En un contexto en el que la educación continua, aunque reconocida por la Ley Universitaria peruana, todavía ocupa un espacio limitado dentro de la estructura formal de la educación superior, la PUCP apuesta por inmersiones internacionales que agilizan el aprendizaje y conectan a los participantes con profesionales, instituciones y ecosistemas de otros países. Mientras la movilidad académica suele estar asociada a carreras universitarias y programas de posgrado, su incorporación en propuestas de educación continua abre una alternativa de aprendizaje situado para profesionales que desean actualizarse sin cursar una maestría o un doctorado.
La experiencia desarrollada en Medellín, que a continuación describiremos, muestra que sí es factible implementar una propuesta de esta magnitud en el plano del aprendizaje continuo. ¿Por qué? Porque el interés por aprender va más allá del rubro de trabajo o académico. En aquella oportunidad, un equipo de participantes bastante variado, proveniente del ámbito privado, público y emprendedor, fue capacitado en temas de innovación social por los mismos profesionales que aplicaron valiosas herramientas para posicionar a Medellín como referente de innovación social.
Mientras la movilidad académica suele estar asociada a carreras universitarias y programas de posgrado, su incorporación en propuestas de educación continua abre una alternativa de aprendizaje situada para profesionales que desean actualizarse sin cursar una maestría o un doctorado».
La experiencia Medellín
En la actualidad, la ciudad de Medellín es reconocida como un referente de innovación por su cambio a gran escala frente a la crisis social que se venía desarrollando a partir del enfrentamiento entre el Estado y las guerrillas del narcotráfico. A causa de esto, la sociedad se vio con problemas económicos, sociales y políticos por aproximadamente veinte años. No fue sino hasta que se formó un trabajo conversado y con propósito entre la empresa, el Estado, la academia y la sociedad civil, que Medellín se convirtió en un referente de innovación social.
Como resultado de la articulación entre estos actores, en 2009, surgió Ruta N, una entidad sin fines de lucro vinculada al Plan de Desarrollo de Medellín 2008-2011, que reconocía la innovación como un elemento clave para impulsar la competitividad y el desarrollo económico de la ciudad. Desde entonces, Ruta N funciona como una plataforma que conecta a la empresa, el Estado, la academia y la sociedad civil con el propósito de fomentar las políticas y actividades de ciencia, tecnología e innovación, así como el emprendimiento de base tecnológica en Medellín.
En 2009, surgió Ruta N, una entidad sin fines de lucro vinculada al Plan de Desarrollo de Medellín 2008-2011, que reconocía la innovación como un elemento clave para impulsar la competitividad y el desarrollo económico de la ciudad. Desde entonces, Ruta N funciona como una plataforma que conecta a la empresa, el Estado, la academia y la sociedad civil».
Inspirado en esta experiencia, el equipo de Educación Continua de la PUCP decidió crear, junto con Ruta N, un producto educativo como parte de su oferta internacional. Así, el pasado 10 de agosto, un grupo de participantes llegó a las aulas de Ruta N con el objetivo de aprender directamente de los gestores de esta transformación y conocer de cerca cómo se diseña e implementa un plan de desarrollo social que articula al Estado, la sociedad civil y la empresa.
La inmersión comprendió cinco días intensivos de actividades académicas y culturales. Las jornadas integraron contenidos sobre gestión y articulación de ecosistemas de innovación, que culminaron con el diseño de un proyecto aplicado al contexto de cada grupo de trabajo.
Inspirado en esta experiencia, el equipo de Educación Continua de la PUCP decidió crear, junto con Ruta N, un producto educativo como parte de su oferta internacional».
Uno de los aspectos más enriquecedores de la experiencia fue que los proyectos se debatieron y perfeccionaron con el acompañamiento de expertos, con miras a convertirlos en propuestas concretas y aplicables a los distritos, regiones o entornos laborales de los participantes. El intercambio también permitió que los especialistas conocieran mejor el contexto peruano y exploraran posibles alianzas.
Como parte del equipo que viajó a esta ciudad y vivió de cerca la inmersión, puedo afirmar que la educación continua abre puertas, integra aprendizajes y genera vínculos de trabajo a largo plazo. Durante esta experiencia se entrelazaron historias provenientes de los ámbitos público y privado, se forjaron amistades y surgieron oportunidades de colaboración. Estos encuentros pueden convertirse, con el tiempo, en iniciativas y acciones que contribuyan al bienestar de la sociedad limeña y peruana. Es allí donde el aprendizaje a lo largo de la vida adquiere una dimensión que trasciende las aulas: conecta personas, propicia nuevas oportunidades y amplía horizontes.



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