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"El peor pecado de un peruano es ser ingenuo"

  • Enrique Zileri
    Presidente del Directorio de la Revista Caretas

¿La libertad de prensa en el Perú goza de buena salud?

Hay diversidad de ofertas. En Perú, hay bastantes diarios, radios y canales de TV. El lado de Humala exagera cuando dice que hay oligopolio. Hay un grupo muy fuerte, El Comercio, pero no un oligopolio. Epensa, con su cadena nacional, es importante. También La República con El Popular y su participación, en minoría, en Canal 4. RPP, en su mejor expresión, es plural.

¿Qué se viene en los próximos cinco años para la libertad de prensa?

Preocupan aspectos de Humala. Un espectro de la frecuencia con mejor distribución suena bonito, pero también le pareció así a Velasco. Un comité de sabios progre también me preocupa. Por otro lado, sabemos cómo el fujimorismo maneja los medios. La presencia de una facción fujimorista en el Grupo El Comercio trae el peor recuerdo de lo que podría ser, por más que Keiko no sea su padre. Keiko dice que no hubo dictadura sino un gobierno autoritario. Eso puede ser más peligroso. Una dictadura genera reacciones internacionales poderosas. En cambio, el guante blanco es más difícil de detectar y quiebra medios. Eso fue el fujimorismo.

En el Perú, es inédita esta situación de dos candidatos tan rechazados…

Sí, inédita además porque estamos en un auge económico sin precedentes, hemos sobrevivido una crisis mundial y hay un grado importante de redistribución. Me parece que se produce una explosión de expectativas que supera al desarrollo que se logra.

¿El discurso optimista sobredimensionó las expectativas?

Creo que la televisión tiene mucho que ver con eso: todos los comerciales son de un país inalcanzable, incluso racialmente diferente. El tema no es nuevo. Lo mismo pasó cuando se produjo el Limazo, en 1975, con Velasco, que explotó en medio de lo que se presumía un proceso redistributivo.

El elector debe tomar una decisión a partir de la información. Pero los medios se envilecen en estas campañas políticas.

Hay excesos periodístico-propagandísticos deplorables. Hay un sesgo excesivo. Por un lado, está La Primera, que veo y digo: “No voto por Humala”. Por otro lado, veo Correo y digo: “No voto por Keiko de ninguna manera”. ¡Esos titulares!

¿Por qué no funciona la autorregulación?

¿Cómo afecta el aspecto comercial del medio?

Es fundamental resistir las presiones económicas. En situaciones críticas, la prensa escrita es más confiable que la televisión. Esta depende totalmente de la publicidad. En situaciones de fuerza, la prensa ofrece la resistencia. Por otro lado, el peor pecado para un peruano es ser ingenuo.

En las elecciones, la ingenuidad de los peruanos está en juego…

Sí, lo está. El mayor peligro de Humala es el desorden, lo caótico. Hay que ver lo que sucedió a su movimiento, que perdió por un pelo en el 2006. Veamos lo que es el humalismo hoy. Tengo un amigo que vive en Cuzco y está histérico con nuestra posición, que expresamos en el editorial “Hasta aquí nomás”.

¿Fue muy difícil llegar a ese editorial?

Fue instantáneo. Se repite la proclama de que Fujimori fue el mejor gobierno del Perú y eso es inaceptable. Es un personaje que postuló a un senado japonés, que ha sido condenado en un juicio impecable, todo su alto mando militar y policial terminó en la cárcel por robo, que tuvo problemas graves con los derechos humanos, que robó en la adquisición de armas para defensa del país. Que digan ahora que es la solución… ¿Qué es eso? Falta de amor propio.

¿Diría que se vienen tiempos difíciles para la libertad de expresión en el Perú?

¿Qué toca a la sociedad para que la libertad de expresión no sea atropellada?

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