La misión y el legado cultural de Luis Repetto

El Mag. Luis Repetto (1953 - 2020) dedicó su vida a recopilar, gestionar, preservar y difundir las artes y tradiciones populares del Perú. Por ello, dirigió, por más de 40 años, un museo dedicado a ellas en nuestro Instituto Riva-Agüero. Aquí, aquellos que compartieron con él lo recuerdan.

Autor: Oscar García Meza | Fotos: Archivo DCI, Archivo PUCP

En la década de los setenta, Luis Repetto Málaga –o mejor dicho Lucho, como le gustaba que lo llamaran– empezó su misión de formar un museo de arte popular. “Él hizo de su vida una cruzada por darle el espacio que se merecía”, menciona el Dr. Jorge Lossio, director del Instituto Riva-Agüero (IRA), enfatizando que en aquel entonces lo que se valoraba era el arte formal o académico.

Desde 1979, y por más de 40 años, Repetto dirigió el Museo de Artes y Tradiciones Populares del IRA. “Su amor por el Perú lo llevó a forjar, a lo largo de las décadas, la colección de arte popular más importante del país. La armó recorriendo la sierra sur, la Amazonía, la costa norte, convenciendo a artesanos y coleccionistas que legaran sus obras a la PUCP”, resalta Lossio.

“El Museo de Artes y Tradiciones Populares (MATP) ha logrado algo que yo no había imaginado y que el Dr. Pablo Macera publicó en el prólogo de un libro sobre arte popular: que sea una ‘colección de colecciones’”, dijo Repetto el año pasado. En ese sentido, la Dra. Inés del Águila, asesora del Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox del IRA, remarca: “Hoy, nuestra Universidad tiene una colección de arte popular única y se debe a Repetto”.

Incansable difusor cultural

La pasión que Lucho sentía por las tradiciones artísticas de nuestro país empezó a muy temprana edad. “Como él contaba, sus primeros ahorros infantiles los gastaba comprando ‘esas piezas andinas’ que llegaban a las ferias artesanales del mercado El Porvenir en los sesenta”, señala en la web del IRA Claudio Mendoza, curador del MATP y uno de sus más cercanos colaboradores. Otra de las manifestaciones que le fascinó fue la marinera, por lo que se convirtió en un asiduo concurrente del Concurso Internacional de Marinera de Trujillo.

Estos intereses se intensificarían años más tarde, cuando asistió al Seminario de Folclore del IRA. Aunque estudió Administración de Empresas, sabía que el mundo del arte popular y la museología era lo que más le interesaba.

“La cultura no es una dádiva, es un derecho que parte de los derechos humanos fundamentales para el desarrollo del hombre”, declaró a PuntoEdu. Debido a esa convicción, a lo largo de su vida, buscó promover que las personas se acerquen a la cultura. Por ejemplo, desde la televisión, condujo con gran éxito, durante diez años, el programa Museos Puertas Abiertas y, recientemente, el nuevo espacio Museos sin límites, ambos en TV Perú.

Compromiso y dedicación

“Tuve el privilegio de conocer y trabajar con Lucho. Aprendí de primera mano lo que significaba el compromiso y la acción por la conservación, protección y difusión del patrimonio cultural peruano, como manifestó en su labor en el MATP –que él fundó–, que se tradujo en su dedicación a la conservación de los cementerios patrimoniales y al desarrollo de la museología en el país”, enfatiza Mendoza.

Entre los diversos cargos que tuvo destaca su papel como director del Instituto Nacional de Cultura. También, fue vicepresidente del Comité Peruano del Consejo Internacional de Museos ICOM-Perú, y presidente de la Red Peruana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales.

En mérito a sus enormes contribuciones al país, el Ministerio de Cultura le brindó la distinción de Personalidad Meritoria de la Cultura en el 2014. “Tenía un compromiso académico y personal con el tema que desarrollaba, en el que estaba impreso un sentimiento de identidad con el Perú”, resalta la Dra. Inés del Águila.

Gran legado a seguir

Repetto siempre mantuvo su vínculo e identidad con nuestra Universidad. “La PUCP para mí significa un gran paraguas, una gran casa que ha permitido mi desarrollo humano en más de 40 años”, declaró.

Aquellos que compartieron con él en el Instituto Riva-Agüero resaltan el valor de su obra y el legado que nos deja. “El Perú guarda historias milenarias que se actualizan en las manos de los artesanos y las transmiten de generación en generación. Historias de nuestra identidad, de nuestra cultura. Lucho lo entendió perfectamente, y dedicó su vida para que esta memoria se conserve en cada peruano y en el mundo. Continuar día a día con esta tarea es la encomienda”, enfatiza la Mag. Milagritos Jiménez, jefa del museo de arqueología “Josefina Ramos de Cox” del Instituto Riva-Agüero.

“Nos deja un legado que hay que promover para incluir a las nuevas generaciones en esta tarea”, menciona Del Águila. Por su parte, el actual ministro de Cultura, Mag. Alejandro Neyra, menciona que “será un modelo a seguir en el trabajo de todos los que estamos comprometidos con la cultura peruana”.

En esa línea, Mendoza añade: “El mejor homenaje para ti, querido Lucho, es continuar con tu obra, haciendo los mayores esfuerzos para emular la pasión que tenías”. Muchas gracias por todo, Lucho.

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