Universidades peruanas se comprometen con una cultura de paz de cara a la visita del Papa León XIV
Un grupo de universidades peruanas se preparan para la visita del Papa León XIV, construyendo una cultura de paz compartida.
Un grupo de universidades peruanas se preparan para la visita del Papa León XIV, construyendo una cultura de paz compartida.
1/5
La PUCP reunió a representantes de 17 universidades del país en un encuentro preparatorio con el Foro de Universidades por la Paz (FOUP), del que salió una hoja de ruta rumbo a noviembre.
Texto:Eduardo Dávila Lynch
Fotos:Tatiana Gamarra
28.08.2026
El 21 de agosto, la Pontificia Universidad Católica del Perú convocó a un grupo de universidades peruanas para dar el primer paso hacia una cultura de paz compartida. La cita, bautizada «Universidades peruanas comprometidas por la construcción de una cultura de paz», se organizó en el marco de la próxima visita del Papa León XIV al país, prevista para noviembre.
El encuentro contó con la participación de la Dra. Augusta Valle, directora académica de Planeamiento y Evaluación PUCP, quien habló en nombre del rector, Dr. Julio del Valle. También intervino Adriano Rodrigues, coordinador general del Foro de Universidades por la Paz (FOUP).
Cuatro dimensiones para construir una cultura de paz desde la PUCP
La Dra. Valle situó la propuesta en el magisterio de León XIV, a quien llamó «el Papa de la paz» y «el Papa peruano». Recordó que el pontífice ha llamado a construir una paz «desarmada y desarmante», que no se impone, sino que se edifica mediante el diálogo, la escucha y la reconciliación. Mencionó los conflictos en Gaza, Ucrania, Sudán, Haití, Armenia y Serbia como telón de fondo de esa urgencia.
La idea no es firmar un documento, sino mostrar cómo nuestras universidades ya vienen trabajando en ello desde diferentes perspectivas».
La directora de la DAPE recuperó también la huella del padre Felipe MacGregor, exrector de la PUCP y pionero en el concepto de cultura de paz, quien distinguía una dimensión activa —transformar el mundo a través del conocimiento— de otra contemplativa, orientada a desarmar actitudes violentas desde dentro. Sobre esa base, propuso que el compromiso universitario se organice en cuatro frentes: formación en resolución de conflictos y ciudadanía, investigación e innovación sobre las causas de la violencia, una gestión institucional basada en el diálogo, y una relación con el entorno que atienda a las poblaciones más vulnerables.
«La idea no es firmar un documento, sino mostrar cómo nuestras universidades ya vienen trabajando en ello desde diferentes perspectivas», explicó Valle. Por eso, propuso adelantar un encuentro en la PUCP antes de la llegada del Papa León XIV, donde las instituciones puedan hacer público el compromiso y compartir sus experiencias.
El FOUP y su llamado a una cultura de paz sin fronteras
Rodrigues presentó al FOUP como una red con cuatro años de trabajo, con presencia en más de treinta países y seis continentes, y 170 instituciones de educación superior asociadas. Solo dos universidades peruanas figuran hoy como signatarias. Adherirse, aclaró, no tiene costo ni implica compromisos legales: basta con designar a una o más personas de contacto.
Entiendo que las universidades son el único ente capaz hoy de hacer esta transformación por una cultura de paz. No podemos esperar de los gobiernos, que cada cuatro años cambian y pierden la memoria».
El coordinador general repasó los cinco programas de la organización: los Centros de Investigación y Estudios Avanzados por la Paz (Ciepe), que desde octubre reunirán a investigadores de universidades signatarias para un estudio internacional de doce meses sobre violencia de género y salud mental; «Ciudades Amigas por la Paz», con asesoría gratuita a municipios; un programa de formación con la Universidad de Mendoza, que ya suma 950 inscritos en el mundo; «Jóvenes por la Paz», con la Universidad de Puglia; y un banco de buenas prácticas universitarias.
Rodrigues dedicó buena parte de su intervención a los riesgos del «nuevo tiempo»: el avance de la inteligencia artificial, el retroceso de la autonomía universitaria y la pérdida de valores cívicos entre los jóvenes. Advirtió que siete de cada diez profesores no comprenden ni adoptan la inteligencia artificial, mientras nueve de cada diez estudiantes ya la usan a diario. «Entiendo que las universidades son el único ente capaz hoy de hacer esta transformación por una cultura de paz. No podemos esperar de los gobiernos, que cada cuatro años cambian y pierden la memoria», afirmó.
Diecisiete universidades trazan la ruta hacia noviembre
Al encuentro asistieron representantes de la Universidad del Pacífico, la UPC, la Universidad de Lima, la USMP, la USAT, la Universidad Señor de Sipán, la Universidad Nacional de Huancavelica, la Universidad Esan, la Unifé, la Universidad Nacional de Trujillo, la Universidad Católica Sedes Sapientiae, la Universidad Nacional de Ucayali, la UPCH, la Universidad Nacional de Moquegua, la Universidad Andina del Cusco, la Universidad Nacional Micaela Bastidas de Apurímac y la Universidad Católica de Santa María, entre otras instituciones públicas y privadas del país.
Rodrigues planteó tres acciones concretas: la adhesión gratuita de las universidades peruanas al FOUP; la elaboración de un mapeo de la violencia en el país mediante encuentros diferenciados en costa, sierra y selva amazónica; y la organización de una conferencia nacional de universidades por la paz, donde las instituciones presentarían sus propuestas ante toda la red.
De la reunión surgieron tres propuestas concretas planteadas por Rodrigues: la adhesión gratuita de las universidades peruanas al FOUP a través de su sitio web; un mapeo regional de la violencia en el país, dividido en tres encuentros según zona geográfica —costa, sierra y selva amazónica—; y una conferencia nacional de universidades por la paz, en la que las instituciones expondrían públicamente sus propuestas ante toda la red. Todo el plan, precisó Rodrigues, debe cerrarse antes de la llegada del Papa León XIV al Perú en noviembre. Como siguiente paso, la PUCP anunció que conformará un equipo interuniversitario encargado de perfilar el compromiso que las universidades firmarán antes de esa visita.
Lo que empezó como una reunión preparatoria dejó, sobre todo, una pregunta abierta para el sistema universitario peruano: cómo traducir el magisterio de un Papa peruano en compromisos verificables antes de que termine el año. Entre el mapeo regional de la violencia, la adhesión al FOUP y la conferencia de noviembre, las universidades convocadas tienen ahora una ruta trazada. Falta, como reconoció la propia Valle, que ese compromiso no se quede solo en la firma de un documento.
Deja un comentario