Opinión

Aprender de los jóvenes

Álvaro Ezcurra

Álvaro Ezcurra

Docente del Departamento de Humanidades

Podemos tener fe en que estos jóvenes peruanos, con las ideas claras y el corazón caliente, nos seguirán enseñando que no solo los tenemos que escuchar. Tenemos que aprender de ellos. Tenemos que caminar con ellos y agradecerles».

¿En qué consiste aprender? Se suele decir que es la contraparte de enseñar. Se aprende porque alguien enseña. No tiene sentido enseñar si no hay quién aprenda. Entre aprendiz y maestro se crea un vínculo, que va bastante más allá de la mera transmisión de información. Por medio de ese vínculo, se transmiten actitudes, modos de pensar, valoraciones del mundo. Ambos, aprendiz y maestro, crecen en virtud de ese vínculo y crecen más cuando descubren que los roles se intercambian todos los días.

Los jóvenes que vienen saliendo a la calle a protestar, y que apenas ayer han puesto contra las cuerdas a un régimen miserable hasta obligarlo a renunciar en medio de balbuceos a la altura de su bajeza moral, nos traen hermosas lecciones que renuevan nuestra fe en una vida mejor. Nos renuevan en la esperanza de que, cuando se alza la voz de la mano de la razón y la justicia, las palabras pueden ordenar el mundo y colaborar a construir una comunidad mejor. La vitalidad de su indignación y la fortaleza de su reclamo nos han puesto nuevamente frente a la certeza de que lo verdadero se consigue luchando.

A estas alturas no sabemos cuál será el desenlace de la crisis política. Pero podemos tener fe en que estos jóvenes peruanos, con las ideas claras y el corazón caliente, nos seguirán enseñando que no solo los tenemos que escuchar. Tenemos que aprender de ellos. Tenemos que caminar con ellos y agradecerles.