Consolidar, abrir, cuidar e incidir: primer año de gestión del Rectorado
Discurso con el que el rector de la PUCP, Dr. Julio del Valle, presentó el balance del primer año de gestión del equipo rectoral ante la Asamblea Universitaria, el 5 de septiembre de 2025. Este aborda las principales acciones realizadas entre julio del 2024 y julio del 2025.
09.09.2025
Estimadas y estimados asambleístas:
Hace un año asumimos la responsabilidad de conducir nuestra Universidad y hoy estamos aquí para compartir, de manera abierta y transparente, lo que venimos haciendo como gestión. Este no es solo un ejercicio de rendición de cuentas, es sobre todo un acto de confianza: abrir nuestras decisiones y acciones al diálogo con ustedes que representan a toda nuestra comunidad universitaria, tal como lo prometimos desde el inicio de nuestro gobierno.
Para nosotros, es un imperativo que la PUCP sea el centro de nuestra atención y de nuestras decisiones. Esto significa orientar nuestros esfuerzos a la razón de ser un espacio académico y formativo que busca la excelencia, que promueve la investigación y que tiene un compromiso con el país, lo cual demanda generar, ordenar y articular los recursos para hacerlo posible: tener los mejores profesores y profesoras, investigadores e investigadoras, atraer a los mejores postulantes y formarlos de manera integral, para ser buenos profesionales, buenas personas, y mejores ciudadanos y ciudadanas. Este es el corazón de la Universidad que queremos y lo que nos impulsa como equipo de gobierno.
Para nosotros, es un imperativo que la PUCP sea el centro de nuestra atención y de nuestras decisiones. Esto significa orientar nuestros esfuerzos a la razón de ser un espacio académico y formativo que busca la excelencia, que promueve la investigación y que tiene un compromiso con el país».
Este impulso lo queremos expresar a través de cuatro verbos: consolidar, abrir, cuidar e incidir. Consolidar significa afirmar lo que somos y proyectarlo hacia adelante. Abrir implica mirar más allá de nuestras fronteras y aprender de otros. Cuidar es poner a nuestra comunidad y a la “casa común” en el centro. Incidir nos convoca a impactar positivamente en el país y en la sociedad desde nuestra vida universitaria.
Nuestra forma de trabajar se sostiene en un equipo rectoral que actúa de manera coordinada, entre el Rectorado y los Vicerrectorados, junto con las direcciones académicas y administrativas, y con las diversas autoridades representantes de docentes y de estudiantes. Creemos firmemente que el trabajo se enriquece cuando se hace de manera conectada y colaborativa, siempre al servicio de nuestras y nuestros estudiantes, profesores, personal administrativo y, en general, de toda la comunidad universitaria.
También queremos resaltar algo que para nuestro equipo es clave: la importancia de la institucionalidad. Como universidad, no partimos de cero. Damos continuidad a lo que ha demostrado ser valioso, construimos sobre aquello que puede seguir dando frutos y asumimos con decisión la tarea de mejorar lo que aún requiere transformarse. Somos conscientes de que eso es siempre necesario y estamos honestamente abiertos a corregir lo que tengamos que corregir.
Como creemos en la institucionalidad, el Plan Estratégico Institucional 2023–2027 está presente en nuestro quehacer y nos recuerda que, al 2030, la PUCP debe consolidarse como una de las diez mejores universidades de América Latina, reconocida por la excelencia de su formación flexible e interdisciplinaria, por el impacto de su investigación, innovación y creación, respaldada por una gestión responsable y transparente. Buscamos siempre estar entre las mejores universidades para servir mejor al desarrollo humano sostenible del Perú y la región.
Con el fin de dar cuenta de los principales avances en este primer año, para esta presentación, hemos organizado la información en once puntos que nos permitan en este discurso articular nuestro compromiso con la Universidad. Cada uno de estos puntos muestra cómo hemos trabajado en equipo para consolidar nuestra excelencia, abrir nuevas oportunidades académicas, cuidarnos como comunidad e incidir de manera positiva en beneficio del país. Permítanme ahora compartir, con cada uno de ustedes, estos puntos. Comenzaremos por la gobernanza universitaria.
Nuestro papel es formar ciudadanas y ciudadanos críticos, capaces de dialogar y proponer soluciones, y también generar conocimiento que sirva para resolver los grandes problemas nacionales».
Para nuestra gestión, la gobernanza universitaria no se limita a una estructura de autoridad: es la manera en que conducimos la Universidad, incluyendo la visión de futuro, las decisiones basadas en evidencia y el diálogo permanente con nuestra comunidad. Gobernar significa planificar con horizonte, consolidar lo que funciona y abrir espacios de participación que generen confianza. Por ello, nos hemos comprometido con una gobernanza cercana, articulada y colaborativa.
Por esa razón, hemos venido realizando capacitaciones y acompañamiento para que la mayoría de facultades, departamentos e institutos cuente con planes de desarrollo alineados con sus objetivos y con los institucionales, asegurando que cada unidad avance de manera coordinada. Hemos implementado herramientas de monitoreo que estarán entre los insumos para ejecutar, en el 2026, la evaluación intermedia del PEI que nos permita discernir, con información sólida y confiable, mantenernos en el rumbo que seguimos o nos exija reorientar aquello que es necesario ajustar.
Para renovar nuestra oferta académica, vienen trabajando de manera articulada DAPE, DAE y DAA en una serie de estudios estratégicos que identifican las tendencias actuales, las propuestas de valor y los atributos diferenciadores de las diversas carreras, considerando tanto la oferta internacional como la nacional, para que las unidades académicas puedan tomar decisiones sobre sus propios planes de estudio u ofrecer nuevas carreras.
Un elemento central de nuestra gestión es la gobernanza de datos, lo cual implica un trabajo conjunto de DAPE – DTI con distintas direcciones de la Universidad. Me gustaría resaltar dos logros importantes. Realizamos la campaña Tus Datos PUCP al Día, que permitió actualizar la información del 98% de nuestros estudiantes. Con ello, podremos planificar mejor los servicios que ellos y ellas requieren. Esta información estará disponible pronto para las autoridades de la Universidad. Como segundo logro, hemos socializado la información de los rankings internacionales con las autoridades poniendo a su disposición informes de cada una de las áreas temáticas y ofreciendo un tablero rediseñado que nos permitirá mejores análisis.
Junto con la planificación, hemos buscado establecer una forma de gobernar basada en el diálogo horizontal, de escucha atenta y de servicio. Nuestras diversas reuniones con la comunidad universitaria, el diálogo con distintas autoridades en situaciones de complejidad, así como las visitas que hemos hecho a diferentes unidades administrativas, académicas y de investigación son una muestra de nuestro sello como gestión.
(El trabajo realizado) ha sido guiado por la misión de contribuir al desarrollo humano integral y al cuidado de la “casa común”, pilares fundamentales de la doctrina social de la Iglesia».
Siguiendo esta línea, avanzamos ahora hacia otro eje clave de nuestra gestión: consolidar la excelencia académica. El sello formativo de nuestra Universidad es su Modelo Educativo. Por ello, se ha mejorado el Fondo del Modelo Educativo que destina el VRAC para abordar temas clave como la evaluación de aprendizajes, la comunicación eficaz y competencias específicas y genéricas. En estas líneas temáticas, se han financiado este año 33 proyectos de 14 unidades académicas. Este esfuerzo refleja nuestra apuesta por una educación de calidad, coherente con los objetivos estratégicos de la Universidad.
En paralelo, hemos impulsado una articulación vertical entre pregrado y posgrado, con el propósito de reducir el tiempo total de formación sin comprometer la calidad ni la pertinencia de los programas. La propuesta consiste en pasar del modelo actual de siete años —cinco de pregrado y dos de maestría— a una estructura integrada de seis años, incorporando un año compartido entre ambos niveles. Esta iniciativa comenzará a implementarse en una fase piloto, permitiendo evaluar su impacto y ajustar los procesos necesarios.
Durante este periodo, hemos continuado el compromiso con la acreditación de carreras. Tres carreras adicionales han logrado la acreditación, lo que implica un total de 22 carreras, que atienden el 73.2% de los estudiantes de pregrado. Otras 5 carreras se encuentran en proceso de acreditación, por lo que reciben el asesoramiento cercano de nuestra gestión.
Estamos acompañando a 39 carreras de pregrado y a diversos programas de posgrado en la actualización de sus planes de estudio y procesos de licenciamiento, garantizando que nuestra oferta académica responda a las nuevas demandas del país, del mundo y del conocimiento.
En esta búsqueda de excelencia académica, pero también dentro del espíritu católico, tenemos como referente al Pacto Educativo Global, con el que sintonizamos en los ideales de promover la dignidad de la persona en consonancia con el cuidado de la “casa común”.
Se encuentra también en marcha la planificación de la nueva Facultad de Ciencias de la Salud, cuyo eje central será la carrera de Medicina Humana. Hemos conformado la Comisión Técnica de Ciencias de la Salud, incorporando la asesoría de expertos en medicina y gestión de salud, y hemos establecido convenios con instituciones médicas de prestigio. A ello se suma un estudio cuyo objetivo fue evaluar la factibilidad de la propuesta académica y su sostenibilidad a largo plazo considerando la demanda potencial. Los resultados del estudio fueron presentados esta semana al Consejo Universitario y muestran que existe un escenario altamente favorable para que la PUCP pueda adentrarse a este campo formativo.
Como tercer punto están nuestras y nuestros docentes. Su desarrollo y fortalecimiento constituyen un pilar para la Universidad. Nuestra gestión se orienta a fortalecer la carrera profesoral; para ello, estamos mejorando la evaluación y el reconocimiento de su desempeño, así como la promoción de la formación continua y la innovación en la docencia. Este compromiso implica también abordar con decisión procesos complejos que no se revisaron profundamente antes, con el objetivo de garantizar transparencia y equidad dentro del cuerpo docente. Aunque algunos de estos cambios puedan resultar sensibles, representan un compromiso firme e inquebrantable de nuestra gestión.
En este marco, se viene trabajando, en coordinación con los decanatos de las facultades y las jefaturas de departamentos, en la revisión de los criterios de evaluación aplicables a todos los procesos de la carrera profesoral, incluyendo el programa Tenure Track. El propósito es fortalecer y mejorar integralmente estos procesos, asegurando que la evaluación y reconocimiento de las labores docentes, de investigación y de responsabilidad sean consistentes y equitativos.
Se han realizado también ajustes importantes al Programa de atracción de jóvenes profesores Tenure Track, mediante la aprobación de la guía institucional para la evaluación de su desempeño. Así se incorpora a un profesor elegido por la Junta de Profesores del Departamento Académico respectivo en la comisión de evaluación, siguiendo la lógica de los procesos de ordinarización, y aclara que la ordinarización no es automática. De esta forma, la comisión recomienda y luego el jurado calificador define la incorporación definitiva. En el 2025, por primera vez, ocho profesores Tenure Track fueron evaluados; de ellos, cuatro no fueron recomendados para continuar. Actualmente, se trabaja en definir los pasos a partir de estas evaluaciones, incluyendo aspectos salariales y equidad con otros docentes; y, en el marco de la evaluación del PEI, se analizará el lugar y el valor del programa como una de las vías de incorporación de nuevos docentes, a partir de los resultados obtenidos.
En cuanto a la formación y acompañamiento del docente, se han desarrollado múltiples estrategias. Entre ellas, se fortaleció el acompañamiento a la implementación curricular, incluyendo asesoría en elaboración de sílabos, diseño de actividades y formulación de evaluaciones alineadas con los resultados de aprendizaje.
Respecto al cuarto punto, hablemos de investigación, innovación y creación (IIC). Hemos apostado por una investigación, innovación y creación de calidad y excelencia, capaz de generar conocimiento relevante, soluciones innovadoras y un impacto positivo en la sociedad. En este marco, se ha reforzado el financiamiento y el apoyo a los proyectos de investigación, innovación y creación, asegurando no solo los recursos necesarios, sino también una asignación más estratégica y un acompañamiento más efectivo a nuestros investigadores e investigadoras, estudiantes y actores vinculados.
Se ha incrementado el apoyo a los concursos internos. Para el Concurso Anual de Proyectos (CAP) del 2025, se han destinado recursos tanto al CAP de Investigación como al CAP de Creación por un total de S/ 8.1 millones, aumentando los fondos en más del 6% respecto al año anterior. En el caso del CAP de Investigación, si bien se ha reducido de 56 a 53 el número de ganadores, ello se debe a que ha aumentado en cerca de S/ 10 mil el monto promedio destinado por proyecto. En el caso del CAP de Creación, son 31 los proyectos ganadores, incrementando en 15% el total de proyectos financiados, sin reducir el monto promedio destinado a cada uno. Además, se han desarrollado mejoras en los procesos de convocatoria, postulación y evaluación, incluyendo estrategias para garantizar que los resultados se publiquen en medios confiables y de calidad, y no en espacios sospechosos de prácticas depredadoras.
A través del Fondo de Apoyo a la Investigación (FAI), se ha apoyado a 98 iniciativas en lo que va del año, incluyendo una nueva modalidad de circulación y difusión de productos de creación, por un monto de S/ 844 mil, lo que equivale a un incremento del 4% respecto al año anterior. Asimismo, ha aumentado el Fondo extraordinario de apoyo a la investigación para estudiantes (Feape) en más del 21%, consolidando el fortalecimiento de la investigación formativa de nuestros estudiantes.
Para fortalecer la innovación, estamos trabajando para articular el financiamiento de la innovación dentro de lo que hemos denominado Sistema de Innovación SI PUCP Perú. Además, hemos venido emprendiendo acciones de revisión, seguimiento, asesoramiento, y capacitación a investigadores y gestores tecnológicos para impactar positivamente en las solicitudes y concesiones de patentes, y registros de diseños industriales y softwares. Asimismo, venimos desarrollando la estrategia “Distritos de Innovación”, que busca traer a las aulas, a los trabajos de tesis y a los proyectos de centros e institutos, los requerimientos, necesidades y demandas de la municipalidad, de las empresas y organizaciones sociales alojadas en el distrito.
Como gestión, partimos de la premisa de que toda investigación tiene por definición impacto social. En el 2025, hemos acordado acciones orientadas a desarrollar mecanismos que nos permitan evaluar y medir el impacto social de los proyectos de investigación. Por otro lado, estamos trabajando por la integración progresiva y por fases de los programas de doctorado de investigación al VRI. Venimos avanzado en la delimitación de los perfiles de ingresantes, y de los mecanismos de evaluación y selección de los becarios.
Hemos intensificado la difusión y posicionamiento de la investigación, innovación y creación, alcanzando a miles de usuarios a través del nuevo Portal de Investigación, nuestras redes sociales, y repensando el Encuentro Anual de Investigación, Creación e Innovación para maximizar la visibilidad y articulación de los proyectos.
En el siguiente punto, el quinto, queremos enfatizar que somos conscientes de que toda formación y toda investigación solo alcanzan su verdadero sentido en el marco de una comunidad universitaria que promueva el bienestar.Este es clave para que las y los estudiantes puedan formarse, las y los docentes enseñar e investigar, y las y los administrativos brindar el soporte esencial. Por ello, en este eje, reafirmamos nuestro compromiso con una universidad que cuida, que reconoce la diversidad, que promueve la equidad, que se fortalece como comunidad y que valora la cultura.
En este primer año de gestión, hemos avanzado en la construcción de una Política de Bienestar Institucional, concebida desde un enfoque integral y multidimensional que reconoce la salud mental como componente esencial, pero no exclusivo. Su diseño ha implicado la articulación con áreas estratégicas —DAES, DGTH, DAP, DARS y DAPE— para identificar qué se entiende por bienestar en la Universidad, reconocer iniciativas existentes y orientar el trabajo bajo principios comunes. Inspirada en el enfoque de capacidades y de desarrollo humano, esta política buscará orientar a toda la comunidad universitaria y articularse con acciones en curso.
Para las y los estudiantes, hemos realizado esfuerzos sustantivos para acompañar cada vez mejor su bienestar: hemos ampliado las atenciones psicológicas, hemos extendido los horarios de urgencia, y hemos desarrollado programas y protocolos que promueven la corresponsabilidad en el cuidado del bienestar. Para las y los docentes, fortalecimos el Servicio de Apoyo Psicológico, con talleres de autocuidado y formación en bienestar. Para las y los administrativos, se han consolidado actividades de integración, reconocimiento y prevención en salud ocupacional, incluidas campañas de vacunación y evaluaciones médicas.
En cuanto a las unidades académico-administrativas que apoyan el bienestar, ha sido fundamental la reorganización de la DAES con el fin de lograr una gestión más responsable y alineada con las necesidades de las y los estudiantes. Como parte de este proceso, se fortalecieron sus capacidades de planificación y se creó el Área de Investigación y Manejo de Datos, encargada de sistematizar los principales servicios de la DAES, evaluar su alcance y ofrecer información periódica a los decanos.
Ser comunidad significa también mantener y renovar vínculos más allá del campus. Hemos creado la Red de Becarios y Exbecarios PUCP, que busca consolidarse como un espacio intergeneracional en crecimiento, manteniendo el contacto con exbecarios, fortaleciendo lazos con estudiantes actuales y generando oportunidades de desarrollo que mantengan vivo el vínculo con la Universidad.
La diversidad y la equidad son también componentes centrales de este eje. Hemos acercado al Rectorado la Oficina para la Igualdad de Género y Diversidad (OIGD) con miras a fortalecer su capacidad de acción transversal. En este marco, implementamos el Plan Institucional de Género 2024-2028, alcanzando más de la mitad de sus indicadores, con avances en la inclusión de criterios de igualdad en la formación, la prevención de la violencia basada en género, la extensión del uso del nombre social y la creación del Observatorio de Género en Educación Superior – PUCP, que es una plataforma pionera en el país.
Reafirmamos nuestro compromiso con la vida cultural como parte esencial del bienestar y la identidad universitaria. Desde la implementación de la Política Cultural de la PUCP, hemos recuperado bienes patrimoniales, fortalecido la gestión del patrimonio mueble y organizado actividades artísticas que promueven el diálogo intercultural y el cultivo de la sensibilidad. Celebramos este año la 29ª edición del Festival de Cine de Lima PUCP, que se renovó con nuevas secciones, proyectó 151 películas, reunió a 15 países y ofreció 102 actividades formativas. Con estos logros, hoy podemos afirmar que el Festival fue un verdadero éxito de participación y de proyección para nuestra Universidad.
Como sexto punto, es necesario detenernos en un aspecto decisivo para la vida de la Universidad: la admisión y la retención inicial de nuestros estudiantes de pregrado. Durante este primer año de gestión, hemos alcanzado un logro histórico: en el 2025, gracias al cambio de las diferentes acciones de atracción de estudiantes por medios digitales, así como la relación permanente con Pronabec, recibimos más de 17 mil postulaciones, la cifra más alta de los últimos siete años.
Asimismo, se está trabajando en el diseño estratégico de modalidades de ingreso, y en la asignación más responsable y transparente de vacantes por los diferentes canales de admisión. En esa línea, hemos reformulado la modalidad de Admisión por Rendimiento Superior, diferenciando con mayor precisión entre estudiantes del medio, tercio y quinto superior, de acuerdo con el desempeño de sus colegios en la PUCP. Con ello, damos mayores facilidades a quienes rinden mejor, y garantizamos un ingreso más justo, competitivo y una vida académica más provechosa.
Otro hito ha sido la atracción de estudiantes de alto rendimiento académico mediante una alianza más cercana con Pronabec, por lo que se ha incrementado la presencia de jóvenes con estas becas a 1,093 en 2025. Este avance consolida nuestro compromiso con una universidad que abre sus puertas al mérito y a la equidad.
Como séptimo punto, nos toca hablar sobre nuestra relación y compromiso con el entorno.
En este año hemos consolidado la vinculación con el entorno a través de iniciativas como Barrio PUCP, que creció en casi 50% respecto al periodo anterior, articulando voluntariado, docencia e investigación con actores locales; y RSU Territorial, cuyas actividades aumentaron un 19%, con proyectos en agroecología, salud mental y seguridad alimentaria, además de promover redes interuniversitarias. Estas experiencias reflejan un modelo de trabajo colaborativo, donde la universidad aprende y aporta junto con las comunidades. A la par nos hemos centrado en recuperar el foco formativo de la responsabilidad social universitaria, acercándonos más a las y los estudiantes, trabajando con las y los docentes en la dimensión formativa de la RSU, y enfatizando las oportunidades de aprendizaje en la relación con los entornos. Hemos creado el colectivo Enlaces, que trabaja con docentes de todas las facultades en torno a la RSU para articular la comunicación, monitoreo y difusión de la misma en su unidad. Asimismo, hemos empezado a trabajar la generación de conocimientos desde la RSU y el impacto social de la investigación.
Hemos reorganizado la DARS incorporando un enfoque por actores -además del enfoque territorial- priorizando la sostenibilidad ambiental y social. En esta última hemos trabajado temas de diversidad sexo-genérica, juventudes, equidad y memoria como ejes centrales. Hemos impulsado actividades de sensibilización y formación con colectivos estudiantiles, desarrollando iniciativas como la Ruta PUCP de la Memoria y el programa Orgullo+ Nos Conecta. A partir de una mesa de trabajo multiactor contra el racismo y discriminación étnico-cultural, hemos instalado una comisión para generar una política que afronte dicha problemática. Son pasos que reafirman que la universidad debe ser un espacio que reconoce, dialoga y se transforma desde sus propias diversidades. En el marco del convenio con Fe y Alegría, venimos trabajando en múltiples acciones RSU en el campo de la educación.
Desde la sostenibilidad ambiental, hemos priorizado el cuidado de la “casa común” como un compromiso transversal y articulador. La Semana Ambiental PUCP 2025 integró a más de veinte unidades académicas, siete colectivos estudiantiles y once instituciones externas, y sumó actividades interdisciplinarias que reforzaron la sostenibilidad como enfoque institucional. En el contexto de la campaña mundial Un árbol por Francisco, se plantó un árbol en homenaje al Papa Francisco. En la Asamblea General de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), en México, presentamos cómo nuestra Universidad se compromete con la ecología integral, reafirmando nuestra visión global y solidaria. Asimismo, participamos en el Congreso por los 10 años de la encíclica Laudato Si´, en la Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama) y en la reunión del Proyecto Universitario Amazónico (PUAM). Todo ello evidencia nuestro compromiso con la preocupación especial que tenemos como universidad en sintonía con los esfuerzos de la Iglesia en relación con el cuidado de la Amazonía. Adicionalmente, nos hemos sumado a la red Uniservitate para la promoción del aprendizaje-servicio en universidades católicas, y hemos desarrollado una estrategia de trabajo conjunto entre la DARS y el IDU.
Como octavo punto, se encuentran nuestras relaciones interinstitucionales. Comencemos con la internacionalización. En lo que respecta al intercambio académico, nuestra gestión ha logrado incrementar los programas para cursos cortos, con un crecimiento del 86% en la participación de estudiantes respecto al año anterior. Para una mejor integración de los estudiantes extranjeros de intercambio, así como el fortalecimiento del aprendizaje del idioma extranjero y compartir experiencias interculturales, hemos implementado el Tándem presencial, que tuvo una gran acogida.
En la cooperación interinstitucional, hemos articulado proyectos con el PNUD, la Unión Europea, el Parlamento Andino y diversas agencias de cooperación, impulsando el fortalecimiento de capacidades institucionales, y promoviendo una ciudadanía activa y global. Asimismo, hemos decidido realizar mayores esfuerzos para fortalecer nuestras relaciones con instituciones asiáticas como respuesta a las nuevas tendencias globales en las que estas instituciones cobran cada vez mayor relevancia.
Paralelamente, consolidamos la Red Peruana de Universidades (RPU) como una red para el Perú, alcanzando a ser 30 miembros este año y abarcando 23 regiones del país. Este es el mayor número que ha tenido en sus casi 18 años de creación.
Asimismo, hemos buscado fortalecer nuestro posicionamiento en la sociedad civil peruana y la cooperación internacional, tejiendo alianzas con organizaciones sociales, embajadas y organismos internacionales. Estas acciones demuestran cómo la PUCP conecta lo local con lo global, proyectando su compromiso académico y ciudadano más allá de nuestras fronteras.
El noveno punto se relaciona con la importancia de la comunicación, pues conecta a nuestra comunidad y proyecta nuestra identidad al mundo. Así,este año se le ha dado mayor énfasis pues ha sido un instrumento estratégico para informar, orientar y brindar apoyo frente a los retos que surgen en un contexto nacional tan polarizado. A la par, hemos trabajado para acompañar de manera oportuna a nuestra comunidad universitaria, diseñando estrategias de comunicación frente a casos complejos y situaciones de crisis.
Durante este periodo, destacamos el crecimiento de PuntoEdu, con la participación de numerosos especialistas -65% más que en el año anterior-, y la expansión de nuestras redes sociales, con incrementos significativos en alcance e interacción. Asimismo, reforzamos el posicionamiento de eventos y actividades de marcada relevancia para la PUCP, como es el caso de Aula Magna, que logró una asistencia récord y duplicó la participación del 2023.
También hemos incrementado la presencia de nuestros y nuestras docentes en medios de comunicación, tanto tradicionales como digitales. En este periodo, aumentó la participación de nuestros especialistas en 29% respecto al periodo anterior.
Nuestros canales de atención (la central telefónica, el bot institucional K-T0 y las atenciones presenciales) se han fortalecido y nos encontramos implementando el Call Center en coordinación con DTI.
Le hemos puesto especial importancia a la conexión con familias de la comunidad y futuros estudiantes, enfatizando el vínculo a través de las visitas guiadas y actividades in situ, que nos permiten conectar con la experiencia de la vida universitaria en el campus.
Otro punto crucial es nuestra identidad católica y pontificia. Las distintas acciones que hemos venido presentando a lo largo del discurso son evidencia del trabajo que hemos hecho por fortalecer lazos y profundizar nuestros compromisos con la Iglesia. Todo ello guiado por la misión de contribuir al desarrollo humano integral y al cuidado de la “casa común”, pilares fundamentales de la doctrina social de la Iglesia.
En esta línea, hemos trabajado activamente en fortalecer nuestra relación con nuestro Gran Canciller, cardenal y arzobispo de Lima Carlos Castillo, con la Nunciatura Apostólica y con los obispos de la Comisión Episcopal para la Pontificia Universidad Católica del Perú. Hemos tenido reuniones con obispos de Requena, Iquitos, Huánuco y Puerto Maldonado, así como con nuestro ex Gran Canciller Pedro Barreto SJ, con el objetivo de desarrollar y apoyar proyectos sociales y ambientales donde la PUCP puede aportar significativamente.
En el ámbito de nuestra comunidad, estamos abriendo espacios de reflexión sobre el sentido de ser una universidad católica y los desafíos que ello implica en el contexto actual. Desde la Dirección Académica de Relaciones con la Iglesia y la Comisión de Fe y Cultura, se viene elaborando un documento que servirá como referencia para iniciar la discusión y profundizar nuestra identidad y misión. Asimismo, promovimos eventos de sensibilización sobre temas que son relevantes para la Iglesia, como la conciencia ambiental, cultura de paz y migraciones. Entre ellos están la “Idea de Universidad y Cultura de Paz” y “Caminando juntos hacia un futuro de esperanza: reflexiones sobre migraciones desde la perspectiva teológica, social y pastoral”. Estas iniciativas, junto con las que hemos presentado anteriormente, buscan inspirar y generar reflexión sobre nuestro papel como universidad católica.
En este sentido, anunciamos, con mucha alegría, esperanza y humildad, que el día 30 de octubre tendremos una audiencia con el Papa León XIV. Será en los días del Jubileo con las universidades y durante esas fechas estaremos también visitando distintos dicasterios. Ello confirma la cercanía y la buena salud de nuestro vínculo con la Santa Sede y la Iglesia en general.
Todo esto no sería posible sin el soporte necesario, la proyección y el uso responsable de los recursos. Eso es, en esencia, cuidar nuestra Universidad y a toda la comunidad. Por ello, uno de los grandes énfasis de nuestra gestión ha sido el soporte a la gestión, y la administración responsable y transparente de los recursos.
En el ámbito presupuestal, hemos establecido lineamientos claros, indicadores de seguimiento y un modelo de proyección multianual de ingresos y gastos. Esto nos permite asignar los recursos de manera adecuada, evaluar los resultados de las inversiones realizadas y retroalimentar las decisiones para optimizar los presupuestos institucionales, principalmente los destinados al fortalecimiento académico. En relación con el periodo anterior, hemos logrado ingresos operativos 5% superiores y un resultado neto a julio del 2025 que es 34% superior.
Gracias a este enfoque, podemos asegurar que los recursos se asignarán tal como lo mencionamos al inicio, principalmente a la academia, a las necesidades presentes y futuras de la Universidad en la formación, la investigación y el desarrollo de las actividades fundamentales de soporte.
Solo este año, hemos realizado inversiones de corto plazo por más de S/ 20 millones para atender servicios básicos de infraestructura que garanticen mejores condiciones para la formación, la investigación y el desarrollo de las actividades académicas y administrativas en el campus, lo que representa un 79% del total de nuestras inversiones a agosto del presente año. Hemos ampliado y modernizado aulas, servicios de alimentación, áreas deportivas y de estudio, así como la seguridad y conectividad del campus. También hemos atendido necesidades históricas como la modernización de servicios higiénicos y la mejora de laboratorios, garantizando condiciones adecuadas para estudiantes, docentes y personal administrativo. Adicionalmente, se ha incrementado el presupuesto de renovaciones de equipos para estudiantes y docentes, en aulas y laboratorios, en más de 14% respecto al periodo anterior.
Asimismo, logramos resolver finalmente el proyecto Fares, que se empezará a construir el segundo semestre del 2026. De manera paralela, contamos con el Plan Director, que establece un horizonte de 15 años para nuestras inversiones con 72 proyectos de infraestructura. En este marco, se ha conformado el Comité de Desarrollo del Plan Director, integrado por las unidades administrativas especializadas, la representación de autoridades académicas, y un equipo asesor que analizará los proyectos y los evaluará para definir las 4 principales obras a ser desarrolladas en los próximos 3 años, esto se vincula con el programa trianual de inversiones de la Universidad. Esta información se irá compartiendo, progresivamente, con la comunidad universitaria.
Como estrategia para fortalecer nuestras fuentes de ingresos alternativas, hemos actualizado la composición de los directorios de nuestras tres empresas vinculadas y de los consejos directivos de nuestras unidades de servicios generadoras de ingresos. También hemos fortalecido la gestión inmobiliaria. En relación con el periodo anterior, hemos generado 14% de ingresos adicionales en alquileres en San Isidro, Plaza San Miguel y el centro de Lima. Asimismo, hemos conformado un equipo de trabajo para evaluar la viabilidad de los proyectos de la PUCP en Santa María, con el apoyo de especialistas externos en la materia.
En cuanto a la gestión del talento humano, hemos reducido la rotación no deseada en comparación con el periodo anterior, y se han revisado y actualizado las estructuras de facultades y departamentos, garantizando que la dotación de personal responda a las funciones formativas, de investigación y compromiso con el entorno. Se han redefinido perfiles, reforzado áreas clave de bienestar y tutoría, así como de los especialistas a cargo de los talleres y laboratorios de uso intensivo de nuestros estudiantes. Un aspecto importante ha sido el fortalecimiento de la Comisión de Asuntos Laborales; gracias al apoyo de sus miembros, hemos establecido criterios claros para las contrataciones de personal, los cambios de estructuras y el establecimiento de indicadores claves.
Hemos revisado la estrategia de ajustes salariales, tomando en consideración que estos sean planificados de manera escalonada y transparente, reconociendo el desempeño, la relevancia de los puestos y la contribución institucional, fortaleciendo la profesionalización del personal académico y administrativo. Hemos realizado incrementos salariales promedio sobre el 3%, lo que está por encima de la inflación.
Este año hemos iniciado el proceso de reestructuración del Vicerrectorado Administrativo y el fortalecimiento de sus instancias de dirección. Se ha creado la Oficina de Control de Gestión para acompañar los resultados de las unidades generadoras de recursos y empresas vinculadas. Se ha reestructurado la Dirección de Tecnologías de la Información, la Oficina de Transformación Digital ha pasado al VRAD, lo que permite mejorar los procesos de soporte a la formación y fortalecer la seguridad de la información. Se han desarrollado nuevas herramientas digitales para la atención de usuarios, seguimiento de solicitudes y gestión presupuestal, fomentando una cultura de datos que fortalece la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Están en curso los cambios en la Dirección de Administración y Finanzas, fortaleciendo la gestión de la operación del campus y sus servicios generales; en la Dirección de Gestión de Talento Humano, se cuenta con una nueva estructura que fortalece la gestión de procesos y de nóminas, así como de las relaciones laborales, la seguridad y el bienestar de toda la comunidad. Confiamos que estos cambios nos permitirán estar mejor preparados para atender las necesidades presentes y futuras.
Estimadas y estimados asambleístas, representantes de nuestra comunidad PUCP, como lo ha reflejado nuestra exposición, tenemos un compromiso por servir a la institución para que se puedan alcanzar los objetivos estratégicos que nos trazamos como Universidad. Les podemos decir que nuestra mayor fortaleza es que somos un equipo rectoral que escucha con consideración, dialoga con empatía y trabaja coordinadamente con transparencia, con una estrategia clara.
Quiero finalizar con una reflexión no sobre nuestro futuro sino sobre nuestro presente. La universidad tiene un rol fundamental: ser un espacio donde las ideas puedan debatirse con respeto y altura, sin insultos ni descalificaciones. En medio de la polarización política que atravesamos, necesitamos instituciones que ayuden a los peruanos y peruanas a mirarnos más allá de etiquetas y prejuicios, y que nos inviten a pensar juntos en el futuro que queremos como país.
Nuestro papel es formar ciudadanas y ciudadanos críticos, capaces de dialogar y proponer soluciones, y también generar conocimiento que sirva para resolver los grandes problemas nacionales. En ese sentido, la universidad no solo forma profesionales, también contribuye a fortalecer la democracia, la cohesión social y el desarrollo de nuestro querido país.
Debemos seguir trabajando en la importante tarea de escucharnos y llegar a consensos que nos permitan seguir consolidando lo que somos.
Abrir, cuidar e incidir para seguir consolidando nuestro sello PUCP.
Muchas gracias, y quedamos atentos a sus preguntas y comentarios.
Deja un comentario