En el 2008, nuestro egresado de Historia PUCP y destacado diplomático Mag. Carlos Vásquez Corrales cambió la visión que tenía del mundo. Hasta ese momento, había trabajado en la misión del Perú ante las Naciones Unidas, en el consulado en Nueva York y en Sídney, así como en la embajada peruana en Francia. Ese año fue enviado como jefe de cancillería a Malasia. La experiencia de prestar servicio en un país asiático por primera vez hizo que su perspectiva, condicionada por la mirada occidental eurocéntrica, se transformara. “En Malasia, vi un dinamismo económico impresionante. Si en la década de los 60 tenía niveles de desarrollo similares a los de América Latina, me pregunté qué habían hecho ellos que nosotros no”, reflexiona.
Así surgió el interés de Vásquez por Asia. Al regresar, en el 2012, pidió y se le concedió ser director de Asuntos Asiáticos en la Cancillería, donde se encargó de las relaciones del Perú con 12 países del Asia Pacífico. Y en el 2018 fue nombrado como embajador de Singapur, donde apreció el impresionante nivel de infraestructura de este país del sudeste asiático y su planificación económica a largo plazo. Posteriormente, se desempeñó como embajador de la Cooperación Económica Asia – Pacífico (APEC).
Con esa vasta experiencia, nuestro egresado fue nombrado -con merecimiento- embajador extraordinario y plenipotenciario del Perú en China, a fines de agosto de este año. Sus funciones, estima, empezarán en noviembre. Representar al país ante el gigante asiático es un paso lógico y retador en su carrera. Aquí nos cuenta qué ejes buscará fomentar, qué caracteriza a la relación bilateral que tenemos y qué oportunidades no debemos desaprovechar.
Cooperación Perú-China
Actualmente, el país al que más productos exportamos es China. ¿Cómo percibe la relación comercial entre Perú y el gigante asiático en los próximos años? ¿En qué aspectos económicos podemos seguir colaborando?
Desde el 2012, China se convirtió en nuestro principal socio comercial y en el 2024 fue el destino del 34% de nuestras exportaciones. Eso es bueno, pero debemos considerar que estamos exportando, fundamentalmente, materias primas como cobre, hierro, harina de pescado. En la parte agrícola, café, arándanos, mango, entre otros. El riesgo es que se acentúe la dependencia de Perú de materias primas frente a China, que va a demandarlas más en los próximos años. Tenemos que añadir productos de valor agregado a nuestras exportaciones.
Un aspecto en el que China puede cooperar con nosotros es el hecho de compartir su expertise y experiencia en el desarrollo de obras de infraestructura. Ellos han logrado realizar carreteras, puertos, aeropuertos, centrales de generación de energía eléctrica, trenes de alta velocidad, entre otros, en muy corto tiempo. Si lo manejamos de manera adecuada, la contribución china al desarrollo de infraestructura en el Perú puede ser muy importante.
Una de las obras con inversión china más importantes en nuestro país es el megapuerto de Chancay. ¿Qué oportunidades considera le puede brindar al Perú?
El megapuerto de Chancay cuenta con tecnología de última generación, y es el único con conexión marítima directa entre América Latina y los puertos chinos, con un viaje que dura alrededor de 23 días. Para aprovecharlo plenamente, hay que desarrollar grandes obras de infraestructura en torno a él, como carreteras de acceso de primer nivel, zonas económicas especiales donde realicemos manufacturas, tal es el caso del proyecto del parque industrial de Ancón, que no se ha concretado, y reforzar el puerto del Callao.
No estoy seguro de si nuestra clase política, en general, es plenamente consciente de la enorme oportunidad que tenemos en Chancay. Las personas en Singapur me han dicho que podemos convertirnos en un hub logístico que atraiga las exportaciones de países vecinos. China tiene una visión holística de desarrollo de infraestructura, que el Perú también debería adoptar. Ello implica un cambio de perspectiva en la formulación de políticas públicas y en la visión de país.
Vínculos culturales y académicos con China
A nivel cultural, ¿cuál es la relación entre ambos países? ¿Cómo podemos aprovechar ese acercamiento?
En el 2014, el presidente de China Xi Jinping sostuvo una reunión con el mandatario de entonces, Ollanta Humala, en el Gran Palacio del Pueblo. En una pantalla mostró el número de descendientes de migrantes chinos en el mundo. El Perú ocupaba el 7mo lugar y era, de lejos, la comunidad más grande en América Latina. Actualmente, calculamos que 3 millones de peruanos están vinculados a las olas de migrantes chinos. Otro aspecto que nos relaciona, y al que ellos le dan gran valor, es que consideran al Perú como su par en cuanto a países que son cuna de civilizaciones. También tenemos una posición geográfica estratégica al ubicarnos frente al Océano Pacífico.
Por todo ello, tenemos una conexión histórica y cultural especial que, considero, ya la quisieran tener otros países de la región. Me parece que no somos totalmente conscientes de la relación privilegiada que tenemos con China, la cual deberíamos aprovechar en beneficio de nuestros intereses. Para ello, primero, es necesario que tengamos un consenso. En el Ministerio de Relaciones Exteriores, hay una visión de política exterior de largo plazo, pero, a veces, la sucesión de los diferentes gobiernos genera que no haya una continuidad en materia de políticas públicas. Y un embajador requiere una mínima estabilidad y consenso para desarrollar su labor.
En los últimos tiempos, delegaciones de universidades de China han visitado nuestra Universidad y también autoridades PUCP han acudido a casas de estudio de allá. ¿Cómo observa el intercambio académico con China?
En el Plan de acción conjunta 2024 – 2029 que firmaron los gobiernos de China y Perú, se mencionan distintos aspectos para planificar y orientar el intercambio binacional. En el área de educación y deporte, se señala que se buscará intensificar las visitas mutuas entre las instituciones educativas, así como promover la cooperación y el intercambio académico. Este plan de acción conjunta, que se basa en la asociación estratégica integral que tenemos con China, es el norte que debo seguir en mi rol de embajador. Por supuesto, también estoy dispuesto a contactarme con autoridades de las diferentes universidades peruanas para ver cómo podemos seguir promoviendo los vínculos entre las casas de estudio de ambos países.
Por último, ¿qué otros ejes promoverá en su cargo de embajador de Perú en China?
Adaptarse de manera productiva y apropiada a China es un desafío para el mundo entero y, considero, va a marcar la tónica del intercambio del relacionamiento internacional. Esto es complicado para el mundo occidental porque pone en cuestionamiento su liderazgo. En ese contexto, y como mencionó nuestro canciller Elmer Schialer, el Perú tiene una posición de neutralidad activa a fin de ejercer una política exterior en función de nuestros propios intereses. Por los vínculos que mencioné, podemos tener una relación bastante productiva.
Los ejes prioritarios de nuestra relación bilateral con China son la defensa del libre comercio -sin que se introduzcan impedimentos de carácter político-; desarrollar un altísimo grado de cooperación tecnológica, particularmente en el campo de transformación digital; y también de intercambio de información sobre desarrollo de infraestructura. Otros ejes son la cooperación académica y la cultural, que hay que reforzar.

Aprendizaje PUCP que utiliza en su carrera diplomática
El Mag. Carlos Vásquez Corrales considera que aquello que aprendió en la carrera de Historia en nuestra Universidad, que cursó desde 1979 hasta la primera mitad de la década de los ochenta, le ha servido mucho en su destacada carrera diplomática. “Tener una capacidad de análisis histórico es muy importante para entender la dinámica de las relaciones internacionales en curso, así como realizar comparaciones con periodos históricos similares. Ese expertise es producto de mis estudios en la PUCP”, menciona.



Deja un comentario