Tomarse el tiempo para dialogar implica un esfuerzo que la vida contemporánea ha desechado de nuestras prácticas. Escuchar, mirarse a los ojos, ponerse en el lugar del otro, disfrutar de la compañía, entenderse, disentir, reírse, disfrutar. Nuestra Universidad quiso reivindicar el diálogo y promovió este encuentro entre monseñor Carlos Castillo, arzobispo de Lima, y el padre Gastón Garatea, profesor honorario de la PUCP.


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