Como le escuché decir a alguien alguna vez, en esta etapa de autoevaluación no es importante el informe que deja feliz a la oficina encargada del proceso, sino el informe con el que toda la universidad puede vivir, el que refleja la mirada que la universidad tiene de sí misma. Este proceso pasa por identificar inicialmente algunos puntos de vista y contrastarlos con los de la comunidad universitaria. En la acreditación que efectuamos, miramos básicamente dos áreas: la gestión de la institución y la docencia de pregrado. La Católica ha optado por evaluar dos áreas adicionales: la docencia de posgrado y la investigación, los cuales dependen de su misión institucional.
¿Qué beneficios obtendrá la Católica con la acreditación?
Creo que el beneficio más importante es precisamente el proceso de autoevaluación, porque al mirarse a sí misma e identificar lo que está haciendo bien y lo que tiene que mejorar, inicia un nuevo ciclo de actividad con una base más sólida para hacer las cosas mejor.
¿Cuánto tiempo tomará el proceso?
Los resultados dependen del proceso interno. La planificación apunta a que el proceso de autoevaluación termine en un informe que debería estar en un año. Luego de eso, nosotros tomamos la decisión, y (si finalmente se brinda) la acreditación dura cinco años, pues la idea es que se sigan desarrollando internamente los procesos de la gestión de la calidad.


Deja un comentario