Noticia

¿Cómo funcionan los programas antiplagio?

Yvy Gonzaga, especialista de la Dirección Informática Académica, explica el funcionamiento de los software ‘antiplagio’ y el uso que se les debería brindar.

Autor: Diego Grimaldo | Fotos: Roberto Rojas
¿Cómo funcionan los programas antiplagio?

La política de la PUCP respecto al plagio es estricta: se considera como una falta grave, ya que, sin duda, se trata de un comportamiento antiético que atenta contra el espíritu creativo y fundamental de toda labor universitaria y contra la búsqueda de nuevo conocimiento. Según la RAE, plagiar es copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias. El plagio se da, de acuerdo con el documento “¿Por qué y cómo debemos combatir el plagio?”, básicamente “cuando usamos las ideas textuales de otro y no las colocamos entre comillas o cuando no damos a quien nos lee o nos escucha la indicación suficiente como para que sepa de qué autor, libro, documento o circunstancia fue tomada la idea ajena”.

Actualmente, existen programas que ayudan al personal competente de las diferentes instituciones académicas –profesores o asesores de tesis, por ejemplo– a identificar si existe plagio en un documento. Herramientas como Turnitin –empleada en nuestra casa de estudios– se presentan como alternativas interesantes que ayudan a identificar malas prácticas, pero cómo funcionan. ¿Realmente puede confiarse en los resultados que arroja? Las respuestas a estas preguntas las brinda Yvy Gonzaga, licenciada en Educación Secundaria y encargada de Solución, Orientación y Servicios (SOS) de la Dirección Informática Académica (DIA).

“Turnitin es el software, de este tipo, más conocido y utilizado a escala mundial, pues además de emplear información que procede de la web, posee una base de datos extensa”, explica Gonzaga. “Se le llama ‘antiplagio’, pero creo que hay que ir más allá de ese término. Lo que se hace primero es subir el documento a analizar en el programa en formato Word o PDF, y se deja que el software consulte su base de datos y lo que se encuentra en la web. Luego, brinda un porcentaje, llamado ‘grado de similitud’. Si este es alto, digamos 70%, se puede decir que el documento tiene información copiada”, añade.

Para Gonzaga, programas como Turnitin permiten realizar una primera revisión de los textos a evaluar, mas no son indubitables. “Esta herramienta no es infalible. Lo mejor es utilizar el software para, posteriormente, efectuar una evaluación más exhaustiva. A veces hay trabajos muy extensos y, en esos casos, ayuda mucho revisar un documento con ayuda del programa, el cual, incluso, identifica qué partes del documento son similares a otras fuentes y te las muestra en pantalla. Asimismo, permite insertar comentarios”, detalla. Unidades como las de Artes Escénicas, Ciencias Sociales, Ciencias Contables, Ciencias y Artes de la Comunicación, EE.GG.LL., Letras y Ciencias Humanas, InfoPUCP, Ciencias e Ingeniería, la Escuela de Posgrado y Derecho cuentan con acceso a Turnitin.

Si quieres saber cómo citar, revisa también la Guía PUCP para el citado de fuentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Nombres:

Correo:

Mensaje:

NOTA: Los comentarios pasan por un proceso de moderación que toma hasta 48 horas en días útiles. Son bienvenidos todos los comentarios siempre y cuando mantengan el respeto hacia los demás. No serán aprobados los comentarios difamatorios, con insultos o palabras altisonantes, con enlaces publicitarios o a páginas que no aporten al tema, así como los comentarios que hablen de otros temas.

4 comentarios