La Pontificia Universidad Católica del Perú estuvo presente en la cumbre climática más importante del mundo, la COP30, donde realizó un evento paralelo denominado “Ciencia para la acción climática: desafíos y oportunidades de la investigación en las universidades” en el Pabellón Ibero-América Viva de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). El encuentro debatió el papel estratégico de las universidades para transformar el conocimiento científico en soluciones concretas frente al cambio climático, el aporte a los compromisos nacionales de los países y políticas públicas basadas en evidencia.
La exposición principal estuvo a cargo de la Dra. Ana Sabogal, directora del INTE-PUCP, quien presentó los desafíos y oportunidades de la investigación universitaria para impulsar soluciones transformadoras. La Dra. Sabogal destacó que, si bien existen avances en producción científica, es urgente fortalecer la articulación intersectorial para que estos resultados aporten hacia políticas públicas efectivas y procesos con impacto en el territorio.
El encuentro debatió el papel estratégico de las universidades para transformar el conocimiento científico en soluciones concretas frente al cambio climático, el aporte a los compromisos nacionales de los países y políticas públicas basadas en evidencia.
Por su parte, el Mag. Víctor Santillán, profesor del Departamento de Comunicaciones, destacó que la investigación en las universidades es una herramienta que no solo genera conocimiento, sino que también habilita decisiones más justas, oportunas y sostenibles frente a la crisis climática. Además, subrayó la importancia de estos espacios internacionales para compartir experiencias entre países hermanos y acelerar aprendizajes colectivos.
Debate interinstitucional
El evento fue un valioso espacio para compartir entre las voces de Brasil, México, Chile y Colombia. Así entonces, Santiago Plata, gerente de Educación de la OEI en Brasil, resaltó que la formación universitaria debe generar profesionales capaces de dialogar con la política pública y con el sector productivo, llevando a la práctica la innovación socioambiental.
A continuación, Maryon Urbina, directora de Sustentabilidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile, compartió los avances de su institución en economía circular y agendas de carbono neutralidad. Desde Colombia, Katherin Neira, jefa de Planeación del Campus de la Universidad de los Andes, explicó cómo los indicadores de gestión sostenible permiten tomar decisiones informadas y convertir el campus en un laboratorio vivo de innovación climática. Después, Paola Visconti, directora de Sostenibilidad y Acción Climática del Tecnológico de Monterrey de México, expuso el modelo de gobernanza climática de su institución, señalando la importancia de integrar investigación, emprendimiento y formación de capacidades.
La participación de la PUCP reafirmó que la academia iberoamericana está llamada a jugar un papel decisivo en la transformación hacia sociedades más resilientes, bajas en carbono y con justicia social, aportando evidencia, innovación y formación para la acción climática.
El Estado peruano también estuvo presente. Carmen Azurín, directora de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, agradeció la invitación al evento señalando que la academia es un aliado imprescindible para que los compromisos climáticos internacionales alcancen resultados reales. Finalmente, Cristina Rodríguez, directora general de Cambio Climático y Desertificación del Ministerio del Ambiente, afirmó que la ciencia brinda claridad para entender los impactos y oportunidades de la transición sostenible, permitiendo que las medidas climáticas sean inclusivas y basadas en evidencias.
El cierre estuvo a cargo de Fiorella García, estudiante de VII ciclo de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Sociales de la PUCP, quien agradeció la oportunidad de participar en la cumbre más importante en materia de cambio climático a nivel global y señaló que las universidades no solo deben generar conocimiento, sino también demostrar que pueden liderar con el ejemplo.
De este modo, la participación de la PUCP reafirmó que la academia iberoamericana está llamada a jugar un papel decisivo en la transformación hacia sociedades más resilientes, bajas en carbono y con justicia social, aportando evidencia, innovación y formación para la acción climática.


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