Hantavirus: ¿qué es y por qué el brote del crucero MV Hondius no significa el inicio de una pandemia?
Una crisis sanitaria internacional se desató en abril de este año, luego de que varios pasajeros del crucero MV Hondius, que partió de Ushuaia con destino a la Antártida, desarrollaran síntomas graves compatibles con la cepa Andes del hantavirus.
Lo sucedido recientemente en el crucero MV Hondius ha dirigido la atención del mundo hacia el virus transmitido por roedores silvestres. Para disipar dudas —y preocupaciones —, la directora del Laboratorio de Genómica de la PUCP, Dra. Mariana Leguía, comparte información sobre el mismo y los motivos que lo diferencian de forma significativa del coronavirus.
Texto:Oscar García Meza
Fotos:Difusión
12.05.2026
El brote de hantavirus ocurrido en el crucero MV Hondius ha despertado temores y comparaciones con la pandemia originada por la COVID-19 en el año 2020. Al cierre de esta edición se confirmaron ocho casos de personas infectadas, tres de las cuales ya perdieron la vida. Mientras algunos pasajeros están tomando vuelos de regreso a sus países de origen bajo estrictos protocolos sanitarios, otros permanecen confinados en sus cabinas durante las labores de desinfección y control sanitario en las Islas Canarias (España). La nave partirá luego, con unas 30 personas, hasta su puerto base en Países Bajos.
La directora de Prevención y Preparación de Epidemias y Pandemias de la OMS, María Van Kerkhove, ha dicho de manera enfática que “esto no es el inicio de una pandemia”. Argumentó, además, que el hantavirus se transmite de manera muy distinta al SARS-CoV-2, para lo cual se requiere un contacto más prolongado y estrecho. Agregó, incluso, que no se trata de un virus nuevo. Para aclarar con mayor detalle el panorama, conversamos con la directora del Laboratorio de Genómica de la PUCP, la Dra. Mariana Leguía.
El barco partió el 1 de abril de Argentina con cerca de 150 pasajeros de 23 nacionalidades. El primer caso grave se detectó cuando un pasajero neerlandés murió a bordo el 11 de abril.
A decir de la especialista, se trata de una familia de virus transmitidos por roedores silvestres. El contagio ocurre cuando las personas inhalan partículas provenientes de la orina, saliva o excremento de ratones y ratas de campo.
¿Qué es el hantavirus?
A decir de la especialista, se trata de una familia de virus transmitidos por roedores silvestres. El contagio ocurre cuando las personas inhalan partículas provenientes de la orina, saliva o excremento de ratones y ratas de campo. Una persona, por ejemplo, podría infectarse al barrer un espacio contaminado — como una granja abandonada —levantando así partículas virales presentes en el polvo.
En la mayoría de casos, el virus se transmite de roedor a humano. Sin embargo, la cepa Andes es la única que se conoce capaz de transmitirse de persona a persona. Esta es la cepa que se ha encontrado en el crucero. “Todo cobra sentido cuando vemos que la embarcación partió de Argentina, el cual es uno de los países que alberga esta variante”, señala Leguía.
Síntomas y mortalidad
Los síntomas tardan entre una y seis semanas en aparecer. Inicialmente es difícil distinguirlos de una gripe fuerte: fiebre, dolor muscular, cansancio, náuseas y dolor de cabeza. Sin embargo, el cuadro puede empeorar rápidamente y derivar en dificultad respiratoria severa, hemorragias, compromiso cardiorrespiratorio e incluso shock.
La cepa Andes es la única variante de hantavirus con capacidad conocida de transmisión entre humanos, aunque esta sigue siendo rara y limitada.
Lamentablemente, no existe un tratamiento específico contra el hantavirus. Tampoco vacunas. Para los casos avanzados, se brinda apoyo hospitalario en cuanto a la respiración y circulación. “La idea es mantener al paciente vivo mientras su sistema inmunológico limpia el virus”, explica la especialista.
La transmisión de la cepa Andes del hantavirus sucede entre personas que han estado en contacto estrecho y prolongado. Por ejemplo, los dos primeros casos del crucero eran esposos. Por eso, no tiene el potencial de ser una epidemia como la COVID-19”.
Otro aspecto preocupante es la alta mortalidad asociada al virus, estimada entre 30% y 40%. Sin embargo, Leguía acota que los brotes ocurren principalmente en zonas rurales donde el acceso a atención médica es limitado. “Si tuviéramos un diagnóstico temprano y los infectados pudieran acceder rápidamente a apoyo hospitalario, estoy segura de que la mortalidad sería mucho menor”, dice.
¿Por qué es improbable que se convierta en pandemia?
La directora del Laboratorio de Genómica de la PUCP coincide con la OMS en que este virus no podría generar una pandemia como la que sufrimos hace seis años. “La transmisión de la cepa Andes del hantavirus sucede entre personas que han estado en contacto estrecho y prolongado. Por ejemplo, los dos primeros casos del crucero eran esposos. Por eso, no tiene el potencial de ser una epidemia como la COVID-19”, sostiene.
Leguía menciona otra diferencia clave relacionada con la circulación del virus: “En la COVID-19, la persona podía estar asintomática y hacer su vida normal. En cambio, alguien con hantavirus, al tener síntomas más graves, no se mueve y eso limita las personas a las que puede contagiar”.
En nuestro país, circula el hantavirus desde hace varios años y se han detectado casos sobre todo en áreas rurales en la selva. Afortunadamente, no se ha reportado la cepa Andes. Frente al brote surgido en el crucero, el ministro de Salud, Juan Velasco, sostuvo que se ha reforzado el control epidemiológico en aeropuertos y puertos del país: «Estamos trabajando arduo en la vigilancia. Todavía en el Perú no tenemos ese problema; sin embargo, estamos en alerta».
Enfermedad propagada por roedores en zonas urbanas
La directora del Laboratorio de Genómica de la PUCP, Dra. Mariana Leguía, recuerda que, aparte del hantavirus, los roedores portan diversas enfermedades, como la leptospirosis que sí viene circulando en áreas urbanas. Como medidas de prevención, recomendó no acumular basura, limpiar excrementos de roedores con un trapo húmedo en vez de barrerlo — así no esparces partículas que pueden estar contaminadas —, y al hacerlo utilizar guantes y mascarilla.
Es bióloga por la Lawrence University (EE.UU.) y doctora en Biología Molecular, Celular y Bioquímica por la Brown University (EE.UU.). Su área de investigación son las enfermedades infecciosas, entre ellas el dengue, el zika y la influenza aviar, y cómo estas afectan a la salud pública. Actualmente dirige el Laboratorio de Genómica PUCP.
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