Matías Ocaña, menciona que se interesó en la impresión en 3D ya que le ofrecía la posibilidad de producir partes más precisas y de una manera más rápida. «Esta tecnología da mayores posibilidades de desarrollar productos más sofisticados en corto tiempo, y con más formas y de manera más estética». El especialista también resalta que el campo de desarrollo de la impresión en 3D es amplio. Por ejemplo, en equipos médicos, artefactos de cocina, teléfonos, tablets, e incluso es aplicable en la ingeniería mecánica para producir mecanismos en movimiento.
La empresa que dirige, IDon3D, se encarga de producir modelos y prototipos, enfocada en el campo del diseño industrial en el área médica, el consumo electrónico e incluso en productos más simples como envases y botellas. Estos prototipos son muy utilizados en mercadotecnia ya que al tener el producto en la mano es más fácil hacer los gráficos necesarios, el empaque y si necesita cambios, son más fáciles y rápidos de realizar.
Por otro lado, una de las más importantes ventajas de la impresión en 3D es que da la oportunidad de modelar piezas que de otra manera no se podrían hacer mediante el modelaje convencional, dado las limitaciones manuales y técnicas.
Matías Ocaña agrega que con la nueva tecnología se pueden desarrollar cosas más sofisticadas, que a lo mejor manualmente funcionaba, pero no con la misma solidez que ofrece este tipo de impresión. «El beneficio de su uso en la Universidad, es que son los propios alumnos los que desarrollan el concepto de un producto, lo producen y pueden demostrar sus ventajas con un modelo físico. Además los tiempos se han reducido a la mitad, por ejemplo, un producto pequeño que antes tomaba un mes, ahora está listo en una semana”.


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