Opinión

Año del buey 2021: un Año Nuevo chino diferente pero especial

Rubén Tang

Rubén Tang

Asesor del Vicerrectorado de Investigación | Proyecto Relaciones PUCP-Asia

Estoy seguro de que el orden, la disciplina, el esfuerzo, la tenacidad, el trabajo y los cambios sistemáticos que representa el buey -y también al pueblo chino como sociedad- coadyuvarán a salir adelante de esta crisis muy pronto«.

De acuerdo con el calendario lunar chino, el 12 de febrero del 2021 se iniciará el año del buey de metal y terminará el año de la rata de metal, este último marcado por una de las crisis sanitarias más graves que recuerde la humanidad debido al impacto de la pandemia de la COVID-19. Esta ha ocasionado una crisis emocional  de salud mental en la sociedad, la muerte de millones de personas en todo el mundo, así como una severa crisis en las economías de muchos países con la consiguiente pérdida de muchos empleos y el cierre de innumerables negocios.

El Festival de la Primavera o el Año Nuevo Lunar, nombres con los cuales es conocida esta fiesta y que se celebra también en otros países asiáticos, como Corea, Japón o Singapur, es, sin lugar a dudas, la fecha más importante del pueblo chino. Son ya conocidas las diversas tradiciones y costumbres durante esta festividad, tales como las decoraciones con inscripciones de buenos deseos, las lámparas en las calles, los edificios y las casas con el rojo como protagonista y relacionados con el buey, la buena fortuna, la felicidad y la salud en el nuevo año, la limpieza de las casas para deshacerse de la mala suerte acumulada del año anterior, los sobres rojos o hongbao con dinero especialmente para las niños, las visitas a familiares y amigos en el primer día  del año, los infaltables fuegos artificiales, entre otras. Incluso, es muy frecuente y de muy buen augurio que muchas parejas contraigan matrimonio días antes del Año Nuevo chino.

Debido a que el virus no ha sido controlado completamente y la vacuna todavía se encuentra en periodo de distribución, la fiesta será diferente y caracterizada por la mesura y la sencillez«.

Pero hay que recordar que el Año Nuevo chino fundamentalmente es una fiesta de carácter familiar. Es la época del año en que las familias se reúnen y sus miembros atraviesan largas distancias para poder llegar a casa a ver a sus seres queridos, por lo que es considerado el desplazamiento humano  más grande el mundo. Así millones de personas viajan, días previos al día central, por trenes, aviones, autobuses, automóviles, etc. a fin de llegar a tiempo a su pueblo o ciudad natal para reunirse con sus familiares. En el caso de muchas personas, es quizás la única oportunidad del año que tienen de regresar a sus hogares y llevar bolsas de regalos porque viven y trabajan en otras provincias del país. Por ello, este compartir en familia tiene como objetivo que los chinos pasen juntos la celebración del festival en la nochevieja china, cuya cena es la más importante del año y en donde los banquetes incluyen los platos que, según la tradición, traen suerte, como los rollos de primavera, los pescados, los ravioles o empanadillas chinas, los pasteles de arroz y los fideos.

Hay una plena comprensión de las personas en China de que muchas de las actividades o las tradiciones anteriormente mencionadas deberán ser suspendidas o reprogramadas con la finalidad de colaborar con el gobierno en el cumplimiento de las medidas que permitan superar esta pandemia lo más pronto posible».

Sin embargo, este año, debido a que el virus no ha sido controlado completamente y la vacuna todavía se encuentra en periodo de distribución, la fiesta será diferente y caracterizada por la mesura y la sencillez, sin el ambiente que usualmente tiene. Hay una plena comprensión de las personas en China de que muchas de las actividades o las tradiciones anteriormente mencionadas deberán ser suspendidas o reprogramadas con la finalidad de colaborar con el gobierno en el cumplimiento de las medidas que permitan superar esta pandemia lo más pronto posible. Es así que muchas personas deberán permanecer en su lugar de residencia y no podrán viajar este año, especialmente a las ciudades donde hubo nuevos casos de infección o rebrotes. Asimismo, se mantendrán las medidas de control estricto o confinamiento en diversas ciudades del país de acuerdo con la gravedad de riesgo de contagio.

Tengo además la plena confianza de que China seguirá apoyando de forma solidaria en la recuperación de las demás naciones, especialmente por la importancia que tiene ahora en el contexto internacional».

La población china es consciente de que la fiesta de la primavera no podrá celebrarse como en años anteriores, lo que trae para muchos un sentimiento de tristeza, pero no por ello dejará de ser especial. Como un pueblo que, dentro sus valores, considera a la familia como un pilar fundamental para la existencia de los individuos y, por ende, para la construcción de la nación, las familias forman la “Unidad bajo el cielo”, esto es, el mundo. En razón de estos valores culturales imbuidos en la mentalidad china y en donde la familia y el país tienen la misma estructura e importancia, el nosotros tiene más importancia que el yo, esto es, responsabilidad con los demás, espíritu de colaboración y esfuerzo común. Por consiguiente, sus ciudadanos están dispuestos a colaborar y cumplir a cabalidad con las medidas drásticas de control establecidas por las autoridades del gobierno para superar esta crisis sanitaria, porque ya han sido testigos de la gravedad de la situación y porque consideran que esto es bueno para la humanidad en general.

A lo largo de su historia, China ha pasado por periodos de crisis y problemas, pero como dice el famoso proverbio “风雨之后,即见彩虹”  (Fēngyǔ zhīhòu, jí jiàn cǎihóng), cuya traducción es “Después del viento y la lluvia, se verá el arcoíris”, el éxito llegará después de superar las dificultades. Estoy seguro de que el orden, la disciplina, el esfuerzo, la tenacidad, el trabajo y los cambios sistemáticos que representa el buey -y también al pueblo chino como sociedad- coadyuvarán a salir adelante de esta crisis muy pronto. Tengo además la plena confianza de que China seguirá apoyando de forma solidaria en la recuperación de las demás naciones, especialmente por la importancia que tiene ahora en el contexto internacional.