Hace tres años, nuestro egresado de Ingeniería Civil César Portocarrero Rodríguez fue seleccionado, entre más de mil postulantes, para la beca integral Knight-Hennessy Scholars. Este programa de la Universidad de Stanford es reconocido por formar líderes de impacto global. Tras culminar el posgrado –en junio de este año–, se graduó como Master of Science (M.Sc.) en Construcción y Diseño sostenible, y Master of Arts (M.A.) en Políticas Públicas.
Ahora, a sus 27 años, el Mag. César Portocarrero se prepara para ser uno de los líderes que necesita nuestro país. Especialmente en proyectos de infraestructura que involucren distintos gobiernos. “Durante mi estadía en Stanford he cultivado conocimientos técnicos y blandos. Quiero poder aplicarlos y liderar proyectos de infraestructura con inversión extranjera que beneficien no solo a los gobiernos y empresas, sino también, de manera equitativa, a nuestra sociedad”, sostiene.
Sólida formación en la PUCP y Stanford
Durante los tres años de estudios y estadía en la prestigiosa universidad estadounidense, César Portocarrero profundizó en nuevas formas de concebir y ejecutar proyectos. “Gracias a la diversidad de disciplinas y países de los integrantes del programa, pude desarrollar proyectos multidisciplinarios de gran envergadura, enriquecidos por diferentes perspectivas”, comenta.
Valoro mucho la calidad y exigencia académica que tuve en la PUCP. Gracias a su enseñanza, he podido desenvolverme sin problemas en reconocidas universidades, tanto en Stanford como en intercambios que he hecho en Canadá, Japón y China”.
Para cursar de manera exitosa el posgrado en Stanford, César nos cuenta que la formación que recibió en nuestra Universidad fue clave. “Valoro mucho la calidad y exigencia académica que tuve en la PUCP. Gracias a su enseñanza, he podido desenvolverme sin problemas en reconocidas universidades, tanto en Stanford como en intercambios que he hecho en Canadá, Japón y China”, resalta.
Asimismo, César señala que en su proceso de postulación a la prestigiosa universidad norteamericana fueron de gran ayuda la guía y cartas de recomendación de nuestros profesores del Departamento de Ingeniería Dr. Ian Vázquez, Dra. Isabel Quispe, Mag. José Velásquez, Dr. Ramzy Kahhat; así como el acompañamiento del docente de la sección de ingeniería civil Dr. Danny Murguía.
El valor de integrar la ingeniería y lo social
Portocarrero explica que le apasiona combinar la ingeniería con lo social, pues esto le permite comprender el impacto que los proyectos pueden generar en distintas comunidades. Esta visión lo llevó a formarse en ambos campos y a realizar una tesis para cada uno. En el ámbito de la ingeniería, desarrolló un programa que permite a una computadora, mediante una cámara integrada, identificar el avance de una obra en construcción. “Así no es necesario registrar el progreso manualmente, lo que representa un gran ahorro de costos y tiempo, además de brindar mayor seguridad”, sostiene.
En el campo de políticas públicas, César desarrolló un modelo de transcripción de quechua hablado a texto, un proyecto que nació de una experiencia personal. “Mis padres son de Cusco y quechuahablantes. Cuando vinieron a Lima sufrieron discriminación y no me enseñaron a hablar su idioma. Al aprenderlo, en Idiomas Católica, pude reconectar con mi familia. Aproveché que en Stanford hay mucho énfasis en el procesamiento de lenguaje para hacer este proyecto”, dice.
De Stanford al mundo: los idiomas como una herramienta que abre puertas
Inglés, quechua, portugués, chino y francés son algunos de los idiomas que nuestro egresado habla. César señala que ha notado que comunicarse en el idioma de la otra persona abre puertas, fomenta una mayor cercanía “e incluso ayuda para una negociación”, añade. Todo ello lo ha motivado a aprender varios, una buena práctica que su padre le inculcó desde pequeño.
Siempre he sentido pasión por realizar proyectos que tengan como objetivo dar soluciones a un problema real en particular y no quedarme en el ámbito de lo hipotético”.
En nuestro Instituto Confucio estudió chino y en Stanford lo retomó, inscribiéndose en un curso orientado a negocios. Así obtuvo una beca para perfeccionar durante dos meses este idioma en la Universidad de Tsinghua, Beijing, donde actualmente se encuentra. “Aprender chino se alinea con mis objetivos profesionales, pues el país asiático está tomando un rol más prominente en nuestra región”, resalta.
Poner en práctica sus conocimientos al servicio de los demás
Si bien Portocarrero valora a las personas que se dedican puramente al ámbito académico e investigativo, él se inclina por plasmar lo que aprende de manera más concreta en beneficio de los demás. “Siempre he sentido pasión por realizar proyectos que tengan como objetivo dar soluciones a un problema real en particular y no quedarme en el ámbito de lo hipotético”, dice.
Ahora trabajará en el área de consultoría de ingeniería y construcción en la empresa Arthur D. Little, en San Francisco, y que tiene incidencia a nivel mundial. Y a largo plazo planea regresar al Perú y trabajar en iniciativas que se entablan junto con otros gobiernos. “En nuestro país, vamos a tener más proyectos financiados por inversión extranjera, así que necesitamos profesionales no solo en la parte técnica sino también por el lado de negociación. Quiero ser un líder en este tipo de proyectos, y fomentar que haya un beneficio mutuo y social”, finaliza.






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