Opinión

Participación de mujeres en la política universitaria

Lupe Díaz

Lupe Díaz

Alumna de la Facultad de Derecho

Los cuestionamientos, estereotipos de género y limitaciones que vivimos las mujeres en la política universitaria no distinguen de ideologías o lineamientos".

Involucrarme en política universitaria ha hecho que conozca ambas caras de la moneda. He sido testigo de muchos logros estudiantiles a lo largo de mis tres años en la PUCP, los cuales me impulsan a seguir trabajando por los objetivos que trazan nuestras convicciones y luchas como estudiantes. La política universitaria, para mí, jamás podrá ser un proyecto concluido: es siempre replantearse, cuestionar e incidir. Como estudiantes, debemos tener siempre en mente que nuestro rol no acaba en la universidad, sino que recae en nosotras la responsabilidad de buscar cambios frente a las problemáticas que se suscitan en la sociedad, y de las cuales no somos ajenas.

La coyuntura social por la que pasamos actualmente ha permitido que visualicemos un problema que, aunque ahora más declarado que antes, ha estado siempre presente en nuestras vidas. La política no es un espacio indiferente a este problema; por el contrario, diría yo que es uno en el cual se manifiesta de forma más evidente.

Hace poco más de un mes me contacté con el programa Emulies, el cual forma parte de la Organización Universitaria Interamericana (OUI) y se encuentra ahora albergado en la PUCP. Este es un espacio de mujeres líderes en instituciones de educación superior de las Américas; por ello, se me propuso realizar una campaña de concientización sobre feminismo en la representación estudiantil. Y no fue sino a raíz de dicha invitación que pasaron muchas ideas por mi mente que nunca había llegado a conversar con alguien. Los cuestionamientos, estereotipos de género y limitaciones que vivimos las mujeres en la política universitaria no distinguen de ideologías o lineamientos. Al conversar entre quienes formamos parte de alguna agrupación o quienes hemos sido representantes estudiantiles, coincidimos en que, en más de una ocasión, tanto los y las votantes como quienes lideran las campañas electorales nos han juzgado en base a prejuicios sobre nuestro sexo en vez de considerar la capacidad de liderazgo, ideas o proyectos que podamos tener. ¿Por qué es común entre nosotras escuchar que somos mejores para cargos como responsabilidad social universitaria o cultura, en vez de un cargo como asuntos académicos? ¿O acaso es casualidad el hecho de que desde el 2011 -año desde el cual tengo un registro fiable- la secretaría de asuntos académicos del Centro Federado de Letras haya sido ocupada solo por hombres, mientras que la secretaría de responsabilidad social haya sido ocupada solo por mujeres? ¿Por qué solo somos nosotras quienes “tenemos que vestirnos y arreglarnos bonito” durante toda la campaña electoral?

Se presenta ante nosotras la oportunidad de definir la agenda, de compartir con nuestras compañeras aquellas cuestiones que muchas veces no conversamos con nadie, de reconocer que somos más que nuestro físico, que somos líderes, que somos capaces para cualquier cargo de poder. La gran tarea que nos toca a las estudiantes ahora es erradicar los estereotipos de género que marcan nuestro paso por la política. Nos necesitamos libres, fuertes y, ahora más que nunca, unidas.

Por todo ello, junto con el programa Emulies, invitamos a la comunidad universitaria al evento Mujeres y poder: Construyendo liderazgos estudiantiles, que se realizará el jueves 8 en el aula A – 100. Aquí podremos debatir sobre estos temas y compartir distintos puntos de vista y experiencias.