«El dolor no se puede confrontar porque esto no conlleva a la reconciliación, más bien lleva a una agresión por el rechazo», es por esta razón que la doctora explica que la memoria no puede ser reconstruida mediante la imposición de un tipo de historia, sino que la mejor estrategia para enseñar a los niños que son hijos de padres que han sufrido un trauma, es a través de la propia biografía de la familia. Es por eso que la parte más importante de todo este proceso es el crear espacios seguros en los cuales las personas pueden desarrollarse y pueda empezar el diálogo.


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