Conoce tu cuerpo
“El actor es la materia prima de la actuación. A diferencia de cualquier otro arte, el instrumento de trabajo es nuestro cuerpo y nuestra voz», explica Rebata. Este requerimiento resulta muy exigente para muchos, debido a que el modelo de educación en nuestro país genera un divorcio con el cuerpo al concluir la educación inicial. Por eso, Rebata nos comenta que los estudiantes inician con el trabajo de principios físicos de equilibrio, desequilibrio, energía, tensión y relajación. Ello ayudará a que nuestras acciones sean más claras.
Pierde el miedo a ti mismo
Si quieres empezar a hacer teatro, aunque sea de forma básica, debes moverte y escuchar tu propia voz. “A muchos les cuesta escucharse, porque les asusta y no están familiarizados. Nuestro culto al éxito hace que tengamos horror al fracaso”, comenta la docente. Por su experiencia, Rebata nos cuenta que, para algunos alumnos adultos, es terrible recibir críticas. Así, no son conscientes de que esas son barreras en el aprendizaje, que les quitan la oportunidad de ser creativos, que los mantendrán restringidos y con pocas perspectivas ante un problema.
La edad no es un problema
«La experiencia de vida ayuda a tener un background que nos alimenta como creadores escénicos», asegura la docente. Aunque esta ventaja es importante, la profesora también hace una recomendación importante si se decide elegir al teatro una profesión. “Es totalmente válido trabajar la formación actoral para complementar la actividad profesional. Sin embargo, la actuación es una profesión como todas, es absorbente y se le debe dedicar tiempo”, asevera.
Adecúa tu expresividad
Si bien hay personas versátiles para trabajar en teatro, cine y televisión, se debe tener en cuenta que cada medio tiene sus códigos propios, a los que hay que adaptarse. Por la presencia de las cámaras, la actuación tiende hacia lo natural para el cine y la televisión. En el teatro, no puede ser así. Eso no significa que el teatro sea sinónimo de sobreactuación, sino que aquí la expresividad debe ser mayor. “Si estás en un espectáculo en vivo y quieres comunicar, evidentemente tienes que ser más expresivo”, acota.
Haz creíble tu actuación
Para lograr una actuación verosímil, no se trata de manejar emociones, sino de técnica y mucha concentración. La profesora explica que la técnica comienza cuando se construyen acciones pequeñas para luego ponerlas en contexto hasta que se desarrolle una escena. La suma de detalles hace más verosímil la situación. Para comprender mejor esta práctica, debes ser conscientes de que todo personaje tiene un objetivo. Si no lo tuviera, no tendría razón de existir en el escenario. Es así que cuando un personaje interactúa con otro, que tiene objetivos distintos, deberá reaccionar coherentemente siguiendo sus propios fines.
Identifícate con el personaje
Este aspecto involucra mucha empatía y observación. Por eso se reocmienda investigar sobre las características del personaje. Es de gran ayuda usar la experiencia de vida, conocer otras historias del entorno, etc., en fin, todo tipo de información que pueda alimentar la ficción en la que se está involucrado. “Siempre habrá una cuota de la personalidad del actor, especialmente si ayuda al desarrollo del personaje. Pero esto (el personaje) pasarlo a la vida personal no es profesional. Estar expuestos durante todas las funciones a distintos «traumas» es peligroso, no se podría hacer una carrera profesional”, opina Rebata. Esta práctica no es necesaria. La maestra considera que se debe establecer un distanciamiento entre el actor y el personaje al momento de construir un universo de ficción.
Complementa tu carrera
La docente recomienda participar en talleres de teatro durante la etapa universitaria para desarrollar aquellas habilidades que se descuidan en el transcurso de la vida académica. Hay carreras que tienen una necesidad directa de estas habilidades, como derecho, educación y comunicación. “No se trata de cambiar de personalidad, sino de ser más expresivos y asertivos para comunicar mejor nuestra perspectiva. Todos los seres humanos necesitan expresarse con su cuerpo y con su voz”, culmina Rebata.


Deja un comentario