El presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina y Chile, Imán Marwan Gill, visitó nuestra Universidad para participar en la charla «El Papa Francisco y el diálogo interreligioso. El islam en diálogo con Fratelli Tutti y una mirada a las relaciones internacionales en el medio oriente», realizada el lunes 20 de abril, que contó también con las ponencias de la Dra. Veronique Lecaros, jefa (e) del Departamento Académico de Teología, y la Dra. Mayte Dongo, docente de la sección Relaciones Internacionales.
Conversamos con el Imán acerca del compromiso que tuvo el Papa Francisco con el diálogo con el otro y entre religiones, el cuidado de la Tierra y contra la guerra. Asimismo, señaló los valores del islam y resaltó que la paz es una tarea activa.
En estos tiempos de tanta división y polarización a nivel mundial, ¿cuál es el papel y la importancia que tiene el diálogo entre las religiones?
No solo hay que centrarnos en el diálogo interreligioso, sino en el que se entabla en toda la sociedad. En América Latina, no vivimos conflictos armados, pero sí profundas fisuras y brechas sin precedentes. Esto ocurre, en gran medida, por no comprender la importancia de dialogar con el otro, que es un pilar básico de la democracia.
El objetivo no debe ser llegar a pensar 100% igual, sino tratar de conocer y vincularse con la otra persona reconociendo las diferencias, y también las similitudes, los valores y el camino en común. Si durante siglos el lema de la Ilustración era ‘atrévete a saber’, ahora debe ser ‘atrévete a dialogar con el otro’.
El objetivo no debe ser llegar a pensar 100% igual, sino tratar de conocer y vincularse con la otra persona reconociendo las diferencias, y también las similitudes, los valores y el camino en común».
Tuvo varias audiencias con el Papa Francisco en el Vaticano. ¿Cómo fueron esos momentos y qué enseñanzas considera que él nos dejó?
Fue una experiencia muy significativa. Vi en él mucha calidez humana, fraternidad genuina y apertura. Era una persona que no solo con la palabra, sino que con sus propios hechos vivía el diálogo con el otro y con otras religiones. Más allá de ser el líder del mundo católico, su mensaje trasciende a su Iglesia pues responde a temas universales y, considero, interpelaba incluso a un ateo o agnóstico. Le agradezco que haya abordado cuestiones como el cambio climático y el deber de cuidar a la “casa común”, en la encíclica Laudato Si’, y la importancia de dialogar, promover la paz y estar en contra de la guerra en Fratelli Tutti.
¿Qué elementos o valores del islam promueven el diálogo con los otros y también entre religiones?
En el Corán, se enseña que cada persona tiene el derecho de elegir su camino espiritual y vivir en libre albedrío. Entonces, ¿cómo puede un ser humano imponer algo en nombre de Dios? De ahí viene la importancia para el islam de la libertad religiosa y el respeto a las otras creencias. El islam no vino a anular la importancia del cristianismo o del judaísmo.
La encíclica Fratelli Tutti resume y sintetiza el compromiso contra la guerra del Papa Francisco. Especialmente, sus famosas palabras: ‘Cada guerra es una derrota para la dignidad humana, para la santidad de la vida’».
Ha comentado que países teocráticos, como Irán, no representan al verdadero islam. ¿Cuál considera es la esencia de esta religión?
Islam significa, literalmente, paz. A Occidente llegan muchas veces manipulaciones por parte de las noticias. Por supuesto, reconozco que las sociedades musulmanas atraviesan una profunda crisis moral, intelectual y espiritual. Y existen esos monstruos internos como los grupos terroristas; pero estos no son el resultado de haber practicado o seguido las enseñanzas del islam, sino de ignorarlas y contradecirlas. El islam condena la violencia y avala la división del Estado y de la religión. No existe un concepto teocrático de imponer la fe a una sociedad o reemplazar una constitución por la ley divina. Asimismo, garantiza la igualdad del hombre y la mujer.
El Papa Francisco fue un gran impulsor de la paz en el mundo, al igual que ahora está siéndolo el Papa León XIV. En esa línea, ¿cuál es el papel de cada persona en la construcción de la paz?
La encíclica Fratelli Tutti resume y sintetiza el compromiso contra la guerra del Papa Francisco. Especialmente, sus famosas palabras: «Cada guerra es una derrota para la dignidad humana, para la santidad de la vida». Considero que la paz no surge solo de buenas intenciones o palabras, sino que requiere de acciones y decisiones concretas. El requisito principal es establecer principios universales de justicia que se cumplan y no solo condenar la muerte de un inocente cuando ocurre en un país europeo y callar si sucede, por ejemplo, en Irán o en Gaza. Hay que mantener la paz con coherencia y con principios universales.



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