representa una población total de 33 millones de ellos.
PISA 2025 incluyó en esta edición una evaluación sobre aprendizaje en el mundo digital, lo cual midió las habilidades de los estudiantes para la resolución computacional de problemas, entre otros apectos.
Entre las conclusiones más relevantes del estudio a esa escala destacan que la lectura es el área que muestra el deterioro más pronunciado, y que las capacidades lectoras que más se están debilitando son la evaluación de información, el establecimiento de conexiones entre distintas fuentes y el pensar críticamente sobre lo que se lee. Las matemáticas, por su parte, también muestran un retroceso de largo plazo. Asimismo, aparece la distracción digital y el inadecuado empleo de inteligencia artificial (IA) como nuevos problemas educativos.
“Vale la pena reflexionar sobre estos últimos temas. Lo que se ha encontrado en PISA es que los estudiantes que reportan un menor uso de la IA para realizar sus tareas escolares obtienen mejores resultados, mientras que ocurre lo contrario entre quienes recurren a ella con mayor frecuencia. Sin embargo, PISA no concluye que la IA sea buena o mala. Al final, todo depende de cómo se utilice, pues se trata de una herramienta que también puede contribuir al aprendizaje. Entonces, hay que pensar esos patrones que muestra y las implicancias educativas que tienen”, esgrime Villegas.
Vale la pena reflexionar sobre estos últimos temas. Lo que se ha encontrado en PISA es que los estudiantes que reportan un menor uso de la IA para realizar sus tareas escolares obtienen mejores resultados, mientras que ocurre lo contrario entre quienes recurren a ella con mayor frecuencia».
Sobre ello Zapata dice lo siguiente: “ Yo considero muy importante el uso de la tecnología y de la inteligencia artificial para fortalecer los aprendizajes matemáticos en el siglo XXI, porque democratiza el acceso al conocimiento. La IA está mejorando mucho en su capacidad para brindar información pertinente, pero eso no elimina un factor fundamental: el acompañamiento docente. Desde mi experiencia, considero que, a una edad tan temprana, es imprescindible contar con un docente adecuadamente preparado que acompañe ese proceso de aprendizaje”.
Prioridades para revertir la situación
Frente a este panorama, Frank Villegas identifica tres aspectos clave en los que se debería trabajar para mejorar los aprendizajes. El primero es el cierre de brechas. “Algo que muestran tanto PISA como las evaluaciones nacionales es que las escuelas privadas tienen un mejor desempeño que las públicas y que las ubicadas en zonas urbanas obtienen mejores resultados que las rurales. Por ello, una acción prioritaria debería ser plantear, en el corto, mediano y largo plazo, medidas que permitan fortalecer la escuela pública, con especial énfasis en la educación rural”, sostiene.
Por ello, una acción prioritaria debería ser plantear, en el corto, mediano y largo plazo, medidas que permitan fortalecer la escuela pública, con especial énfasis en la educación rural».
Una segunda línea de acción apunta a entender el aprendizaje como parte de una trayectoria educativa y no solo a partir de sus resultados finales. “PISA debería llevarnos a pensar en las trayectorias educativas y en la necesidad de implementar acciones a lo largo de todo ese recorrido. Por ejemplo, es fundamental fortalecer el punto de inicio de los estudiantes. Los resultados son bastante claros: cuando este es bueno, la trayectoria educativa puede variar muchísimo de manera positiva”, explica Villegas.
El tercer punto está relacionado con la implementación del Currículo Nacional de la Educación Básica. “Actualmente, tenemos un currículo basado en un enfoque por competencias. Seguramente habrá voces que planteen que debemos cambiarlo por completo, pero creo que el foco no debería estar en modificar el documento, sino en cómo se implementan los enfoques pedagógicos que ya existen”, señala.
El docente no puede hacerlo solo, necesita el soporte de su unidad educativa a nivel distrital o regional (…). Una vez que recibe ese soporte, también debe contar con herramientas —ya sean materiales o tecnológicas— que le permitan llevar esta perspectiva al aula”.
Precisamente para que estos enfoques puedan trasladarse de manera efectiva al aula, Jesús Zapata considera fundamental que los docentes cuenten con capacitación, recursos y respaldo institucional. “Este no puede hacerlo solo, necesita el soporte de su unidad educativa a nivel distrital o regional. Eso trabajamos en el programa de formación docente que desarrollamos en la PUCP, el cual se realiza en coordinación con el Ministerio de Educación. Una vez que el profesor recibe ese soporte, también debe contar con herramientas —ya sean materiales o tecnológicas— que le permitan llevar esta perspectiva al aula”, finaliza.
Doctor en Ciencias por el Instituto de Matemática Pura y Aplicada (Brasil). Actualmente, se desempeña como director de la carrera de Matemáticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). También es director del Programa de Olimpiadas Matemáticas de la Sociedad Matemática Peruana.
Frank Villegas Regalado
Docente del Departamento Académico de Educación – Sección Educación
Licenciado en Educación y doctorando en Psicología. Además, es magíster en Cognición, Aprendizaje y Desarrollo. En la actualidad, se desempeña como profesor en la Escuela de Posgrado de la PUCP.
Deja un comentario