Fondo Emprende Circular: diez peruanas ganan financiamiento para fortalecer negocios orientados al desarrollo sostenible
La ceremonia de premiación a las 10 emprendedoras se realizó el 9 de julio en el campus de la PUCP.El ministro de la Producción, César Quispe Luján, elogió el trabajo articulado del empresariado y la academia. El vicerrector de lnvestigación de la PUCP, Dr. Eduardo Ismodes, hizo entrega de los reconocimientos. El director del Instituto de Desarrollo Industrial Sostenible (IDIS), Ing. Jesús Salazar Nishi, junto a una de las triunfadoras de la jornada. Entre otras acciones, la PUCP se encargó de capacitar en liderazgo a las 20 finalistas del proceso un día antes de la premiación.
La ceremonia de premiación a las 10 emprendedoras se realizó el 9 de julio en el campus de la PUCP.
1/6
Las emprendedoras, procedentes de cinco regiones del país, han recibido S/ 10 mil cada una para potenciar sus propuestas. Esta es la primera edición del Fondo Emprende Circular: Mujeres Productivas para un Futuro Sostenible, organizado por el IDIS, la PUCP, la Cooperación Peruana para el Desarrollo y la sociedad civil. Conoce algunas de sus historias.
Texto:Gabriela Machuca Castillo
Fotos:Mario Matencio Núñez y Pavel Egúsquiza
13.07.2026
Una gaseosa que protege la microbiota intestinal hecha de frutas amazónicas maduras que sobran de los mercados. Ese es el innovador producto que concibió la administradora tarapotina Yenny León (28) hace nueve meses tras un sinnúmero de ensayos en su cocina, en su afán por dominar los secretos de un tema que le ha apasionado toda la vida: la alimentación saludable. Estudiar cursos de fermentación, capacitarse en estrategias de negocio, y recoger testimonios de familiares y amigos a quienes les hacía probar las bebidas probióticas que preparaba la animaron a lanzar su marca: Origen Puro, la misma que acaba de ganar S/ 10 mil del Fondo Emprende Circular: Mujeres Productivas para un Futuro Sostenible, organizado por el Instituto de Desarrollo Industrial Sostenible (IDIS) en alianza con la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y la sociedad civil.
“Al inicio yo compraba las frutas para las pruebas como cualquiera lo hace en el mercado. Majambo, cocona, aguaje, taperiba… Pero pronto detecté que gran parte de ella era desechada por encontrarse ya muy madura, entonces empecé a trabajar con ellas. Me di cuenta de que funcionaban muy bien por el alto nivel de azúcar que tenían para la fermentación. Hoy compro a buen precio la fruta madura a siete comerciantes. Todos nos beneficiamos”, cuenta Yenny subrayando así cómo se mueve en ese punto la dinámica de la economía circular. Eso mientras porta en la mano un diploma que la acredita como una de las 10 emprendedoras de cinco regiones del país que este año se hicieron acreedoras al financiamiento para apalancar sus negocios. “Lo que haré con el fondo será aumentar mi capacidad productiva. Por ahora, solo elaboro 60 litros al mes, eso tiene que ampliarse con maquinaria nueva para tener varios puntos de venta en toda la región San Martín. Quizá, después, en todo el Perú”.
El fondo tiene como misión promover el desarrollo de la economía circular entre emprendedoras peruanas, con foco en aquellas que procedan de regiones del interior del país, de manera que se vuelva una ventaja competitiva para sus negocios”.
El capital semilla es clave
La ceremonia en la que fue reconocida Yenny se realizó el 9 de julio en el campus de la PUCP y contó con la presencia de las 20 finalistas —postularon 120— a la obtención del fondo. También del presidente de IDIS, Jesús Salazar Nishi; el vicerrector de Investigación de la PUCP, Dr. Eduardo Ismodes; el ministro de la Producción, César Quispe Luján; del embajador de la Unión Europea en el Perú, Jonathan Hatwell; y la embajadora de Alemania, Sabine Bloch.
“El fondo tiene como misión promover el desarrollo de la economía circular entre emprendedoras peruanas, con foco en aquellas que procedan de regiones del interior del país, de manera que esta se vuelva una ventaja competitiva para sus negocios”, explica Jesús Salazar Nishi, del IDIS. Las 10 ganadoras recibieron S/ 10 mil cada una, que constituye un capital semilla para fortalecer sus emprendimientos.
La Universidad se pone a disposición de estas emprendedoras. Queremos acompañarlas a dinamizar sus emprendimientos junto a nuestros estudiantes y docentes. La academia tiene que seguir conectándose con la sociedad civil».
Lo que la arequipeña Erika Muñoz —otra de las triunfadoras de la jornada — hará con los recursos obtenidos será comprar equipo para ensamblar su producto y empaquetarlo de manera que pueda pensar en exportar a países como Estados Unidos y Canadá, donde ya encontró interesados. Lo que ella produce son pantuflas bioactivas de fibra de alpaca reciclada. Sucede que su marca, Ama Alpaca, produce prendas ecosustentables grandes como abrigos y sacos. Con la merma de esa materia prima, que no es poca, elabora este original calzado doméstico que, a la vez, es térmico, hipoalergénico, suave y perdurable.
“Nosotros trabajamos con comunidades arequipeñas de artesanos textiles y de calzado. Nos hemos capacitado en ecoeficiencia y hemos visto que podemos darle valor a algo que suele descartarse. Así nos ocupamos todos y también vemos el beneficio del comprador porque, al ser tela o fibra reciclada, el costo es asequible. Un par puede costar S/ 125, cuando se sabe que cualquier pieza de fibra de alpaca suele ser bastante cara”, comenta Erika.
La PUCP y el apoyo a la investigación en desarrollo
El vicerrector de Investigación de la PUCP, Dr. Eduardo Ismodes, elogió el ímpetu y el valor de estas propuestas procedentes de San Martín, Arequipa, La Libertad, Lima Metropolitana y Lima regiones, y reafirmó el compromiso de la Universidad con la investigación en temas de desarrollo, el cual, según afirmó, no es una prioridad en la sociedad peruana.
“La Universidad se pone a disposición de estas emprendedoras. Queremos acompañarlas a dinamizar sus emprendimientos junto a nuestros estudiantes y docentes. La academia tiene que seguir conectándose con la sociedad civil. Lo que hace el IDIS congenia con nuestra intención de transformar el país para mejor”, aseguró.
Entre otras acciones, la PUCP ha proporcionado acompañamiento técnico y capacitación a las 20 finalistas a través de la realización de diversos talleres virtuales y presenciales, y continuará haciéndolo por los próximos seis meses con las 10 triunfadoras.
Logros de un trabajo articulado
Durante el evento, el ministro de la Producción, César Quispe Luján, reconoció la importancia del trabajo conjunto entre la empresa privada, el Estado, la academia y la sociedad civil. Asimismo, destacó el concepto y la práctica de la circularidad como herramienta para la competitividad y la productividad, y la utilidad de la misma para las emprendedoras y empresarias peruanas, las mismas que “tienen la valla más alta que los hombres porque muchas veces son conductoras también del hogar. Entonces su trabajo tiene un impacto doble: en ellas mismas y en sus familias. El éxito que ellas consigan es también del país”.
Y la historia de la Asociación Agro Ecológica Emprende Carquín, de Huacho, así lo confirma. Marleny Lapo es la presidenta de un grupo de ocho mujeres que hoy comercializan tres toneladas mensuales de un biofertilizante líquido elaborado con la merma de los pescados frescos que eran descartados en los puesto de venta del mercado. Tener ese nivel de producción y haber ganado S/ 10 mil del fondo las ha puesto en una posición que dista mucho de cuando comenzaron durante la pandemia.
Las mujeres tienen la valla más alta que los hombres porque muchas veces son conductoras también del hogar. Entonces, su trabajo tiene un impacto doble: en ellas mismas y en sus familias. El éxito que ellas consigan es también del país”.
“Nosotras éramos solo familiares de pescadores artesanales en el 2020. Yo ya había llevado cursos de cómo hacer biofertilizantes y, al ver qué teníamos que hacer algo para sobrevivir, convoqué a mujeres para emprender. Nos asesoramos con un ingeniero amigo, hicimos contactos y de a pocos fuimos creciendo. Hoy vendemos en todo el Perú dando un valor agregado a los desechos del pescado. Sirve para la agricultura, para la jardinería, para todo”, detalla doña Marleny. Pero aún necesitan un motocarguero para transportar insumos y también comprar envases, en fin, mejorar la logística. En ello van a invertir lo ganado. “Nunca me imaginé que íbamos a crecer a este punto, pero sí teníamos el optimismo de que íbamos a salir adelante. Somos mujeres y cuando nos proponemos, lo hacemos”, finalizó.
Los 10 emprendimientos ganadores del fondo
Kawsay Choco (Lizet Victoria, Arequipa)
Pantuflas bioactivas (Erika Muñoz, Arequipa)
Valoración de excendentes de papa (Pola Guanilo, Cañete)
Deja un comentario