Ir al contenido principal Ir al menú principal Ir al pie de página
Investigación

Robot para detectar fallas en tuberías es diseñado por investigadores PUCP

Este proyecto, liderado por el docente del Departamento de Ingeniería Francisco Cuéllar, ayudará a identificar los defectos de redes de tuberías de manera más óptima y sin necesidad de hacer zanjas.

  • Texto:
    Julio Huamán
  • Fotografía:
    Archivo personal

A finales de 2018, el magíster y docente del Departamento de Ingeniería Francisco Cuéllar y su equipo de estudiantes lograron desarrollar un robot que permite detectar fallas en tuberías de agua y desagüe. Para lograr este cometido, el primer paso que dieron fue acceder a un fondo de investigación aplicada del Concytec.

En Lima, son casi 14,000 kilómetros de redes de agua potable que Sedapal tiene instaladas y han reportado pérdidas de 28% en su facturación debido a las fugas. Este robot permite ubicar fugas de agua no visibles sin la necesidad de abrir zanjas, ya que utiliza sensores inteligentes que detectan y validan estas fallas internas, sobre todo en la zona de Lima norte.

Este robot permite ubicar fugas de agua no visibles sin la necesidad de abrir zanjas, ya que utiliza sensores inteligentes que detectan y validan estas fallas internas, sobre todo en la zona de Lima norte. 

Planteando soluciones

“Nosotros habíamos mapeado la necesidad de este tipo de sistemas. Lo planteamos como una solución para poder hacer monitoreos, ya que siempre ha habido un mal funcionamiento de estos. Lo más reciente que tiene Sedapal es un robot que compró en el 2014, pero este es un problema que requiere una flota de estos equipos para poder cumplir con la demanda de esta infraestructura”, comenta Francisco Cuéllar.

Además de esta labor de inspección en tiempo real, lo que se busca con este proyecto es adquirir mayor información para diagnosticar el problema de manera más rápida. Dentro de esto está realizar una reconstrucción 3D de todos los túneles y ductos de Lima, así como cuantificar las fallas que se puedan encontrar.

“Durante la pandemia se nos dificultó mucho el trabajo. Al principio, la Universidad cerró, el tema logístico se frenó, pero en ese tiempo que estuvimos lejos del laboratorio nos dedicamos más a redactar documentos, a preparar artículos científicos y las tesis de los estudiantes, y pedimos un permiso especial para acceder y poder terminar el proyecto a tiempo”, manifestó Cuéllar.

Durante los últimos 6 meses, el trabajo del equipo ha sido duro. Más allá de los permisos especiales que tenían que pedir para acceder al laboratorio o el cuidado biomédico que tenían que cumplir, su misión principal era terminar con este proyecto que ayudará a nuestra ciudad.

Deja un comentario

Cancelar
  • Ingresa tus datos
Sobre los comentarios
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los comentarios pasan por un proceso de moderación que toma hasta 48 horas en días útiles. Son bienvenidos todos los comentarios siempre y cuando mantengan el respeto hacia los demás. No serán aprobados los comentarios difamatorios, con insultos o palabras altisonantes, con enlaces publicitarios o a páginas que no aporten al tema, así como los comentarios que hablen de otros temas.