Egresados PUCP crean una herramienta con IA para apoyar misiones de búsqueda y rescate
Gruzver Phocco, Heidinger Sánchez, Diego Pacheco y Robert Quispe obtuvieron el primer lugar en el Build with Gemma 2026, una hackatón organizada por Google Developer Groups (GDG), donde más de 150 participantes presentaron soluciones con inteligencia artificial basadas en los modelos abiertos Gemma de Google.
Cuatro egresados de Ingeniería Mecatrónica de nuestra Universidad ganaron la hackatón Build with Gemma 2026, gracias al desarrollo de un software adaptable a distintas plataformas robóticas. Su nombre es Pulso y será empleado en situaciones de emergencia, como desastres naturales o accidentes.
Texto:Álvaro Yovera
Fotos:Melissa Merino
18.09.2026
La idea surgió de un problema concreto: ¿cómo aprovechar la tecnología cuando los equipos de rescate deben actuar en escenarios donde el acceso y la comunicación son limitados? Tras el derrumbe de una edificación o estructura, ya sea como consecuencia de un desastre natural o de un accidente, puede existir la incertidumbre de que haya personas atrapadas bajo los escombros. En esas circunstancias, detectar una señal resulta decisivo para encontrarlas con vida. Ante este desafío, cuatro egresados de Ingeniería Mecatrónica de la PUCP desarrollaron Pulso, un prototipo de sistema operativo que utiliza inteligencia artificial como cerebro de una plataforma robótica diseñada para apoyar las labores de búsqueda.
Diego Pacheco, Heidinger Sánchez, Gruzver Phocco y Robert Quispe obtuvieron recientemente el primer lugar en el Build with Gemma 2026, una hackatón (evento colaborativo donde se busca transformar una idea en un prototipo real trabajando a contrarreloj) organizada en Lima por Google Developer Groups (GDG). En esta más de 150 participantes presentaron soluciones con inteligencia artificial basadas en los modelos abiertos Gemma de Google.
Una persona podría seguir viva debajo de los escombros, pero para ser salvada debe ser encontrada lo antes posible. Lo que sucede siempre es que no hay maquinaria o rescatistas suficientes que puedan cubrir todas las zonas”.
La propuesta del equipo destacó por emplear Gemma 4, un modelo de inteligencia artificial avanzado, diseñado para ejecutar tareas de razonamiento, automatización y procesamiento multimodal (texto, imágenes y audio).
Tecnología ante la adversidad
Pulso surgió en un contexto marcado por la preocupación frente a desastres naturales y, en particular, por el riesgo sísmico que enfrenta el Perú. A eso se suma la vulnerabilidad de muchas edificaciones en nuestro territorio, lo cual incrementa considerablemente la posibilidad de terribles consecuencias ante un evento de gran magnitud. La realidad descrita fue la que motivó al equipo a diseñar una herramienta tecnológica que pudiera contribuir a atender las emergencias.
“Una persona podría seguir viva debajo de los escombros, pero para ser salvada debe ser encontrada lo antes posible. Lo que sucede siempre es que no hay maquinaria o rescatistas suficientes que puedan cubrir todas las zonas”, detalla Diego Pacheco, egresado de Ingeniería Mecatrónica PUCP.
El principal reto del equipo fue desarrollar una prototipo capaz de funcionar en lugares donde la conectividad pueda verse afectada de alguna manera; por ello, plantearon este proyecto con dos enfoques: uno con procesamiento local, en el que la inteligencia artificial funciona directamente desde el dispositivo sin necesidad de señal o internet; y otro apoyado en la nube (con conexión a internet).
El desafío no era únicamente desarrollar una nueva tecnología, sino pensar cómo podía funcionar en un escenario real; bajo esta premisa, Pulso fue diseñado como una herramienta adaptable para completar labores de búsqueda.
Una IA diseñada para escenarios sin conexión
El principal reto del equipo fue desarrollar una prototipo capaz de funcionar en lugares donde la conectividad pueda verse afectada de alguna manera; por ello, plantearon este proyecto con dos enfoques: uno con procesamiento local, donde la inteligencia artificial funciona directamente desde el dispositivo sin necesidad de señal o internet; y otro apoyado en la nube (con conexión a internet).
La idea era darle un cuerpo al celular. Un celular tiene sensores, Bluetooth, Wi-Fi, micrófonos y cámara; entonces, podía convertirse en el cerebro de un robot para buscar personas”.
“La idea era darle un cuerpo al celular. Un celular tiene sensores, Bluetooth, Wi-Fi, micrófonos y cámara; entonces, podía convertirse en el cerebro de un robot para buscar personas”, indica Heidinger Sánchez, también egresado de Ingeniería Mecatrónica PUCP.
Para demostrar su funcionamiento, el grupo integró el sistema en plataformas robóticas, con la idea de que pudiera adaptarse a distintos tipos de robots. Durante la hackatón, que duró entre seis y siete horas, validaron el prototipo mediante simulaciones. A partir de esos primeros resultados, el siguiente desafío fue estandarizar la tecnología y explorar nuevas posibilidades de aplicación.
IA y robótica
Pulso es, pues, el resultado de la combinación de dos campos estudiados por los cuatro exalumnos PUCP: la inteligencia artificial y la robótica. Gruzver Phocco fue quien aportó, principalmente, con sus conocimientos en sistemas robóticos e integración tecnológica, necesarios para la concreción del proyecto.
“La propuesta completa era más densa, ya que queríamos desarrollar un sistema de comunicación interno para los sistemas producidos (con y sin conexión), pero nos centramos en desarrollar el cerebro del programa y hacerlo funcional para cualquier diseño”, señala Gruzver Phocco.
La propuesta completa era más densa, ya que queríamos desarrollar un sistema de comunicación interno para los sistemas producidos (con y sin conexión), pero nos centramos en desarrollar el cerebro del programa y hacerlo funcional para cualquier diseño”.
Esta experiencia también se relaciona con el trabajo profesional que vienen desarrollando Diego Pacheco, Heidinger Sánchez y Robert Quispe en Veyon, empresa fundada por ellos mismos. Esta se encuentra enfocada en la producción de agentes de inteligencia artificial, automatización de procesos y soluciones conversacionales. Desde ese espacio, continúan explorando nuevas aplicaciones de la IA y el desarrollo de software.
Convenciendo al jurado
Además del desarrollo técnico, el equipo tuvo que enfrentar otro desafío: presentar una solución compleja de forma clara frente a un jurado especializado. “Necesitamos vender bien la idea, así que aplicamos algunas estrategias durante la presentación para diferenciarnos de otros grupos con temáticas similares, demostrando que la nuestra funcionaba en la cancha”, puntualizó Robert Quispe.
Necesitamos vender bien la idea, así que aplicamos algunas estrategias durante la presentación para diferenciarnos de otros grupos con temáticas similares, demostrando que la nuestra funcionaba en la cancha».
El reconocimiento obtenido en Build with Gemma 2026 se suma a la trayectoria del equipo en competencias de innovación tecnológica. Sus integrantes ya habían participado, juntos o como parte de otros grupos, en diversos desafíos vinculados con inteligencia artificial, robótica y nuevas tecnologías. Entre ellos se encuentran NTT DATA: Blockchain e IA – Perú, WBCD 2026 – San Francisco y la Autonomous Robot Manipulation Challenge – Corea del Sur, entre otros.
Más allá de los premios obtenidos, estas experiencias les han permitido poner a prueba sus conocimientos, intercambiar aprendizajes y ampliar su mirada sobre las posibilidades de la ingeniería. Cada desafío se convierte así en una oportunidad para explorar nuevas soluciones y aplicar la tecnología a problemas concretos.
Deja un comentario