Opinión

El presidente Humala y las lenguas en el Perú

Virginia Zavala

Virginia Zavala

Profesora del Departamento de Humanidades

Hay abundante bibliografía que ya ha demostrado que el énfasis en pruebas estandarizadas pone en desventaja a aquellas poblaciones minorizadas ya desventajadas.
Los niños peruanos serán mejores peruanos si saben hablar inglés, español y sus lenguas originarias.

Los cambios en las políticas educativas en el país reflejan (y a su vez dan forma) a los cambios políticos por los que ha pasado el gobierno desde el 2011. Para nadie es una novedad que la gestión de Humala ha sido cooptada por los intereses del empresariado, que los movimientos sociales se han visto frustrados por las promesas no cumplidas y que nos encaminamos cada vez más a un gobierno caracterizado por el autoritarismo de la tecnocracia. Esto mismo ha pasado en el sector educativo a partir del último cambio de gestión.

Por ejemplo, llaman mucho la atención los cambios ideológicos en torno al tema educativo en los mensajes presidenciales de los últimos años. En este último mensaje, el presidente anunció la implementación de una política nacional de enseñanza del inglés. Es realmente excelente que se implemente una política de enseñanza del inglés en el país. Sin embargo, lo que no es coherente –sino más bien esquizofrénico- es que al mismo tiempo se deje de hablar de las lenguas originarias, cuando en los mensajes anteriores este tema había ocupado un lugar importante.

En el año 2012, el presidente mencionó “un agresivo plan de formación de docentes de Educación Intercultural Bilingüe, de modo que los maestros hablen el idioma y conozcan la cultura de estas poblaciones de las cuales nos sentimos orgullosos”. En el 2013, solo declaró que se habían “distribuido más de un millón de textos y otros materiales en trece lenguas originarias”. Este año, en el 2014, el tema ha brillado por su ausencia. A pesar de que se anuncia un incremento significativo de la inversión en educación, solo se menciona la enseñanza del inglés, como si esto involucrara “dejar atrás” las políticas educativas con nuestras lenguas originarias.

Pero lo cierto es que el tema del inglés viene junto con todo un paquete que revela una tendencia neoliberal y tecnocrática de la educación. En el último mensaje, la educación de calidad se asocia con términos como “progreso”, “modernización”, “competitividad” y “productividad”. Además, se anuncia que se entregará un bono anual para el 20% de escuelas primarias “que hayan obtenido el mayor progreso en el desempeño de sus estudiantes”. Como este desempeño es medido a partir de los resultados en pruebas estandarizadas, el bono fomentará que los docentes –aún más- eduquen para la prueba y empobrezcan el currículo. Hay abundante bibliografía que ya ha demostrado que el énfasis en pruebas estandarizadas pone en desventaja a aquellas poblaciones minorizadas ya desventajadas. Algo parecido sucederá con la política para implementar “colegios de alto rendimiento”, pues beneficiará solo a aquellos que cuentan con mayores oportunidades en las diferentes regiones.

El mismo presidente ha afirmado en su último mensaje que la mejora en la educación debe trabajarse como una política de Estado que trascienda a los distintos gobiernos. Esto no será posible si los cambios en la gestión del sector vienen de la mano con fuertes cambios ideológicos que siguen confundiendo a los maestros y a todos. Humala señaló también que “La escuela debe permitir que cada estudiante desarrolle las herramientas para llegar a su máximo potencial, emprenda el proyecto de vida que anhele, llegue a ser quien quiere ser; no importa donde viva, el idioma que se habla en su casa o el ingreso de sus padres”. Si bien aprender inglés (con pedagogías de calidad) ayuda a las personas a tener más oportunidades, descuidar el derecho de la población a aprender en su lengua originaria, a valorarla y a recuperarla en la escuela (pero también fuera de ella) va contra esa libertad que se menciona. Los niños peruanos serán mejores peruanos si saben hablar inglés, español y sus lenguas originarias.