En el 2022, nuestra Universidad creó la Oficina para la Igualdad de Género y Diversidad (OIGD) con la misión de promover políticas transversales en materia de igualdad de género y diversidad. Desde entonces, ha desplegado un trabajo sostenido que se ha reflejado en proyectos con, al menos, nueve facultades de la Universidad, donde se han impulsado iniciativas para integrar el enfoque de género en la docencia, la investigación y la gestión académica.
Además de este trabajo con las facultades, la oficina lideró la elaboración del Plan Institucional de Género 2024–2028, aprobado en junio de 2024, un documento que traza metas claras para avanzar hacia una comunidad inclusiva, equitativa y respetuosa de la diversidad. También se puso en marcha el Observatorio de Género en Educación Superior, que produce información clave para orientar decisiones en la vida universitaria.
Recientemente, en su sesión del 24 de septiembre, el Consejo Universitario aprobó por unanimidad la adscripción de la OIGD al rectorado de la PUCP. “La igualdad de género y el respeto a la diversidad no son temas sectoriales, sino principios que deben atravesar toda la vida universitaria. Que la OIGD dependa ahora del Rectorado refleja esa convicción institucional”, expresó el rector de la PUCP, Dr. Julio del Valle.
Un paso de consolidación
La nueva adscripción permitirá que la OIGD trabaje con mayor capacidad de articulación que en estos tres primeros años, profundizando en lo ya alcanzado en esta primera etapa.
La Mag. Marcela Huaita, jefa de la OIGD, señala que la nueva jerarquía en el organigrama institucional permitirá que las políticas de la unidad tengan alcance transversal.
Con esta decisión, considera la exministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, la PUCP consolida una trayectoria que ya forma parte de su identidad institucional: “En tres años hemos avanzado en políticas, planes y proyectos, pero sobre todo hemos trabajado de la mano con las facultades y unidades. Este nuevo paso nos compromete a seguir construyendo una Universidad más justa, inclusiva y respetuosa para toda la comunidad”.
El reciente cambio responde también a compromisos asumidos por la PUCP frente a organismos nacionales e internacionales. No menos importante, nos alinea con tendencias globales en educación superior, donde las oficinas de igualdad dependen directamente de rectorías para asegurar su sostenibilidad y eficacia.
Así, la adscripción al Rectorado asegura que las políticas de igualdad y diversidad tengan continuidad más allá de gestiones específicas, y que se fortalezcan como parte esencial de la vida académica y comunitaria de la PUCP.



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