Construyamos una sociedad más justa en el Mes de la memoria 2026
La iniciativa propone reflexionar sobre nuestro pasado reciente para comprender el presente, combatir la impunidad y promover una sociedad más equitativa. Bajo el lema “Memoria para la justicia”, la DARS, la DACU y el IDEHPUCP realizarán, del 17 de agosto al 15 de septiembre, conversatorios, exposiciones, visitas guiadas, espacios de construcción de propuestas y mucho más. ¡Te invitamos a participar!
Texto:Oscar García Meza
13.08.2026
En una sociedad, la memoria no es solo volver la mirada hacia atrás: implica reconocer lo que vivimos, no repetir aquello que nos perjudicó y buscar reparar. Con esa convicción, del 17 de agosto al 15 de septiembre, tendremos una nueva edición del Mes de la memoria titulada “Memoria para la justicia”. Organizado por la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS), junto con la Dirección de Asuntos Culturales (DACU) y el Instituto de Democracia y Derechos Humanos (IDEHPUCP), la iniciativa nos brindará conversatorios, espacios de reflexión, diálogo y construcción de propuestas colectivas, visitas guiadas, exposiciones y mucho más.
En un contexto nacional en el que vemos un debilitamiento de la justicia e intentos de ciertos sectores de negar u olvidar lo ocurrido durante el periodo de violencia interna, por ejemplo, a través de la ley de amnistía promulgada el año pasado, el enfoque de esta edición adquiere especial relevancia. La Dra. Nani Pease, directora de la DARS, resalta: “El corazón de nuestra iniciativa del Mes de la memoria 2026 es enfatizar la justicia en todo sentido. Las víctimas tanto del conflicto armado interno como de las represiones de los últimos años deben ser reparadas y no quedar invisibilizadas”. Por su parte, el director del IDEHPUCP, Dr. Miguel Giusti, enfatiza un vínculo: “La memoria está asociada a la verdad y a la ética. Al promoverla, buscamos defender que tengamos una sociedad más justa”.
La memoria está asociada a la verdad y a la ética. Al promoverla, buscamos defender que tengamos una sociedad más justa”.
Visitar la memoria del conflicto armado interno
El Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) tuvo una gran afluencia de público durante los últimos días de julio. Así, muchas personas peruanas pudieron conocer y recordar el periodo del conflicto armado interno. “Debemos cuidar los espacios dedicados a la memoria porque es un modo de preservarla y también nuestro derecho, especialmente para los familiares de las víctimas”, dice Pease. Precisamente, entre las actividades del mes “Memoria para la justicia” tendremos una visita a la muestra “Yuyanapaq. Para recordar”, que recoge más 200 fotografías del período del conflicto armado interno; y al memorial “El ojo que llora”.
La programación incluye también una exposición bibliográfica sobre la memoria y la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). El Dr. Giusti resalta que caer en el negacionismo de este periodo es un gran error que solo genera impunidad: “El informe de la CVR consigna un relato de la memoria de la violencia que ocurrió en nuestra sociedad, contiene una explicación de las causas, y, sobre todo, sugerencias sobre cómo deberíamos afrontarlas y corregirlas para que podamos tener unas relaciones más justas, equitativas y democráticas en nuestra sociedad”. Asimismo, enfatiza que una de las funciones principales del instituto que dirige es difundir el Informe de la CVR.
Arte que transmite memoria
La memoria también se construye desde las artes, pues permite visibilizar experiencias, activar preguntas y hacer circular relatos que dialogan con el presente. La directora de la DACU, Marilú Ponte, resalta: “Desde la Universidad entendemos la memoria como una construcción colectiva y las artes tienen un lugar importante en este proceso. A través de distintos lenguajes, las expresiones artísticas nos permiten dar forma a las experiencias y compartirlas, acercarnos a otras miradas y abrir preguntas que movilizan nuestra manera de comprender el pasado y vincularlo al presente. Así, la creación puede convertirse también en un espacio de encuentro y diálogo, capaz de mantener vivas conversaciones necesarias sobre memoria, derechos humanos y justicia”.
Desde la Universidad entendemos la memoria como una construcción colectiva y las artes tienen un lugar importante en este proceso. A través de distintos lenguajes, las expresiones artísticas nos permiten dar forma a las experiencias y compartirlas, acercarnos a otras miradas, y abrir preguntas que movilizan nuestra manera de comprender el pasado y vincularlo al presente».
Acerca de cómo el arte es un medio para no olvidar y entendernos, Edilberto Jiménez señala: “El arte siempre es la expresión del pueblo. Gracias a ello podemos conocer y cuestionar los acontecimientos cometidos durante los años del conflicto armado interno. Expresa acontecimientos que no se pueden narrar con palabras, rescata ese dolor oculto y sacude la conciencia humana. Es la voz para los ausentes y permite exigir justicia, verdad, reparación y sanción para los responsables, así como sanar heridas. El arte y la memoria nos hacen conocer nuestras vivencias y pasado a fin de evitar la repetición de la violencia, ambas permiten entender quiénes somos como sociedad y proyectarnos al futuro”.
Memoria en acción
La PUCP mantiene un compromiso histórico con la defensa de los derechos humanos y la preservación de la memoria. Pease resalta que este es un aspecto esencial de la educación universitaria. “Nuestra formación humanista e integral implica formar personas ciudadanas críticas con la realidad que les rodea, conscientes de lo que hemos vivido y de la responsabilidad que tenemos como país. Es necesario recuperar la memoria para que haya justicia en el Perú”.
El arte siempre es la expresión del pueblo. Gracias a ello podemos conocer y cuestionar los acontecimientos cometidos durante los años del conflicto armado interno. Expresa acontecimientos que no se pueden narrar con palabras, rescata ese dolor oculto y sacude la conciencia humana».
Este compromiso se plasma en propuestas concretas. En la exposición “RSU con memoria”, se presentarán 28 iniciativas, desarrolladas desde el 2013, vinculadas a procesos de construcción, recuperación y reconocimiento de la memoria como herramienta para fortalecer la identidad de distintas comunidades. Los proyectos fueron desarrollados por las secciones de Antropología, Comunicaciones, Ciencias Sociales, Arquitectura, Ciencia Política y Gobierno, Derecho, Educación, Psicología, y Artes Escénicas, además de personal administrativo de la DACU.
Los proyectos de responsabilidad social universitaria de la PUCP se caracterizan por construirse en diálogo con las comunidades y sus propias experiencias. Un ejemplo es “El otro Uchuraccay”, iniciativa ganadora del Fondo RSU 2024 y desarrollada junto con la comunidad de Huaynacancha. El proyecto será presentado durante el evento “Memoria para la justicia desde la RSU”, donde se dialogará sobre cómo articular acciones colectivas y contribuir a la construcción de justicia. En el encuentro, participará Nicanor Santiago, presidente de la Junta Comunal de Huaynacancha.
Acerca de la iniciativa realizada junto con la PUCP, Santiago enfatiza: “Este trabajo se ha hecho con capacidad, conocimiento, paciencia, capacitaciones, conversando como una familia y un solo corazón. Toda la comunidad, los jóvenes, los niños ya han visto el fruto de todo esto que es el libro. Así ya hemos hecho nuestra historia para que sepan de ella la nueva generación de Huaynacancha y también la población de Uchuraccay, Ayacucho, de todo el Perú y a nivel mundial”.
Este trabajo se ha hecho con capacidad, conocimiento, paciencia, capacitaciones, conversando como una familia y un solo corazón. Toda la comunidad, los jóvenes, los niños ya han visto el fruto de todo esto que es el libro».
Impulso a los mecanismos de memoria
La memoria está en permanente disputa y, en momentos en que se encuentra en especial riesgo, es más necesario que nunca defenderla y transmitirla entre las personas más jóvenes. Para ello, Ponte señala que en la DACU hay un equipo de voluntariado de estudiantes que realizan mediación cultural y, por ejemplo, durante este mes se encargarán del recorrido de la Ruta de la memoria PUCP.
Por su parte, la Dra. Pease señala que, “para recuperar y transmitir la memoria, nos falta emplear más mecanismos como la educación, los museos y el arte”. Sin duda, las actividades del Mes de la memoria también contribuirán a esta necesaria causa. Porque allí donde un hecho o periodo corre el riesgo de ser silenciado, mantenerlo vivo también es una forma de justicia.
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