El Festival Saliendo de la Caja cerró su edición 25 y llevó el arte fuera del aula
Para esta edición del Festival Saliendo de la Caja, 80 estudiantes de las carreras de Fares presentaron ocho propuestas en distintos formatos.
Para esta edición del Festival Saliendo de la Caja, 80 estudiantes de las carreras de Fares presentaron ocho propuestas en distintos formatos.
1/10
Creado y organizado por estudiantes de la Facultad de Artes Escénicas, Saliendo de la Caja cumple un cuarto de siglo como un proyecto colectivo que ha hecho de la escena universitaria un espacio de riesgo, experimentación y diálogo con el público.
Texto:Bárbara Contreras
Fotos:Festival Saliendo de la Caja
11.02.2026
Dicen que una obra no existe del todo hasta que alguien la mira. Durante 25 años, el festival Saliendo de la Caja ha sido el lugar donde las creaciones artísticas de los estudiantes de la Facultad de Artes Escénicas (Fares) salen del espacio académico y se enfrentan a esa primera mirada del público. Este año, ese gesto volvió a repetirse. Entre el 15 y 26 de enero, el festival celebró su edición número 25, reafirmando su lugar como uno de los principales espacios de exhibición para la creación escénica universitaria en Lima.
80 estudiantes de las carreras de Teatro, Danza, Música, y Creación y Producción Escénica de la PUCP asumieron la tarea de sacar sus obras del aula y llevarlas a escena, presentando ocho propuestas en distintos formatos, incluido un ensamble musical. Este año, el festival encontró un nuevo escenario en el Teatro de la Alianza Francesa, un cambio de espacio que supuso también nuevos retos y formas de habitar la escena.
Festival Saliendo de la Caja: una mirada al futuro
La identidad visual de esta edición miró hacia el futuro y lo tecnológico, encarnada en ‘Cajito’, la mascota del festival. “La temática partió de los 25 años del evento (las bodas de plata) y se pensó como un viaje en el tiempo: mirar lo recorrido y proyectarlo hacia nuevos futuros, espacios y desafíos”, relata Valerie Barrueto, productora ejecutiva del festival.
En escena, ese cruce se tradujo en diversidad y exploración. “Hubo obras de ciencia ficción, teatro testimonial, la primera instalación sonora que ha habido en el festival y se presentaron géneros como la farsa teatral”, explica Cecilia Collantes, directora de la carrera de Creación y Producción Escénica. Este gran esfuerzo fue bien recibido entre la audiencia. “La inauguración convocó a bastante público: gente del medio, representantes de la Universidad y asistentes en general”, cuenta Barrueto.
Al abrir los procesos creativos al público, la Universidad deja de ser un lugar cerrado y se posiciona como un agente activo en la vida cultural, capaz de generar propuestas artísticas contemporáneas y pertinentes para su contexto».
Como en anteriores ediciones, el festival también incluyó Bitácora, un espacio de conferencias performáticas donde los artistas abren al público sus procesos creativos, y comparten los recorridos y retos que atravesaron para dar forma a sus obras.
“Este tipo de iniciativas fortalecen el vínculo entre la PUCP y el público porque nos convierten en un espacio vivo de producción cultural, no solo de formación interna. Al abrir los procesos creativos al público, la Universidad deja de ser un lugar cerrado y se posiciona como un agente activo en la vida cultural, capaz de generar propuestas artísticas contemporáneas y pertinentes para su contexto”, afirma Mag. Renato Romero, decano de la Facultad de Artes Escénicas.
Celebrar los 25 años de Saliendo de la Caja es reconocer una historia construida de forma colectiva, que se ha mantenido en todas sus ediciones».
La temática partió de los 25 años del festival (las bodas de plata) y se pensó como un viaje en el tiempo: mirar lo recorrido y proyectarlo hacia nuevos futuros, espacios y desafíos”.
Una historia construida en colectivo
Celebrar los 25 años de Saliendo de la Caja, señala Collantes, es reconocer una historia construida de forma colectiva. “Es un hito central esa colectividad que se ha mantenido en todas sus ediciones. No ha sido sencillo y representa también un espacio de resistencia, de activismo y de voz”, afirma. Las obras que integran la programación nacen de las creaciones e investigaciones que los propios estudiantes desarrollan en sus cursos y encuentran en el festival un primer espacio de confrontación con el público.
El nombre del festival no es casual. Collantes recuerda que su origen está vinculado a la “caja negra” que tenían los estudiantes de Artes Escénicas: un espacio cerrado, completamente negro, pensado para la experimentación, los laboratorios y las primeras presentaciones. “Salir de la caja” significó, desde el inicio, llevar esas producciones fuera del campus y exponerlas a una audiencia real, con todas las exigencias que eso implica.
“Los estudiantes pasan 6 meses preparando las presentaciones en un trabajo sostenido que combina investigación, ensayo y toma de decisiones colectivas”, señala Collantes. Las investigaciones no parten solo de los libros, sino que atraviesan el cuerpo y la exploración del espacio y la dramaturgia. “Son obras que nacen de la inquietud por buscar nuevos lenguajes y que el público suele recibir con curiosidad”, agrega Gabriela Rojas, también productora de la edición.
El festival ha cambiado según las preocupaciones e intereses de los estudiantes. “El contexto de los alumnos de hace 25 años no es el mismo que el de ahora”, señala Collantes. “Antes, la comunicación del festival era con volantes y afiches; hoy, las redes sociales han cambiado la llegada del público y la manera en que las obras circulan”, agrega. Ese cambio también atraviesa los temas de las obras: la identidad y las migraciones persisten, pero dialogan con nuevas preocupaciones como la ciencia ficción o la inteligencia artificial.
Lejos de diluirse con el paso del tiempo, el festival ha encontrado en estos cambios una forma de renovarse y seguir convocando. “A 25 años de su creación, Saliendo de la Caja confirma su vigencia como un espacio clave para la experimentación, la formación y el diálogo con el público”, afirma el decano.
Las obras del festival nacen de la inquietud por buscar nuevos lenguajes que el público suele recibir con curiosidad y que no solo nacen de la investigación académica, sino que atraviesan el cuerpo y la exploración del espacio”.
El futuro de las obras: salir, circular, llegar
El festival permite que las obras se estrenen frente a un público real y, a partir de esa experiencia, puedan afinarse y proyectarse hacia otros espacios. Al respecto, Collantes señala que la vocación de Saliendo de la Caja es ir más allá de Lima.
“El reto pendiente es conocer cuántas de esas creaciones logran circular fuera de Lima y llegar a otras ciudades o regiones del país”, afirma. “A futuro, imagino al festival manteniendo su vínculo con el Centro Cultural de la PUCP y con la producción estudiantil, pero con la posibilidad de que estas creaciones no se queden en un solo espacio y puedan irradiar hacia otros teatros del país”, finaliza.
Palabra de los directores y directoras
El festival permite mostrar el trabajo de investigación que hay detrás de las obras, procesos que pueden durar uno o dos años. No se trata de espectáculos comerciales, sino de propuestas con una base profunda y espacios así son difíciles de encontrar en el Perú. Mi obra es una instalación sonora inmersiva que lleva al espectador a un viaje de armonía y paz por la selva hasta que este se destruye por la invasión humana".
María Jesús Hinostroza Santana
Directora de la obra “Meloramas del corazón”
El festival permite mostrar el trabajo de investigación que hay detrás de las obras, procesos que pueden durar uno o dos años. No se trata de espectáculos comerciales, sino de propuestas con una base profunda y espacios así son difíciles de encontrar en el Perú. Mi obra es una instalación sonora inmersiva que lleva al espectador a un viaje de armonía y paz por la selva hasta que este se destruye por la invasión humana".
María Jesús Hinostroza Santana
Directora de la obra “Meloramas del corazón”
El festival es un punto de cruce entre la universidad y la ciudad, donde las obras dejan de ser ejercicios de aula y entran en diálogo con públicos diversos, con otras miradas y con el ecosistema cultural local. Ese encuentro transforma el trabajo: lo pone en riesgo, lo expande y lo vuelve más consciente de su lugar en el contexto. Mi obra se construye como un ritual de iniciación escénico, donde se articula memoria, linaje e identidad".
Maria Luisa Guerrero
Directora de la obra “Yawar Qayani (Cuando la sangre llama)”
El festival es un punto de cruce entre la universidad y la ciudad, donde las obras dejan de ser ejercicios de aula y entran en diálogo con públicos diversos, con otras miradas y con el ecosistema cultural local. Ese encuentro transforma el trabajo: lo pone en riesgo, lo expande y lo vuelve más consciente de su lugar en el contexto. Mi obra se construye como un ritual de iniciación escénico, donde se articula memoria, linaje e identidad".
Maria Luisa Guerrero
Directora de la obra “Yawar Qayani (Cuando la sangre llama)”
Ser parte del festival significó experimentar la circulación de mi creación escénica en un entorno que exige rigor y responsabilidad. Mi obra propone una acción escénica en la que un cuerpo atraviesa distintas transformaciones hasta convertirse en un medio de resistencia frente a los territorios heridos por el extractivismo minero".
Lucero Calderón
Directora de la obra “Cuerpos marrones en resistencia”
Ser parte del festival significó experimentar la circulación de mi creación escénica en un entorno que exige rigor y responsabilidad. Mi obra propone una acción escénica en la que un cuerpo atraviesa distintas transformaciones hasta convertirse en un medio de resistencia frente a los territorios heridos por el extractivismo minero".
Lucero Calderón
Directora de la obra “Cuerpos marrones en resistencia”
El festival tiene una gran importancia dentro del contexto peruano, donde todavía el rubro de las artes escénicas sigue en desarrollo. Mi obra explora la transformación y los vínculos desde el cruce entre la danza Eisa (Okinawa) y la danza contemporánea. Trabajar con referencias de una cultura cuantitativamente minoritaria en el país supuso un reto, marcado por la incertidumbre de si el público lograría captar la propuesta. Al final, que el público llegue a conmoverse es lo que enriquece la obra”.
Majo Vargas Hoshi
Directora de la obra “Tsurukame”
El festival tiene una gran importancia dentro del contexto peruano, donde todavía el rubro de las artes escénicas sigue en desarrollo. Mi obra explora la transformación y los vínculos desde el cruce entre la danza Eisa (Okinawa) y la danza contemporánea. Trabajar con referencias de una cultura cuantitativamente minoritaria en el país supuso un reto, marcado por la incertidumbre de si el público lograría captar la propuesta. Al final, que el público llegue a conmoverse es lo que enriquece la obra”.
Majo Vargas Hoshi
Directora de la obra “Tsurukame”
Saliendo de la Caja es una ventana para mostrar creaciones con una mirada juvenil y fresca, y nos permite conocer cómo funciona el medio teatral, lo cual es necesario para los artistas peruanos. Mi obra condena el engaño y la estafa, y aunque es un clásico del siglo XV, es hilarante que siga siendo tan actual, y mucho más en nuestro país”.
Claudia Pascal
Directora de la obra “La farsa de Pathelin”
Saliendo de la Caja es una ventana para mostrar creaciones con una mirada juvenil y fresca, y nos permite conocer cómo funciona el medio teatral, lo cual es necesario para los artistas peruanos. Mi obra condena el engaño y la estafa, y aunque es un clásico del siglo XV, es hilarante que siga siendo tan actual, y mucho más en nuestro país”.
Claudia Pascal
Directora de la obra “La farsa de Pathelin”
Ser parte de la edición número 25 implicó formar parte de una historia que ha apostado de manera constante por el riesgo, la experimentación y el pensamiento crítico dentro de las artes escénicas. Mi obra explora cómo la evolución y la tecnología han acompañado y modificado nuestra existencia, transformando no solo la manera en que vivimos, sino también la forma en que pensamos y nos entendemos como seres humanos".
Leonardo Sifuentes
Director de la obra “Contra-futuro”
Ser parte de la edición número 25 implicó formar parte de una historia que ha apostado de manera constante por el riesgo, la experimentación y el pensamiento crítico dentro de las artes escénicas. Mi obra explora cómo la evolución y la tecnología han acompañado y modificado nuestra existencia, transformando no solo la manera en que vivimos, sino también la forma en que pensamos y nos entendemos como seres humanos".
Leonardo Sifuentes
Director de la obra “Contra-futuro”
Saliendo de la Caja me ha permitido comprender de cerca la gestión de un festival más allá de la dirección de un proyecto independiente. Mi obra narra la llegada de un grupo de personas a una casa refugio en un contexto distópico y casi apocalíptico. Fue un reto abrir el festival y poder sostener los aspectos que demandó la obra. Estoy agradecida con cada persona que ha sido parte de estas funciones".
Diana Cornetero
Directora de la obra "Cadáveres Futuros"
Saliendo de la Caja me ha permitido comprender de cerca la gestión de un festival más allá de la dirección de un proyecto independiente. Mi obra narra la llegada de un grupo de personas a una casa refugio en un contexto distópico y casi apocalíptico. Fue un reto abrir el festival y poder sostener los aspectos que demandó la obra. Estoy agradecida con cada persona que ha sido parte de estas funciones".
Diana Cornetero
Directora de la obra "Cadáveres Futuros"
Conoce las obras que se presentaron en la edición 25 del Festival Saliendo de la Caja
La farsa de Pathelin – Dirección: Claudia Pascal
Elenco: Luana Rodríguez, Cristina León, Ariana Guerra, Yhanira Noruzka, Mayte Montalva, Pamela Apaza y Andrea Apaza
Producción: Pamela Apaza
Cadáveres Futuros – Dirección y dramaturgia: Diana Cornetero Sánchez
En escena: Norma Venegas, Santiago Montoya, Inés Arroyo y Simón Vásquez de Velasco
Producción: Hilda Macchiavello
Meloramas del corazón – Dirección y composición: María Jesús Hinostroza Santana
En escena: Marcelo Cuadros Huarcaya, Franzia Inocente, Jimena Donayre y Aylin López
Instalación sonora escénica
Producción: Nalijj Echevarría
Yawar Qayani (Cuando la sangre llama) – Dramaturgia y dirección: Luisa Guerrero Pajares
En escena: Isabel de la Cruz Lapa (La Peruanita) y Daniela Hudtwalcker (Asirisonqo)
Producción: Milagros Flores
Cuerpos marrones en resistencia – Dirección y dramaturgia: Lucero Calderón
En escena: Lucero Calderón, Flavio Pineda y Wedner Velásquez
Producción: Ana Humpiri
Contra-Futuro – Dirección y dramaturgia: Leonardo André
En escena: Fiorella Bastidas, Matías Dextre, Ritzia Landauro, Rafaela Prado e Inés Arroyo
Producción: Valerie Barrueto
Tsurukame – Dirección: Majo Vargas Hoshi
Interpretación: Paul Lazo Landauro y Majo Vargas Hoshi
Producción: Dan Fribourg Liendo
Ensamble Punk Rock
Interpretación: Walter Sotomayor, Matías Sulmont, Karla Sevilla, José Alonso Guevara Rabanal, Fabiana Jazmin Moreno Ortiz, Maria del Carmen Sotelo Cabada, Luis Fernando Belleza
Conferencistas de Bitácora: Gabriel Vargas, Natalia Salinas, Majo Vargas Hoshi, María Jesús Hinostroza, Leonardo André
Equipo de producción del festival: Valerie Barrueto, Nalijj Echevarría, Rodrigo Salas, Nick Osorio, Yuliet Sedano, Héctor Navarro, Flavia Mauricio, Milagros Vásquez, Gabriela Ponce de León, Diana Arteaga, Hilary Hulca y Walt Neyra
Deja un comentario