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Entrevista

"El oficio de escribir exige una práctica también mental, porque cuando no se escribe se está pensando en ello"

El reconocido escritor chileno Carlos Franz brindará, este lunes 28, el conversatorio «El oficio de escribir», presentado por nuestra Maestría en Escritura Creativa y la Cátedra Vargas Llosa. Aquí nos cuenta sobre su trayectoria y la manera en que elaboró su premiada novela Si te vieras con mis ojos.

  • Carlos Franz
    Escritor chileno
  • Entrevista :
    Oscar García Meza

¿Hasta qué punto considera que se puede enseñar a escribir?

Inevitablemente, estoy marcado por mi experiencia. Soy un autodidacta que pasó por muchos talleres literarios. Creo que el aprendizaje más importante que te da un taller o un programa de escritura creativa es un público que reacciona a lo que escribes y te da opiniones o críticas muy útiles. Así aprecias la diferencia entre lo que quisiste comunicar y aquello que recibe el lector. Para un escritor que está empezando, esto es asombroso y, muchas veces, frustrante.

En entrevistas anteriores, mencionó que para elaborar su novela Si te vieras con mis ojos, ganadora del premio II Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, investigó y se documentó mucho. ¿Cuál considera que es la importancia de investigar al momento de escribir ficción?

Al ser una historia con trasfondo histórico y personajes reales -como el pintor Rugendas y el naturalista Charles Darwin-, esta novela exigía investigar. Saber qué fue verdad para poder inventar. La investigación, que disfruté mucho y me tomó varios años, fue fundamental para poder meterme en la atmósfera de mediados del siglo XIX en Chile y Europa

Pero en otras novelas, la propia vida es un proceso de investigación. El escritor es un observador de la naturaleza humana, como decía Dickens de su personaje Pickwick. Quizás no deliberadamente sino, más bien, es la actitud con la que naciste y, claro, quieres expresar lo que observas.

El aprendizaje más importante que te da un taller o un programa de escritura creativa es un público que reacciona a lo que escribes y te da opiniones o críticas muy útiles".

El tema principal de Si te vieras con mis ojos es el amor, ¿de qué modo un alumno de la maestría en escritura creativa o, en general, un autor que recién está empezando puede tratar un tema que ya ha sido bastante tocado, y abordarlo de una manera distinta y fresca?

Ese fue uno de mis desafíos más grandes. La historia de amor histórico que tenía trataba sobre cómo Rugendas llega a Chile por unos meses y termina quedándose 8 años porque se enamora de una mujer casada. Pero el triángulo amoroso se ha contado mil veces. Entonces, diría que primero hay que contar la historia como si fuera la primera vez. Para eso, uno tiene que sentirla, enamorarse de la protagonista Carmen, sentir los celos y el dolor del marido, ponerse en la piel del pintor.

Tardé mucho en escribir esa novela porque quería salir del triángulo adúltero tan manoseado. En mis investigaciones, encontré que Darwin había estado en ese mismo tiempo en Chile. Él, que era un joven inocente en esa época, se convierte en el cuarto en discordia. De este modo, el triángulo se vuelve un cuadrado. Allí sentí que la historia ya era distinta y propia.

En buena parte de esta novela, el punto de vista del narrador es la segunda persona. ¿Cómo un escritor puede descubrir cuál es la persona más apropiada para contar una historia?

Es una pregunta que uno debe hacerse cada vez que comienza a escribir. Prácticamente siempre pruebo a contar una parte de la historia en primera persona, luego en tercera y en segunda. Y también hago combinaciones donde todas intervienen y se intercalan. Solo después de esa comparación de puntos de vista, uno puede estar seguro de cuál es la voz que debe contar esa historia.

La segunda persona en Si te vieras con mis ojos es una voz compleja porque es la de Carmen imaginando lo que Rugendas pensó, vio y sintió. Representa ese deseo de todo ser enamorado de conocer qué pasa en el interior del otro, saber si me ama a mí o a una imagen que no corresponde con quien soy. Esta voz también representa el deseo profundo de la pareja de ser una sola persona.

Tengo una visión melancólica del oficio literario. Uno lo hace porque no puede hacer otra cosa. Entonces, los premios son pequeños antídotos contra esa melancolía".

En su carrera ha obtenido diferentes premios, como el mencionado Bienal de Novela MVLL, ha sido finalista del Planeta Argentina 1996, entre otros. ¿Cuál es la importancia de recibir un premio? ¿Es un impulso para la carrera del escritor o también una presión?  

Quiero mencionar que el primer premio de mi carrera literaria lo gané en Perú a fines de la década de los ochenta. Recuerdo que envié mi obra por correo y después de un tiempo, en el que ya me había olvidado de ella, el poeta Enrique Lihn me llamó para decirme que había obtenido el Premio Latinoamericano de Novela Cicla. Yo no tenía la menor idea.

Tengo una visión melancólica del oficio literario. Uno lo hace porque no puede hacer otra cosa. Entonces, los premios son pequeños antídotos contra esa melancolía. Son un estímulo y si hay dinero en ellos, todavía más. Pero también traen maldiciones esas bendiciones y una de ellas es que quedas como obligado a producir una obra mejor que aquella que fue premiada, sobre todo si eres muy joven. Después de que pasó el ruido y las buenas ventas del libro con el que fui finalista del Planeta, El lugar donde estuvo el paraíso, sentí que esa exposición interfirió en mi proceso creativo. Quedé un poco abrumado y tardé bastante en salir de ese pasmo.

Muchas veces, leyendo historia, poesía o política, me encuentro reflexionando en cómo poner ese elemento que acabo de encontrar en la novela que estoy escribiendo".

El lunes 28 realizará el conversatorio virtual «El oficio de escribir», organizado por nuestra Maestría en Escritura Creativa junto con la Cátedra Vargas Llosa, ¿qué expectativas tiene?

Tengo mucha curiosidad y ganas de estar en contacto con los alumnos de la maestría. Sé que en eventos así se espera que el ponente sea quien hable, pero quisiera también oír a los escritores jóvenes, y saber qué piensan y desean. Acepté la invitación porque es una forma de volver al Perú, un lugar al que fui muchas veces antes de la pandemia, pero la próxima tiene que ser presencial.

Este es un oficio que exige una práctica concreta, la de lidiar con las palabras a diario, pero también mental, porque cuando no se escribe se está pensando en ello. Muchas veces, leyendo historia, poesía o política, me encuentro reflexionando en cómo poner ese elemento que acabo de encontrar en la novela que estoy escribiendo. Ese es el oficio, un tipo de atención un poco obsesiva en el trabajo.

Participa en el conversatorio "El oficio de escribir"

El escritor chileno Carlos Franz conversará con la docente Mag. Daniela Ramírez este lunes 28 de junio a las 8 p.m. Para participar en el evento, tan solo debes conectarte a la transmisión en vivo que se realizará en el fanpage de nuestra Maestría en Escritura Creativa. Asimismo, habrá una ronda de preguntas del público.

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