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"Me indigna que el Estado no haya investigado a profundidad el dinero de la corrupción fujimorista"

Denise Ledgard fue asesora jurídica de la Embajada del Perú en Japón en el proceso que buscaba la extradición de Alberto Fujimori, entre el 2001 y el 2005. En ese periodo, encontró indicios de dinero transferido irregularmente a Fujimori. En un caso, el expresidente pasó a su nombre una cuenta de la embajada para recibir donaciones japonesas al Perú. En otro caso, US$ 225,118 entregados por una anciana nipona para la construcción de colegios terminaron en un cheque para Fujimori. Los hallazgos no fueron profundizados por el Congreso y el Ejecutivo. En las últimas semanas, Ledgard los reveló en el portal IDL-Reporteros. Actualmente, dirige el Instituto Cultura Política y enseña Ciencia Política en la PUCP. Aún espera que se siga la pista del dinero perdido.

  • Denise Ledgard

¿Fueron parte del expediente de extradición?

No, porque había canales y reglas: lo que hallábamos era enviado a la Cancillería, que lo compartía con el Ministerio de Justicia, Procuraduría Anticorrupción y comisiones del Congreso. La comisión Herrera, que investigaba los delitos del fujimorato, obtuvo esa documentación de la Cancillería. Por otro lado, el Gobierno peruano se concentró en el expediente con mayores posibilidades de extradición, porque no teníamos tratados al respecto y la doble nacionalidad de Fujimori era una gran dificultad. Los casos de derechos humanos tenían muchas más posibilidades. En la comisión Herrera, me sorprendió que el cheque encontrado con la firma de Fujimori haya sido considerado solo como monto no declarado. Se lo metió en un expediente mayor cuando era la prueba fehaciente, aunque fueran solo US$ 225,000. Y en el caso de la cuenta Peru No Kodomo No Kikin, abierta para donaciones japonesas, se trata de millones. La comisión interrogó al embajador Luis Macchiavello por ese caso, pero se enfocó en los errores de este en vez de en los indicios para investigar profundamente la corrupción que involucraba a Aritomi y Rosa Fujimori. En efecto, entiendo los cuestionamientos a Macchiavello, quien aceptó el cambio de titularidad de la cuenta, pero el fondo del asunto es qué paso con la cuenta. Hasta ahora no se sabe.

Un millón de dólares en una donación ofrecida por el prefecto de Kumamoto, pero además están los ingresos para colegios. La embajada tenía instrucción de decir a los donantes que cada escuela costaba US$ 300,000. ¡¿Cómo va a costar esa cantidad un colegio en un arenal?! ¿Se ha hecho peritaje a los colegios? No. No se sabe qué pasó.

Rosa Fujimori fue un personaje clave en este tinglado. Macchiavello la vio llegar con una bolsa de dinero al hotel donde estaba Alberto Fujimori. Ella manejaba las donaciones allá. Por otro lado, Aritomi y Rosa Fujimori tienen como veinte cuentas y empresas fantasmas; según algunas investigaciones, también poseen cuentas con otros hermanos. ¡Y no se ha hecho nada!

Podría ser. Una investigación criminal sería útil para encontrar dónde está el dinero. Además, como decía Macchiavello, en Japón, la gente tiene como una bóveda que se llama Okura, donde guardan joyas y objetos de valor. Los bancos no son la vía más importante para custodiar el dinero. Tranquilamente pueden tenerlo guardado. Me indigna que no se haya investigado.

Los fujimoristas dicen que sí construyeron el colegio.

Eso ha dicho Alberto Fujimori pero IDL-Reporteros fue a lugar. Le dijeron que solo se había construido una parte, que los padres habían financiado la otra. Era una escuela precaria. Finalmente, ¿quién te garantiza que ese dinero que se usó para ese colegio?

A menos que no se haya querido investigar a profundidad.

También es posible. No quiero acusar a nadie específicamente de falta de voluntad pero a veces no se ve más allá. Recuerda que fue un momento de la historia en que la corrupción capto totalmente el Estado y si tú querías formar parte de él tenías que corromperte. Era un Estado que corrompía. Las aristas que existieron en esa época en que la corrupción sobrepasó los límites que hubiéramos imaginado, es difícil dimensionar. Se han logrado encontrar cosas, pero una investigación criminal más fina no se hizo.

Fue todo lo contrario. Quizá por afinidades de líderes con Fujimori, pero también por idiosincrasia del japonés, que no quiere meterse en mayores problemas. Japón nunca negó la extradición sino que dilató el proceso por años, hasta que Fujimori se fue de ese país. El japonés no es confrontacional. En el caso de Montesinos, los bancos abrieron las cuentas pero en el caso de Fujimori, nos pedían una y otra cosa. Hay gran diferencia.

Sobre las investigaciones, ¿qué diferencia entre los periodos de Toledo y García?

Hubo un esfuerzo muy importante en el Gobierno de Transición y comienzos de Toledo para desmantelar lo que había armado Fujimori. Descubren grupos que son acusados por asociación ilícita para delinquir. Pero no se llegó a una investigación profunda y fina. La política intervino de alguna manera. En el gobierno de García, nos fuimos para atrás: un claro retroceso, ningún impulso. Por lo menos con Toledo, hicimos un plan en el Consejo Nacional Anticorrupción. Debería funcionar pero no tiene base legal. ¿Qué ha hecho este gobierno? Por otro lado, hay cosas básicas que todavía no se hacen: meritocracia, rendición de cuentas, transparencia. Vivimos en un sistema de impunidad total.

¿Cómo interpretas el apoyo que tiene el fujimorismo?

La tolerancia a la corrupción siempre ha sido bastante alta. En la coyuntura actual pereciera incluso mucho mayor. La gente que vota por Keiko porque cree que le garantiza un modelo económico estable y por miedo a Chávez. Dice: «Si tienen que robar y morir algunos que roben y que mueran, pero no podemos retroceder». Esa gente está aterrorizada de lo que nos pasó el 85. Democracia, corrupción y otros conceptos se relativizan. Creen que será corrupto, pero votan por el fujimorismo. Ya se trata de valores.

Por su puesto. La condena a Fujimori por derechos humanos fue un precedente importantísimo para la democracia del país. Recuperaba ciertos valores democráticos que marcarían nuestro futuro. Ahora estamos retrocediendo. ¿Qué pasará con estos casos? Lo más probable es que esperen que prescriban. Si Fujimori no sale por indulto lo hará por otra vía. De repente algún juez alocado le da beneficios penitenciarios a Montesinos, se escapa y lo buscarán como a Crousillat. Probablemente si gana Keiko, los dos primeros años serán tranquilos pero una vez que tenga las cosas más o menos controladas, allí viene el riesgo porque tendrán el campo llano para empezar a recuperar todo lo que perdieron. Obviamente hay una sed de venganza importante. La participación ciudadana será importante, como lo es para la construcción de una política anticorrupción.

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Zoraida Rosales Mori

Lamentable que estemos volviendo a repetir la historia. De nuevo la corrupción de la banda Fujimori nos acecha