Debido a la energía contenida en la Tierra durante tanto tiempo, no son pocos los expertos que han sentenciado un inminente terremoto de más de 8 grados en la costa central del Perú. Los grandes sismos ocurridos en Venezuela y Colombia han sido, sumado a ello, dolorosos recordatorios de una tragedia que está por llegar considerando el reducido interés por prepararse como se debe ante un eventual desastre natural. Más allá de armar una mochila de emergencia y un plan de contingencia familiar —que no todos tienen —, la cultura de prevención implica también conocer, planificar y/o transformar la situación de las construcciones en las que habitamos. Y allí ya estamos mal. Cifras de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) dictaminan que el 70% de las viviendas que se edifican en el país se hacen de manera informal, es decir, sin conocimientos técnicos profesionales.
Sobre esto y más conversamos con el Dr. Marcial Blondet, profesor emérito del Departamento Académico de Ingeniería de la PUCP y referente internacional por sus aportes en ingeniería antisísmica. Para él, urge —desde siempre — estudiar cómo edificar de manera que nuestras casas o edificios no sean tan vulnerables ante los riesgos de la naturaleza, y, sobre todo, difundir ese conocimiento con quienes construyen de forma masiva en el Perú: los maestros de obra y los albañiles.
Existe un fenómeno psicológico masivo que es la memoria sísmica. Aquí no existe. La gente no se acuerda de los sismos porque la mayoría tiene otros problemas prioritarios que resolver en el día a día».
¿Qué recuerdos tiene usted de los terremotos que ha vivido?
He vivido varios. El primero fue el que ocurrió en Lima en 1966. Aquel fue bastante grande. Yo estaba en el colegio, y me acuerdo haber salido al patio y ver cómo se movía el asfalto. Se notaban como ondas sísmicas. Fue una experiencia muy impactante. Luego, el de 1970. Ese fue muy grave y peor que el anterior. Una tragedia para el Perú porque en Yungay (Áncash) murieron 70,000 personas. Hasta donde sé aquel ha sido el fenómeno natural que más daño ha causado en la historia del país. Yo estaba en la universidad dictando una clase de Dinámica en el edificio B, que era muy antiguo, con pórticos. Al momento del sismo, las paredes comenzaron a fracturarse y las ventanas a romperse.
¿Qué hizo?
Calmar a todos. No era una clase muy grande, pero les pedí que fueran saliendo por filas. Ya habíamos evacuado y seguía temblando. Fui al edificio que estaba al frente, a mi oficina, ya no recuerdo por qué, pero seguía moviéndose. Fue larguísimo, difícil de olvidar.
En su opinión, ¿cómo afrontaría el Perú un próximo terremoto?
Bueno, el Perú es un país pobre, tercermundista. Hay mucha gente que vive completamente desprotegida. Es cierto que el 70% de las viviendas se ha construido sin tener en cuenta los códigos de sismos (norma técnica de construcción antisísmica) ni ningún enfoque profesional. Entonces, en términos sísmicos, es como si estuviéramos parados frente al paredón o a una situación de gran peligro, lamentablemente. Mucha gente va a sufrir.

Construcción antisísmica de viviendas de ladrillo. Para albañiles y maestros de obra.
Editor: Marcial Blondet
PUCP y Sencico, 2017
Descarga gratuita en la página del Ministerio de Vivienda, Construcción y SaneamientoFondo Editorial de la PUCP
Y siendo así, ¿por qué considera que la mayoría no se compromete con la prevención?
Existe un fenómeno psicológico masivo que es la memoria sísmica. Aquí no existe. La gente no se acuerda de los sismos porque la mayoría tiene otros problemas prioritarios que resolver en el día a día.
Difusión de buenas prácticas en construcciones antisísmicas
Usted ha dicho en entrevistas pasadas que el Perú cuenta con un buen código de sismos. Sin embargo, las proyecciones en cuanto a pérdidas humanas y materiales ante un eventual desastre son alarmantes. ¿El problema, entonces, es que ese código no se cumple por la enorme informalidad con que se realizan las construcciones?
Digamos que tenemos la teoría bien planteada con los códigos existentes, aunque todo es perfectible. Sin embargo, podemos preguntarnos: ¿quiénes son los que tienen ese conocimiento y teoría? Los ingenieros que han estudiado en buenas universidades. ¿Quién tiene acceso a esos ingenieros que han estudiado en buenas universidades? Muy poca gente.
Este no es un problema nuevo. En la Universidad, los ingenieros sabemos que esto ocurre desde siempre. Por eso, cuando regresé de Estados Unidos al Perú hace muchos años, con la PUCP publicamos este librito (lo muestra a la cámara del zoom, se titula Construcción antisísmica de viviendas de ladrillo). Es un manual para albañiles y maestros de obra que, en su momento, se vendía muy barato. Entonces, urge compartir el conocimiento sobre construcciones antisísmicas con ellos y no solamente con los ingenieros, porque aquellos son los que más construyen. Ese fue un esfuerzo importante de la Universidad para conversar, educar, entrenar y capacitar a todas estas personas.
Una buena parte de las construcciones en el país no solo son de ladrillo, también de adobe, un material que usted ha estudiado mucho.
Y por eso también hicimos con mucho esfuerzo este librito (muestra un ejemplar de Construcción de casas saludables y sismorresistentes de adobe reforzado con geomallas). A mí lo que siempre me ha preocupado es difundir las buenas prácticas constructivas, la construcción segura entre las personas que construyen. Porque yo sé que los ingenieros que han estudiado en una buena universidad harán viviendas seguras. Las casas o edificios que levanten no se van a caer o dañar. Si hay un terremoto, no habrá graves daños en San Isidro o Miraflores. Pero sí en las zonas más populares, donde hay más gente que edifica de forma autónoma.

Construcción de casas saludables y sismoresistentes de adobe reforzado con geomallas: zona de la costa
Julio Vargas Neumann, Daniel Torrealva y Marcial Blondet
Fondo Editorial PUCP, 2007
Descarga gratuita en el Repositorio PUCP
Además de la academia, a nivel de Estado, ¿a quiénes les correspondería la responsabilidad de promover el conocimiento de construcción antisísmica de forma masiva?
Al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a las municipalidades, los gobiernos regionales y locales. Ellos podrían convocar a la gente que construye. Ofrecerle a la población planos de casitas bien diseñadas, consultorías para entrenar a maestros y albañiles. Deberíamos tener cientos y miles de cursos en todo el Perú para aprender a construir. Eso no es tan complicado de hacer… En verdad, todos podemos en nuestras posibilidades. Fíjese que a mí una vez se me ocurrió una idea.
¿De qué trataba?
Creo que sigue siendo una buena idea. Para construir estas casitas, la gente va a la tienda y compra cemento, tierra, ladrillos. La industria del cemento produce una cantidad gigantesca de bolsas. ¿Por qué en la bolsa de cemento no publicamos partes del librito que hicimos? Así la gente que autoconstruye puede llevarse esa información. Tendrían las recomendaciones más importantes para construir de forma segura. Eso se puede hacer de manera muy barata y tendría un buen efecto… Independientemente de la forma, hay que acercarnos a la gente que construye y explicarle que tiene que tomar precauciones porque este es un país sísmico y los terremotos van a seguir viniendo.
A mí lo que siempre me ha preocupado es difundir las buenas prácticas constructivas, la construcción segura entre las personas que construyen. Porque yo sé que los ingenieros que han estudiado en una buena universidad harán viviendas seguras. Las casas o edificios que levanten no se van a caer o dañar. Si hay un terremoto, no habrá graves daños en San Isidro o Miraflores. Pero sí en las zonas más populares, donde hay más gente que edifica de forma autónoma».
Prevención ante terremotos y sismos: ¿qué hacer en los espacios que frecuentas?
En general, como sociedad, hay que revalorar la importancia de invertir en seguridad. Sucede que cuando se ve que los costos en ese rubro aumentan, se obvia ese gasto.
Efectivamente, hay que invertir y hacerlo con la consigna de que nadie debe morir. O sea, de proteger la vida. Eso es innegociable.
Para alguien que no es experto, ¿cuáles serían sus recomendaciones para prevenir daños personales o materiales en nuestra casa?
Hay que explorar el sitio donde uno habita. ¿Cuáles son las vías de acceso y de evacuación? ¿Qué cosas tengo colgadas que pueden golpearme en la cabeza? Identificar. Luego, entrenar a la familia o los compañeros de trabajo. Hacer un plan. Yo siempre le he dicho a mi familia que lo primero que hay que hacer es avisar. El primero que se despierta levanta al resto. Luego hay que cubrirse o evacuar y abrir las puertas. Ojo, las puertas se trancan. Siempre abiertas. ¿Qué cosas hay afuera de la puerta? Pues si hay un jardín, ir ahí. Tienes que investigar tu ambiente.
¿Y contratar un ingeniero civil que evalúe cada caso?
Eso sería lo más aconsejable. Igual si vas a construir o comprar un inmueble. Si realmente te preocupa que haya una teoría antisísmica detrás, tienes que consultar con un ingeniero estructural.



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