Luis Jaime
*Texto publicado originalmente en Alerta Archivística PUCP Nº 221, p. 24 Nunca dejé de saludarlo por su cumpleaños. Muchas veces lo visité en su casa para darle el abrazo de rigor; en otras, cuando la distancia se interpuso, confié a una rápida llamada telefónica o a una carta el saludo que no podía dar en persona. Por
