Noa ikanai («Aquí estamos»): expresiones culturales Shipibo-Konibo llegan a la PUCP desde Cantagallo
Ronin Koshi es uno de los artistas Shipibo-Konibo que este mes comparte su conocimiento en la tercera edición del proyecto Arte y Cultura Sostenible.
Ronin Koshi es uno de los artistas Shipibo-Konibo que este mes comparte su conocimiento en la tercera edición del proyecto Arte y Cultura Sostenible.
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Durante este mes, la comunidad universitaria podrá acercarse a la memoria, los saberes y las expresiones culturales de la comunidad Shipibo-Konibo de Cantagallo de la mano de sus artistas.
Texto:Diana Chávez
Fotos:Jorge Cerdán
15.09.2026
Hasta el 30 de septiembre, el campus de la Universidad es escenario de diversas actividades como parte de una nueva edición del proyecto Arte y Cultura Sostenible, programa educativo de la Dirección de Asuntos Culturales (DACU) que promueve el encuentro con las artes tradicionales y los saberes vivos, reconociendo sus memorias, autorías y formas de expresión contemporánea.
Este año, la iniciativa es “Noa Ikanai / Aquí estamos” y tiene como eje temático “Cantagallo: memoria, territorio y creación Shipibo-Konibo”, una propuesta que busca acercar a la comunidad universitaria, desde una mirada respetuosa, a las prácticas culturales, los saberes vivos y las formas de creación contemporánea de esta comunidad amazónica asentada en Lima hace más de 20 años.
El 24 de septiembre se realizará la jornada central, que incluirá un pasacalle desde el Polideportivo hasta los jardines de Ciencias Sociales, la entrega simbólica de los trabajos realizados durante los talleres, y un encuentro musical y de danza con el Colectivo Cultural Shipibo-Konibo Soi Niwe y el elenco Andino-Amazónico del Cemduc.
Un encuentro desde la interculturalidad
La propuesta se desarrolla desde el enfoque de interculturalidad que la DACU trabaja de manera transversal. En ese sentido, el proyecto busca generar un encuentro directo entre la comunidad universitaria y artistas de la comunidad de Cantagallo, quienes compartirán sus conocimientos y experiencias a través de talleres y actividades participativas.
“La idea es brindar espacios horizontales y seguros en donde sean los portadores y las portadoras de estos saberes ancestrales y tradicionales quienes tengan la oportunidad de conversar y transmitir su conocimiento con la comunidad universitaria”, explica Rosa María Valle, coordinadora de Proyectos Educativos y Mediación Cultural de la DACU.
La idea es brindar espacios horizontales y seguros en donde sean los portadores y las portadoras de estos saberes ancestrales y tradicionales quienes tengan la oportunidad de conversar y transmitir su conocimiento con la comunidad universitaria”.
Al encuentro con la comunidad de Cantagallo
Esta es la tercera edición de Arte y Cultura Sostenible. Tras abordar las Tablas de Sarhua (2024) y Ancestralidad afroperuana (2025), este año el proyecto puso la mirada en la tradición amazónica, a través de la comunidad Shipibo-Konibo de Cantagallo.
“Ya habíamos trabajado anteriormente con algunos representantes de la comunidad de Cantagallo y vimos la oportunidad de generar un proyecto mucho más grande”, señaló Valle.
Durante este mes se desarrollarán talleres de bordado, danza, tintes naturales, conversatorios, entre otras actividades. El objetivo es que estudiantes, docentes y personal administrativo no solo conozcan estas expresiones, sino que participen en procesos de creación junto con las artistas de la comunidad Shipibo-Konibo.
“Si bien son las artistas quienes enseñan, en realidad lo que queremos es que la comunidad universitaria también pueda hacer. En cada taller, se generan diferentes tipos de aprendizajes y productos a partir de este encuentro”, comenta Rosa Valle.
El 24 de septiembre se realizará la jornada central, que incluirá un pasacalle desde el Polideportivo hasta los jardines de Ciencias Sociales, la entrega simbólica de los trabajos realizados durante los talleres, y un encuentro musical y de danza con el Colectivo Cultural Shipibo-Konibo Soi Niwe y el elenco Andino-Amazónico del Cemduc. La jornada culminará con una celebración abierta a la comunidad universitaria.
El arte como memoria viva
Para Wilma Maynas, artista Shipibo-Konibo, el arte es también una forma de preservar la memoria y transmitir los conocimientos de su pueblo a las nuevas generaciones. Los saberes que recibió de su abuela -como la cerámica, el telar, la pintura, el bordado y el uso de tintes naturales- hoy forman parte de lo que ella comparte con sus nietos y con estudiantes interesados en conocer su cultura.
“El arte Shipibo-Konibo es importante porque es una cultura milenaria que nosotros hemos aprendido de generación en generación. Así como nosotros hemos aprendido, tenemos que transmitir también a nuestros hijos y a las demás personas. Eso es lo que queremos hacer y lo que vamos a hacer: transmitir”, señaló.
El arte Shipibo-Konibo es importante porque es una cultura milenaria que nosotros hemos aprendido de generación en generación. Así como nosotros hemos aprendido, tenemos que transmitir también a nuestros hijos y a las demás personas. Eso es lo que queremos hacer y lo que vamos a hacer: transmitir”.
Por su parte, Luz Franco, integrante del Colectivo Shipibas Muralistas, destaca que el arte de su comunidad permite mantener vivos los conocimientos ancestrales y hacer visible la identidad de su pueblo. A través del kené, los diseños y otras expresiones artísticas, ella y otras mujeres del colectivo comparten su cultura con nuevos públicos dentro y fuera del país.
“Para mí, el arte Shipibo es muy importante porque son nuestros conocimientos ancestrales, los que nuestros padres y nuestros abuelos nos enseñaron, y que hoy pasan de generación en generación. La cultura y nuestros diseños son nuestra identidad y nosotros estamos para hacerlos conocer a la sociedad”, agregó.
Para mí, el arte Shipibo es muy importante porque son nuestros conocimientos ancestrales, los que nuestros padres y nuestros abuelos nos enseñaron, y que hoy pasan de generación en generación. La cultura y nuestros diseños son nuestra identidad y nosotros estamos para hacerlos conocer a la sociedad».
El arte para reencontrarse con las raíces
En tanto, el artista Ronin Koshi nos cuenta que el arte Shipibo-Konibo lo ayudó a reencontrarse con su propia identidad. Migró a Lima desde pequeño y, durante su adolescencia, llegó a sentir vergüenza de pertenecer a una comunidad indígena. Fue a través del arte que volvió a acercarse a sus raíces y a conocer más sobre sus ancestros.
“El arte me ha ayudado a volver a indagar, a volver a ‘shipibizarme’ en la capital. Preguntar a mis abuelos y a mis padres cómo era mi vida me permitió retornar nuevamente a mi propia identidad. Hoy en día, orgullosamente, llevo mi identidad hacia el mundo”, cuenta.
El arte me ha ayudado a volver a indagar, a volver a ‘shipibizarme’ en la capital. Preguntar a mis abuelos y a mis padres cómo era mi vida me permitió retornar nuevamente a mi propia identidad. Hoy en día, orgullosamente, llevo mi identidad hacia el mundo”.
Desde su experiencia, Ronin considera que las nuevas generaciones deben reconocer el valor de sus raíces y aprovechar el arte como una forma de compartirlas con otros públicos. “Estar en una capital no significa que nos olvidemos de dónde provenimos ni quiénes son nuestros ancestros. A través de mi experiencia, quiero que los jóvenes de otras comunidades indígenas también aprovechen esa oportunidad, porque nuestra cultura es la llave hacia el mundo”, afirma.
Conoce aquí las actividades de Arte y Cultura Sostenible: “Noa ikanai / Aquí estamos”
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