Seminario Interdisciplinar Písac 2026: comité internacional revisó en profundidad 14 tesis de doctorandos del Programa de Estudios Andinos

Profesores peruanos y extranjeros compartieron con participantes del programa doctoral de la PUCP una semana de retroalimentación académica en el Centro Académico Valentín Paniagua en Písac, Cusco. Ello a través de un formato que busca romper el aislamiento que muchas veces es propio del trabajo de obtención del grado.

Texto: Eduardo Dávila Lynch
Fotos: Raúl García Pereyra
31.07.2026

El Seminario Interdisciplinar Písac 2026 (SIP) reunió recientemente a doctorandos, asesores e investigadores del Programa de Estudios Andinos (PEA) de la PUCP en el Centro Académico Valentín Paniagua, ubicado en el distrito de Písac, en Cusco. Durante una semana —del 6 al 11 de julio—, arqueólogos, lingüistas, historiadores y antropólogos discutieron los avances de sus tesis. Lo hicieron en un formato donde primaba la conversación y no solo ponencias. El director del programa, Dr. Rafael Vega-Centeno, resumió así el espíritu de la edición: “Es la interdisciplinariedad la que define al seminario, reforzada este año por el carácter marcadamente internacional del grupo de estudiantes y profesores”.

La semana académica incluyó también la tradicional salida de campo. El grupo visitó el sitio arqueológico de Choquepuquio, en el distrito de Lucre, y luego recorrió la Ruta del Barroco Andino, la cual tiene como paradas la capilla de la Virgen Purificada de Canincunca, la iglesia de San Juan Bautista de Huaro y el templo de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas. Para varios participantes, ese recorrido resultó tan significativo como las sesiones académicas.

La valiosa retroalimentación del comité internacional

El SIP 2026 reunió a un amplio grupo de asesores peruanos y extranjeros. Entre los primeros participaron Alejandro Diez y Óscar Espinosa, de Antropología; Luis Andrade y Virginia Zavala, de Lingüística; y Teresa Vergara, de Historia. A ellos se sumaron, desde Arqueología, Francesca Fernandini, Elsa Tomasto y el propio Vega-Centeno, junto con Krzysztof Makowski y Marco Curatola, también de la PUCP.

De otros países llegaron Gonzalo Lamana, de la Universidad de Pittsburgh, y Rosaleen Howard, recién nombrada profesora honoraria de la PUCP. Se sumaron Anna María Escobar, de la Universidad de Illinois en Urbana, y Bruce Mannheim, profesor emérito de la Universidad de Chicago. Completaron el grupo Frances Hayashida, de la Universidad de Nuevo México; José Luis Martínez Cereceda, de la Universidad de Chile; y Carlos Zanolli, de la Universidad de Buenos Aires.  

Nuestros colegas han hecho observaciones a los avances de los estudiantes que a mí no se me hubieran ocurrido. Es un nuevo enfoque, otra manera de ver las cosas».

Dr. Rafael Vega-Centeno
Director del Programa de Estudios Andinos

Vega-Centeno destacó el valor de esa mirada externa. “Nuestros colegas han hecho observaciones a los avances de los estudiantes que a mí no se me hubieran ocurrido. Es un nuevo enfoque, otra manera de ver las cosas”, señaló. Asimismo, explicó que varios de ellos son especialistas en documentos coloniales tempranos, como crónicas, diccionarios y juicios de extirpación de idolatrías. Por eso, orientaron a los tesistas para evitar anacronismos. Según el profesor, ningún estudiante dejó de recibir retroalimentación del comité.

La diversidad temática también marcó esta edición. Luis Andrade, profesor de Lingüística, subrayó “la diversidad de nuevos problemas y enfoques” presentados. Mencionó, entre ellos, “el español andino colonial, las chicherías de la costa norte, la iconografía colonial y las narrativas orales quechuas”. Preguntado por el perfil predominante entre los doctorandos, Vega-Centeno prefirió no jerarquizar: «Todos los temas llaman la atención», dijo. «Más que un predominio, lo que tenemos es una gran diversidad».

Una hora por cada tesis: así funciona el SIP

Más allá de los temas debatidos, el SIP se distingue por su formato de trabajo. Andrade explicó que, tras su exposición, cada tesista recibe una retroalimentación por un periodo de casi una hora. “El tiempo es algo inusual en el mundo académico actual. Considero que se trata de un lujo para los futuros doctores y doctoras”, dijo. Ese ritmo se sostiene, según el lingüista, gracias al entorno del seminario: “El debate razonado requiere tiempo y un entorno adecuado. El pueblo de Písac y la casona de la Universidad son ventajas inmejorables”.

El tiempo que se le dedica a la discusión de los avances presentados es algo inusual en el mundo académico actual. Considero que se trata de un lujo para los futuros doctores y doctoras”.

Dr. Luis Andrade
Profesor del Departamento Académico de Humanidades

Para Johanna Ramírez, esa hora de preguntas cruzadas tuvo efectos concretos. Contó que las observaciones de profesores de otras disciplinas la llevaron a precisar aspectos metodológicos que daba por sentados. También revisó sus preguntas de investigación y repensó cómo comunicar su trabajo a públicos distintos. Su tesis analiza cómo estudiantes con lenguas originarias peruanas se apropian de la literacidad académica universitaria. El tema se inserta en el debate regional sobre políticas de acción afirmativa.

El mismo formato benefició a Ulla Holmquist, curadora del Museo Larco. Su tesis, según contó, “consiste en una investigación iconográfica y en un análisis contextual de la representación de la mujer en el arte mochica”. Añadió que pone especial atención en las representaciones de interacciones sexuales y del cuerpo. Ese enfoque busca entender mejor “el cuerpo-territorio, las huacas y las entidades sagradas femeninas”. Para ella, compartir ese trabajo con especialistas de otras disciplinas fue clave para afinar sus fuentes y su enfoque.

El SIP me ha permitido encontrar otras voces amigables con quienes dialogar y compartir mis avances, dudas y certezas sobre la tesis. Ya no estoy tan sola en este proceso».

Johanna Ramírez
Doctoranda en el SIP 2026

El trabajo en comunidad frente a la soledad de un doctorado

Más allá de las ponencias, los participantes coincidieron en que el mayor aporte del seminario es humano. Ramírez lo definió como un antídoto contra el aislamiento del doctorado. “El SIP me ha permitido encontrar otras voces amigables con quienes dialogar y compartir mis avances, dudas y certezas sobre la tesis. Ya no estoy tan sola en este proceso”, puntualizó. Holmquist coincidió con esa lectura y sumó una dimensión más amplia, vinculada al país. Consideró que el seminario es «un espacio necesario que aún tiene mucho por dar. Sirve para recordar por qué hacemos lo que hacemos y para encontrar canales de manera que los hilos de esa memoria nos permitan seguir tejiendo juntos ese complejo, pero hermoso ‘pallay’ que es nuestro país”.

El SIP es un espacio necesario que aún tiene mucho por dar. Sirve para recordar por qué hacemos lo que hacemos y para encontrar canales de manera que los hilos de esa memoria nos permitan seguir tejiendo juntos ese complejo, pero hermoso ‘pallay’ que es nuestro país”.

Ulla Holmquist
Doctoranda del SIP 2026

Andrade, por su parte, describió al SIP como un verdadero taller de producción. Explicó que «el contacto con las ideas nuevas que traen los estudiantes constituye un estímulo muy especial». Aquel, dijo, ayuda a que los investigadores consolidados repiensen sus propios supuestos. Vega-Centeno cerró con un consejo para los futuros doctorandos: “Ojalá siempre recuerden, más que todo lo que han aprendido, todo lo que todavía hay por aprender. Para mí, ese es el mayor valor de un seminario como este”. Su mayor expectativa para esta edición, indicó, “fue que el desarrollo del seminario sea un estímulo real para que los estudiantes concluyan sus tesis”. Sobre el ambiente general del encuentro, con el tono desenfadado que también define al SIP, resumió: “En general, el SIP es un vacilón”.

Entre listas de asesores, horas de discusión y tesis sobre poderes femeninos, el SIP 2026 volvió a mostrar por qué se sostiene. Lo hace después de más de dos décadas de existencia. La retroalimentación de un comité internacional y la diversidad de catorce proyectos de tesis marcaron la semana. También lo hizo un formato de trabajo que dedica una hora completa a cada tesista. Según sus propios protagonistas, esa semana dejó menos certezas que preguntas nuevas. Y esa, para el PEA, sigue siendo la señal de que el encuentro cumplió su propósito.

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Rafael Vega-Centeno

Rafael Vega-Centeno

Docente del Departamento de Humanidades
Arqueólogo, dedicado al estudio de la organización espacial de asentamientos y su posicionamiento territorial como reflejo de dinámicas sociopolíticas. Sus principales proyectos de investigación han estado alrededor del Período Arcaico Tardío en el valle de Fortaleza-Paramonga y las Épocas Tardías de la cuenca sur del Río Yanamayo (Sierra de Ancash). Actualmente conduce una investigación en […]
Luis Andrade

Luis Andrade

Docente del Departamento de Humanidades
Doctor en Lingüística con mención en Estudios Andinos por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Sus áreas de investigación son la dialectología, la sociolingüística y y la literatura con foco en los Andes.

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