Machu Picchu bajo presión: conflictos y el riesgo de perder el título de «maravilla»
¿Qué decisiones urge tomar para poner fin a los conflictos sociales que en los últimos años se han intensificado en torno a Machu Picchu? Las especialistas Diana Guerra y Rocio del Carmen Lombardi, profesoras del Dpto. de Ciencias de la Gestión y de la Fac. de Gastronomía, Hotelería y Turismo (GHOT), analizan los retos y alternativas de gestión para este patrimonio mundial.
Texto:Diana Chávez
18.09.2025
Un nuevo conflicto social ha vuelto a poner en el ojo público a Machu Picchu. Desde el pasado 14 de septiembre, pobladores de distrito de Machu Picchu Pueblo exigen que se autorice la operación de los buses de la empresa San Antonio de Torontoy tras la culminación de la concesión de Consettur –que operaba desde hace décadas los buses que trasladan turistas por la carretera Hiram Bingham entre Machu Picchu Pueblo y la ciudadela–.
Si bien la Municipalidad Provincial de Urubamba adjudicó una concesión provisional a San Antonio de Torontoy para el servicio, los pobladores sostienen que Consettur ha seguido operando sin concesión, lo cual consideran ilegal. Como medida de protesta, bloquearon la vía férrea entre Ollantaytambo y Machu Picchu, lo que dejó a cerca de 2 mil turistas varados en Aguas Calientes, afectando no solo su visita a la ciudadela inca, sino también la continuidad de sus recorridos turísticos, vuelos y otras actividades programadas. Tras una reunión con representantes del gobierno, los manifestantes acordaron una tregua de 72 horas, lo que ha permitido la reanudación del servicio ferroviario y la normalización temporal de los itinerarios turísticos hacia la ciudadela inca.
Machu Picchu: detrás de los conflictos
Para la Mag. Diana Guerra Chirinos, profesora del Departamento de Ciencias de la Gestión y de la Facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo PUCP, los conflictos en torno a Machu Picchu se han ido agudizando en los últimos años. A su juicio, esta situación responde a las consecuencias de las malas decisiones tomadas por el actual y el anterior gobierno.
US$ 3 millones diarios
es la pérdida económica por protestas en Machu Picchu (hoteles, restaurantes, transportes y comercios artesanales se ven afectados). Fuente: Cámara de Turismo de Cusco
Además, advierte que elmodelo de gestión aplicado al santuario resulta obsoleto pues mantiene una visión excesivamente tradicional que nunca ha puesto en el centro al territorio ni a los actores locales que deberían participar en la toma de decisiones.
“El permanente conflicto social parte de cómo el Estado plantea el uso de Machu Picchu: con una mirada hacia el turismo receptivo, sin la participación de la población local y sin considerar un turismo interno. Siempre fue una mirada muy extractivista”, sostiene. Agrega, además, que el turismo no es una gallina a la que se explota hasta que muera. “Estamos absolutamente equivocados en lo que estamos esperando y queriendo con respecto a Machu Picchu”.
El turismo no es una gallina a la que se explota hasta que muera. Estamos absolutamente equivocados en lo que estamos esperando y queriendo con respecto a Machu Picchu».
Un modelo extractivista sin enfoque regenerativo
En ese sentido, Guerra propone cambiar la lógica con la que se aborda el turismo en Machu Picchu. “Ya no basta con hablar de sostenibilidad. El turismo debe ser regenerativo: ayudar a recuperar el ecosistema, respetar los ritmos de la población local y reducir la presión sobre el sitio. Nos olvidamos de que patrimonio significa un bien frágil, un bien único, no renovable, que además, en el caso de Machu Picchu, es cultural y natural”, refiere.
La especialista indica, además, que nos hemos olvidado totalmente de la parte del ecosistema de la ciudadela inca. “Nunca se plantearon visitas para hacer observación de flora o fauna, de hacer recorridos como si fuera un área natural protegida, por que eso es el Santuario Histórico”. Un ejemplo de turismo regenerativo son las Islas Galápagos en Ecuador. “Las cuidaron como una joya. Se desarrolló el turismo, sí, pero priorizando la preservación del lugar. Cosa que no se ha hecho con Machu Picchu”, manifiesta Guerra.
US$ 1,000 aprox.
se dejan de percibir por cada visitante perdido. Fuente: Asociación Peruana de Operadores de Turismo (Apotur)
Por su parte, la Mag. Rocio del Carmen Lombardi, profesora del Departamento de Ciencias de la Gestión y de la Facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo PUCP, añade que el turismo es una actividad transversal y que no solo se debe pensar en los visitantes. “El principio de turismo sostenible es que tiene que ser una actividad positiva para los turistas. Además, debe ser positiva para la comunidad anfitriona y es una de las cosas que hemos olvidado. Estamos poniendo el foco en los visitantes, pero ¿qué hemos trabajado con la comunidad anfitriona?”, se pregunta.
El principio de turismo sostenible es que tiene que ser una actividad positiva para los turistas, pero también para la comunidad anfitriona y es una de las cosas que hemos olvidado. Estamos poniendo el foco en los visitantes, pero ¿qué hemos trabajado con la comunidad anfitriona?”.
La gestión debe estar en el territorio
Tras el bloqueo de la vía férrea entre Ollantaytambo y Machu Picchu, cerca de 2 mil turistas quedaron varados en Aguas Calientes, afectando no solo su visita a la ciudadela inca, sino también la continuidad de sus recorridos turísticos, vuelos y otras actividades programadas.
Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno para que los conflictos sociales dejen de afectar a nuestro Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad? Una de las principales falencias que identifica Guerra es la centralización de las decisiones en Lima, lejos de las realidades del Santuario Histórico.
“Las decisiones se hacen en territorio. Debe haber una descentralización. Necesitamos un modelo descentralizado y un modelo de gobernanza en que realmente haya una visión multiactor”, asevera. En ese línea, la especialista considera urgente replantear el modelo de gestión de Machu Picchu y abrir espacios de colaboración con el sector privado.
Hay mucho temor de dejar participar a las organizaciones privadas en la gestión del patrimonio, pero creo que es un error que el Estado sea el único a cargo de un sitio arqueológico».
“Hay mucho temor de dejar participar a las organizaciones privadas en la gestión del patrimonio pero creo que es un error que el Estado sea el único a cargo de un sitio arqueológico”, explica. “A nivel internacional, esta responsabilidad se comparte con empresas. Lo que pasa es que cuando hablas de eso en Perú, se piensa que se trata de privatizar el sitio y no tiene que ver con eso, sino con la gestión de servicios que se brindan dentro del lugar”.
En tanto, Lombardi coincide en que se debe replantear el modelo de gestión y apostar por una verdadera gobernanza participativa que genere mesas de diálogo que lleven a un modelo de trabajo multiactor, donde estén representadas las comunidades locales, los gobiernos regionales y el Gobierno central.
No podemos permitir este desgobierno que deja que grupos ejerzan la fuerza en contra de la ciudadanía, cuando lo que la gente quiere es poder trabajar y seguir generando ingresos para sus familias».
Otro punto por trabajar es la necesidad de recuperar la autoridad del Estado. “No podemos permitir este desgobierno que deja que grupos ejerzan la fuerza en contra de la ciudadanía, cuando lo que la gente quiere es poder trabajar y seguir generando ingresos para sus familias”, sostiene.
Machu Picchu requiere una nueva generación de especialistas
Finalmente, Guerra subraya que en el Perú existe una nueva generación de especialistas con formación internacional en turismo sostenible, gestión del patrimonio y ordenamiento territorial. “Hay una nueva generación con una mirada distinta sobre el turismo. Debemos apostar por quienes la integran”, enfatiza.
Recuerda que, en sus inicios, quienes impulsaron el turismo en Machu Picchu –con hoteles y tours operadores– lo hicieron de manera empírica. Hoy, en cambio, contamos con profesionales capaces de gestionar conflictos y asumir los retos actuales. Sin embargo, advierte que su participación se ve limitada por los fuertes intereses económicos que dominan el sector. “Es como un tumor cancerígeno que ha crecido y se ha ramificado por todos lados. Eso hay que extirparlo”, puntualiza.
¿Machu Picchu podría perder su título como Maravilla del Mundo?
El pasado 13 de septiembre, la organización New7Wonders advirtió que la falta de una gestión integral, sostenible y coordinada amenaza con socavar la credibilidad de Machu Picchu, al punto de poner en riesgo su permanencia en el selecto grupo de patrimonios universales. La ciudadela inca ostenta este reconocimiento desde el 7 de julio de 2007.
Al respecto, la Mag. Rocio del Carmen Lombardi precisó que el retiro del título de Nueva Maravilla del Mundo para la ciudadela inca es una posibilidad real. “Esta categoría exige cumplir con ciertos lineamientos y metas, y estamos lejos de alcanzarlos”, sostiene.
La especialista enfatiza que parte del problema radica en la ausencia de estudios y monitoreo: “No tenemos actualizado el estudio de capacidad de carga. No estamos midiendo el impacto real ni estableciendo límites aceptables de cambio, es decir, no se hace un seguimiento constante de cuánto afecta el ingreso diario de visitantes a Machu Picchu”.
¿Habría un impacto en el turismo de perder el título como Maravilla del Mundo? Sí, pero a mediano y largo plazo, explica Lombardi. “Lo que sí está ocurriendo ahora –a raíz del nuevo conflicto en Machu Pichu– es que los operadores turísticos están migrando su cartera de ventas hacia otros destinos”, puntualiza.
En esta nota
Diana Guerra Chirinos
Profesora de la Facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo, y del Departamento de Ciencias de la Gestión de la PUCP
Historiadora, con Maestría en Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona (España), y estudios de Doctorado en Gestión de la Cultura y el Patrimonio en la misma casa de estudios. Es especialista en turismo cultural y en el uso turístico y gestión del patrimonio cultural, con más de 20 años de experiencia profesional. Actualmente, se […]
Rocio Lombardi Valle
Profesora de la Facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo, y del Departamento de Ciencias de la Gestión de la PUCP
Máster en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Alicante (España), donde cursó estudios de posgrado como becaria de la Fundación Carolina. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación, con formación complementaria en Administración de Servicios en la Escuela Le Cordon Bleu – Perú, y cuenta con un Diplomado en Gerencia Social Ignaciana. […]
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