El 17 de febrero se iniciará, como es tradicional en el calendario lunar, el Año Nuevo Chino o Festival de la Primavera, que este año 2026 tendrá como figura estelar al Caballo de Fuego (火马年). Celebrada no solamente en China sino también en otros países por sus comunidades en ultramar, esta festividad marca el inicio del ciclo lunar y simboliza renovación, unidad familiar y esperanza de prosperidad. Es un tiempo crucial para honrar antepasados, fortalecer lazos familiares y limpiar el hogar para eliminar la mala suerte. En el caso del Perú, que tiene la comunidad peruano-china (tusán) más grande de América Latina, el año nuevo chino tiene cada vez más un impacto cultural y económico. Además de consolidarse en la sociedad peruana como una fiesta que celebra la fusión peruano-china con más de 175 años de historia, reafirma también su identidad cultural, une a la comunidad y conserva tradiciones y costumbres ancestrales.
En cuanto a China, las esperanzas y las metas del pueblo chino para este año se centran en una transición hacia un crecimiento de mayor calidad y una estabilidad social reforzada por la puesta en marcha, en el ámbito gubernamental, del recientemente aprobado XV Plan Quinquenal (2026-2030). Impulsado por el energético Año del Caballo de Fuego, se espera que el país tenga un crecimiento rápido, mejores empleos y avances en manufactura avanzada, centrada en la autosuficiencia tecnológica y una transición acelerada hacia un modelo de crecimiento verde. Además, China buscará reforzar su liderazgo global organizando eventos de alto nivel, al ser designada este año como la anfitriona del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), cuya Reunión de Líderes se realizará en la ciudad sureña de Shenzhen, lo que genera expectativas de apertura y una mayor integración económica regional.
Deseo fervientemente que el año del Caballo de Fuego, animal del horóscopo chino que representa un periodo de intensa energía, independencia, pasión y transformación audaz, sea a su vez un símbolo de fuerza, movimiento y nuevos comienzos, así como un tiempo para tomar decisiones valientes y avanzar rápidamente».
A pesar de que el país no está pasando por un buen momento económico, en un contexto marcado por la debilidad del consumo interno, la crisis de deuda inmobiliaria y un entorno externo más complejo, esto no ha sido un impedimento para que las personas viajen a sus ciudades natales para reencontrarse con sus seres queridos. Esta temporada alta de viajes durante el Festival de la Primavera, conocida como Chūnyùn (春运), es considerada como la mayor migración humana del mundo. Así pues, según estimaciones oficiales, durante el período de 40 días, del 2 de febrero al 13 de marzo de este año, se espera un récord de 9500 millones de viajes de pasajeros para pasar el Año Nuevo con sus familias y mantener viva la celebración más importante del calendario.
En cuanto al horóscopo chino, que tiene muchos seguidores en Occidente, este actúa más como un componente cultural influyente muy fuerte en la sociedad que como simple superstición, pues condiciona aspectos clave de la vida de muchas personas. En ese sentido, el zodiaco de 12 animales, basado en el calendario lunar, influye en decisiones importantes como la natalidad, los negocios, la personalidad, la compatibilidad de pareja, las decisiones de carrera, e incluso, en la planificación de nacimientos para asegurar que los hijos nazcan bajo signos considerados afortunados, como el dragón. Si bien las generaciones mayores lo siguen con estricto apego tradicional, la modernidad ha hecho que los más jóvenes lo adopten como una forma de autoexpresión, compatibilidad amorosa y tendencias modernas, adaptando las creencias a su estilo de vida actual. Por ello, la moderación y el equilibrio son temas claves al abordar el horóscopo chino porque implica disfrutar de su simbolismo y herencia cultural sin permitir, al mismo tiempo, que dicte rígidamente las decisiones de vida de una persona.
Deseo fervientemente que el año del Caballo de Fuego, animal del horóscopo chino que representa un periodo de intensa energía, independencia, pasión y transformación audaz, sea a su vez un símbolo de fuerza, movimiento y nuevos comienzos, así como un tiempo para tomar decisiones valientes y avanzar rápidamente. Como dice el famoso proverbio chino 马到成功 (mǎ dào chéng gōng), que literalmente se traduce como “el éxito llega al instante en que aparece el caballo», sea verdaderamente un año para tener un éxito inmediato y sin contratiempos en nuestros proyectos y emprendimientos.
En cuanto a la relación entre el Perú y China, países que este año celebrarán los 55 años del establecimiento de relaciones diplomáticas, deseo que la energía del caballo nos invite a imaginar este vínculo no como una carrera corta, sino como un viaje de larga distancia en el que ambos países puedan aprender mutuamente, crecer juntos y construir una relación bilateral que avance sin cesar, siguiendo al proverbio chino马不停蹄 (mǎ bù tíng tí), y que se consolide aún más en los próximos años, en los ámbitos del comercio e inversión, la infraestructura y en la ampliación del intercambio cultural, educativo y científico.
Por tanto, aprovechemos las buenas perspectivas para este año del Caballo de Fuego para que se cumplan nuestros anhelos de prosperidad, felicidad y salud para todos. ¡Feliz Año Nuevo! 新年快乐,马年大吉,身体健康!



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