Desde su aparición en la prensa moderna, la caricatura ha sido siempre una poderosa herramienta de crítica y comentario social. En el Perú de fines del siglo XIX e inicios del XX, la caricatura impresa ocupó un lugar destacado en algunos diarios satíricos, convirtiéndose en un lenguaje visual accesible y eficaz para expresar posiciones políticas y sociales en un contexto marcado por la inestabilidad y la confrontación ideológica.
¿Cómo se desarrollaron estas caricaturas en el Perú? ¿Qué temas abordaron y cómo fueron transformándose con el tiempo? Una parte de las respuestas puede encontrarse en Google Arts & Culture, en una muestra preparada por el área de Colecciones Especiales del Sistema de Bibliotecas de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), que busca acercar este patrimonio documental a la comunidad global.
En el Perú de fines del siglo XIX e inicios del XX, la caricatura impresa ocupó un lugar destacado en algunos diarios satíricos, convirtiéndose en un lenguaje visual accesible y eficaz para expresar posiciones políticas y sociales en un contexto marcado por la inestabilidad y la confrontación ideológica».
Momentos clave de la caricatura satírica en el Perú
En la muestra se distinguen dos momentos clave. El primero se sitúa entre 1892 y 1893 y está representado por periódicos como La Caricatura, Ño Bracamonte y El Leguito Frai José. Estas publicaciones se caracterizaron por el uso de caricaturas de gran formato y por una postura política explícita, ya fuera de apoyo o de abierta oposición al gobierno de turno. Presidentes y figuras públicas como Andrés Avelino Cáceres, Remigio Morales Bermúdez o Nicolás de Piérola fueron retratados de manera exagerada y mordaz por artistas que, en muchos casos, permanecieron en el anonimato. Como señala Tauzin (2009)1, el uso de seudónimos o firmas anónimas respondía a la necesidad de proteger la identidad del dibujante, lo que da cuenta tanto del impacto de estas imágenes como del riesgo que implicaba su circulación.
Un segundo momento viene marcado con el inicio del siglo XX, en el que se observa una transformación en el estilo y en los recursos de la caricatura. Aparece entonces la figura de Julio Málaga Grenet, uno de los caricaturistas más destacados del periodo, quien colaboró en revistas como Actualidades, Variedades y la célebre Monos y Monadas, donde fue director artístico. En esta etapa, la caricatura mantuvo su carga política, pero adoptó un trazo más refinado y una relación más estrecha con el texto, dando lugar a una sátira visual más compleja. A esta etapa pertenece también Abraham Valdelomar, en una faceta menos conocida, que confirma la estrecha relación entre literatura, periodismo y caricatura en la cultura impresa peruana.
La caricatura no solo fue un instrumento de crítica al poder, sino también un vehículo de discursos excluyentes que es necesario analizar desde una mirada crítica y contextualizada».
Un caso particularmente revelador es el del periódico Fray K. Bezón, cuyas caricaturas, además de atacar a presidentes, ministros y congresistas, abordaron temas sociales y anticlericales. Resulta especialmente significativa la representación de la migración asiática, tratada desde estereotipos y prejuicios ampliamente difundidos en la época. Estas imágenes, hoy incómodas, evidencian que la caricatura no solo fue un instrumento de crítica al poder, sino también un vehículo de discursos excluyentes que es necesario analizar desde una mirada crítica y contextualizada.
Los periódicos mencionados, junto con otros de singular nombre como El Microbio, El Chispazo, La Cotorra, El Papagayo de dos picos, forman parte de un conjunto de 44 periódicos satíricos conservados en el área de Colecciones Especiales de nuestra Universidad. Precisamente, un equipo de trabajo de esta área, gracias al Endangered Archives Programme, con la gestión de la British Library y el apoyo económico de la fundación Arcadia, desarrolló un proyecto para que todas estas publicaciones estén hoy disponibles en formato digital, lo que garantiza su preservación y amplía el acceso para estudiantes, docentes e investigadores.
Explorar estos periódicos es una invitación a leer la historia del Perú desde el humor, la sátira y la exageración, pero también desde la crítica. En sus páginas se revelan continuidades inquietantes entre el pasado y el presente, recordándonos que, en política y en sociedad, la risa muchas veces ha sido —y sigue siendo— una forma de resistencia.
Los invitamos a visitar y revisar los productos en:
- Reportaje en Google Arts & Culture: Caricaturas en los periódicos satíricos peruanos: siglo XIX y XX
- Digitalización de periódicos satíricos peruanos 1821-1918 en Endangered Archives Program.
Referencia
- Tauzin, I. (2009). La caricatura en la prensa satírica peruana (1892–1909). Boletín del Instituto Riva Agüero, No. 35



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