Reconocimiento al explorador del lenguaje: Mario Montalbetti ganó el premio José Donoso 2026
Para el lingüista y docente PUCP Dr. Mario Montalbetti, la poesía es su laboratorio donde descubre qué nos hace el lenguaje y qué podemos hacer nosotros con él. A partir de allí ha elaborado una obra que, como las palabras dentro de un verso, es impredecible, exploratoria y no persigue la búsqueda del significado. Por su destacada trayectoria, acaba de ser galardonado con el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2026, sumándose a una lista de reconocidos escritores.
Texto:Oscar García Meza
Fotos:John Reyes
10.09.2026
En un poema, entre un verso y otro hay una búsqueda por encontrar cierto significado y unidad. Pero dentro de cada verso ocurre algo distinto: las palabras tienen relaciones impredecibles y exploratorias que abren nuevos caminos. Eso es lo que postula el lingüista, poeta y docente PUCP Dr. Mario Montalbetti en su ensayo “En defensa del poema como aberración significante”.
Esa misma lógica atraviesa su obra. Es inesperada, no busca el significado y, sobre todo, está marcada por una exploración permanente del lenguaje. “Después de todo, yo soy un profesor de lingüística que hace sintaxis”, dice el PhD en Lingüística por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Esa trayectoria exploratoria acaba de recibir uno de los reconocimientos literarios más importantes de nuestra región. Montalbetti es el ganador del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2026 otorgado por la Universidad de Talca, en Chile. El acta del jurado destaca “la calidad, originalidad y consistencia de su obra literaria, así como la relevancia e influencia de su producción intelectual en el ámbito de la literatura y la cultura iberoamericana”.
A lo largo de sus 25 ediciones, el premio ha distinguido a reconocidas figuras de la literatura iberoamericana, entre ellas José Emilio Pacheco, Raúl Zurita, Pedro Lemebel, los peruanos Antonio Cisneros y Carmen Ollé, así como narradoras imprescindibles como Mariana Enríquez y Samanta Schweblin. “Estoy muy contento y honrado por haber recibido el Premio José Donoso, sobre todo por estar en tan buena compañía con los anteriores galardonados”, dice Montalbetti, quien recibirá un diploma, una medalla y un premio económico.
El lenguaje como punto de partida
El interés de Mario Montalbetti por el lenguaje surgió un lunes de 1970, a las 9 a.m., en nuestra Universidad. “Tuve mi primera clase de Lengua 1 con Luis Jaime Cisneros. Dos horas después, al acabar la sesión, me dije ‘esto es lo quiero investigar toda mi vida’”, recordó en una entrevista a Punto Edu.
La poesía, en cambio, ya la había descubierto unos años antes, cuando en tercero de secundaria le preguntó a un compañero qué estaba escribiendo. “Son poemas… Es escribir cualquier cosa que se te ocurra”, le dijo. “A la salida, fui a comprar un cuaderno y comencé a crear ‘poemas’”, recuerda Montalbetti. Ya en la PUCP, siendo estudiante de lingüística, empezó a reunirse con personas que cultivaban, digamos más en serio, este género, lo que lo motivó a volver a interesarse en la poesía.
Lo peor que podemos hacer con un poema es preguntarnos inmediatamente qué significa, cuando hay muchos aspectos en él que se pueden apreciar y que producen goce como el ritmo, la prosodia y su movimiento”.
Su obra poética se inicia en 1978 con Perro negro, 31 poemas, y continuaría con títulos imprescindibles en la poesía peruana contemporánea como El lenguaje es un revólver para dos, Llantos Elíseos, Ocho cuartetos en contra del caballo de paso peruano, Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva),Fin desierto y Notas para un seminario sobre Foucault.
Apreciar un poema más allá de su significado
castellano total en el centro de una piraespero que
digan de nosotros se fueron de lengua eso quiero en mi lápida “se fue de lengua” se liberóse escapó del
tesoro
Lejos de mí decirles compañeros (55 versos)
Al leer un poema, como este fragmento de Mario Montalbetti, muchas veces buscamos entender qué quiere decir. Y si no lo logramos, podemos frustrarnos e incluso abandonarlo. Nuestro profesor del Departamento de Humanidades propone otra manera de aproximarnos: “Lo peor que podemos hacer con un poema es preguntarnos inmediatamente qué significa, cuando hay muchos aspectos en él que se pueden apreciar y que producen goce como el ritmo, la prosodia y su movimiento”.
Y si bien, enfatiza Montalbetti, a veces en los versos se encuentran un par de conexiones que pueden llamarse el significado, no es determinante ni lo único importante. “Si sabes exactamente qué es lo que dice un poema, entonces se convierte en un comunicado. No tiene mucha gracia”, dice. Incluso, señala que al escribir él mismo desconoce lo que está diciendo. “Si sabes lo que vas a decir eres un filósofo; si no eres un poeta”, añade.
La poesía, su laboratorio del lenguaje
En la luna trasera de un taxi, Montalbetti se encontró con la frase “Qué no dirás cuando no estoy”. Su radar, constantemente atento a (las relaciones de) las palabras, hizo que se quedara pensando en ella. Tanto así que preguntó en un examen por qué el primer “no” quiere decir “sí”. Y, piensa ahora en voz alta, que esa misma frase modificada podría usarse en un verso. Lo que ocurre también cuando encuentra fuentes poéticas en un texto académico, cuando va a una cafetería o a ver un partido de su querido Sport Boys. “Es esa fascinación por el lenguaje lo que me motiva a seguir leyendo y escribiendo”, subraya.
Yo soy lingüista. Es lo que me define y lo que hago. No creo ser poeta, sino que escribo poemas, los cuales son para mí una especie de laboratorio de qué es lo que el lenguaje nos hace a nosotros y viceversa”.
El lenguaje es también el puente entre su faceta de docente del Departamento de Humanidades PUCP y la de escritor. “Yo soy lingüista. Es lo que me define y lo que hago. No creo ser poeta, sino que escribo poemas, los cuales son para mí una especie de laboratorio de qué es lo que el lenguaje nos hace a nosotros y viceversa”, señala. A la par que enseña el curso Lenguaje y cognición, en Estudios Generales Letras, Mario Montalbetti escribe constantemente. A la hora de publicar, confía en su gusto personal. “Antes repartía mis poemas a todo el mundo para ver si estaba metiendo la pata o no. Ahora la meto sola”, señala.
Poesía en movimiento
En los últimos años, esas “meteduras de pata” han despertado un creciente interés en Latinoamérica y han encontrado nuevas ediciones en distintos países. En Colombia, Tusquets publicó El cuatro está solo; en Argentina, la editorial Mansalva lanzó Huir no es mejor plan; mientras que, en nuestro país, Personaje Secundario, dirigida por nuestro egresado de Literatura Hispánica Cayre Alfaro, ha publicado títulos como Arroyo Maldonado, Quasar y otros poemas, El más crudo invierno. Notas a un poema de Blanca Varela y Lejos de mí decirles. Poesía reunida 1978-2018.
Este último libro, que reúne cuatro décadas de su producción poética, se publicó por primera vez en México. Montalbetti recuerda que la idea no le entusiasmó mucho al inicio. “Cuando me lo propusieron, me negué rotundamente. Me parecía que no era para tanto y no quería que signifique que terminé de escribir. Pero después cedí a la tentación”, señala. Además, cuenta que estas compilaciones lo obligan a tener que volver a leer su obra -lo que no acostumbra hacer-. Y cuando lo hace no puede evitar “corregir, añadir o borrar partes, a veces mentalmente”. Quizás porque su poesía se encuentra en permanente cambio y movimiento.
Nuestro galardonado profesor continuará escribiendo, teniendo como constante el no repetirse y seguir en la exploración de los límites del lenguaje.
Es doctor en Lingüística por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y lingüista por la PUCP. Actualmente, es profesor de la Sección de Lingüística y Literatura del Departamento Académico de Humanidades de nuestra Universidad. Como poeta, inició su trayectoria literaria con la publicación de Perro negro, 31 poemas en 1978. Entre sus obras se encuentran […]
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