Proyecto de conectividad de la PUCP en Amazonas: una red para cerrar brechas y garantizar derechos

Proyecto de conectividad de la PUCP en Amazonas: una red para cerrar brechas y garantizar derechos

Red de la GTR en el Amazonas

Nuestra Universidad participa en la Hidrovía Electrónica Inteligente a través de una red de conectividad desarrollada por el Grupo de Telecomunicaciones Rurales (GTR-PUCP) desde el 2018. En esta nota repasamos cómo ha sido el desarrollo de esta red, sus aportes a la salud y la educación de la zona, así como los alcances de la intervención de la PUCP en el proyecto.

04.08.2016

El anuncio del Programa Hidrovía Electrónica Inteligente en la cuenca del río Santiago, conocida como Kanús por la Nación Wampís, ha abierto un debate que va mucho más allá de llevar internet a comunidades alejadas. En un territorio donde el río es ruta, alimento y sustento, cualquier intervención genera preguntas sobre quién toma las decisiones, los impactos y cómo participan las poblaciones que viven allí.

El programa, impulsado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y el Gobierno Regional de Amazonas, busca reducir las brechas digitales y mejorar la conectividad para acercar servicios de salud, educación y atención pública. La iniciativa reúne trece proyectos vinculados con conectividad digital, navegación fluvial, electrificación rural, servicios financieros e infraestructura. En ellos participan distintas instituciones públicas y privadas, entre ellas la PUCP.

Sin embargo, el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís (GTANW) ha expresado preocupación por la manera en que la propuesta comenzó a avanzar. Sus autoridades piden mayor claridad sobre los posibles efectos en los ecosistemas y el control territorial, así como sobre el riesgo de que la nueva infraestructura facilite actividades ilegales. Además, cuestionan cuál será el papel de las empresas privadas, así como qué empresa operará los servicios y tendrá el control de la infraestructura y datos. Su demanda principal es que cualquier decisión sea dialogada y respete sus propios mecanismos de participación.

En medio de estos cuestionamientos, es necesario precisar cuál es el papel de la PUCP. Para hacerlo, hay que retroceder ocho años, varios antes de la formulación del actual programa estatal. En ese momento, el Grupo de Telecomunicaciones Rurales (GTR-PUCP) ya trabajaba en una solución para conectar a las comunidades del río Santiago que habían quedado fuera de los planes nacionales de ampliación de las telecomunicaciones.

El rol de la PUCP en la hidrovía electrónica

Esta experiencia permitió demostrar que era posible llevar conectividad y servicios digitales a una zona históricamente desatendida. Más adelante, pasó a formar parte de una alianza más amplia que sirvió como antecedente para la Hidrovía Electrónica Inteligente. Sin embargo, ambos proyectos no son equivalentes.

La Universidad, en esta nueva etapa de la alianza multiactor, participa en un proyecto muy específico. Su intervención se concentra en actualizar la tecnología de la red ya instalada y prepararla para una eventual ampliación hacia el alto Santiago».

David Chávez
Director general del GTR-PUCP

“La Universidad, en esta nueva etapa de la alianza multiactor, participa en un proyecto muy específico. Su intervención se concentra en actualizar la tecnología de la red ya instalada y prepararla para una eventual ampliación hacia el alto Santiago», enfatiza David Chávez, director general del GTR-PUCP.

Esto significa que la PUCP participa únicamente en el componente de conectividad. No diseña, ejecuta o toma decisiones sobre los otros proyectos que integran el programa estatal, que todavía está en etapa de diagnóstico y visitas técnicas.

Chávez también marca una diferencia clara entre el papel de la Universidad y el de las entidades encargadas de ejecutar obras públicas. “El GTR-PUCP no es contratista y no podemos hacer obras en proyectos de inversión pública. El grupo ha propuesto una solución innovadora para poder dar conectividad a una zona desatendida”, explica.

Además, la operación y el mantenimiento de la red existente tampoco recaen en la Universidad. Esa responsabilidad corresponde al Gobierno Regional de Amazonas, específicamente a su Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones. Así, mientras el GTR-PUCP aporta conocimiento, investigación y una propuesta tecnológica, las decisiones sobre la ejecución, la administración y la sostenibilidad de la infraestructura corresponden a las entidades estatales responsables.

Conectar para cerrar brechas

Pero vayamos al inicio. La historia empezó en 2018, cuando distintas instituciones unieron esfuerzos para impulsar el desarrollo de Condorcanqui. Ese esfuerzo pasó a llamarse Alianza Multiactor para el Desarrollo de Territorios Digitales Confiables y así se convirtió en el punto de partida para que el GTR- PUCP diseñara una solución para la cuenca del río Santiago.

El reto no era menor. Se trataba de llevar conectividad a comunidades que habían quedado fuera de los planes nacionales de expansión de las telecomunicaciones, en una zona donde la geografía y la falta de infraestructura dificultan el acceso cotidiano a servicios básicos.

“El proyecto busca cerrar la brecha de acceso a internet, tanto desde el punto de vista de la propia conectividad como de su aprovechamiento”, explica David Chávez.

La propuesta fue desarrollada desde la investigación, el desarrollo y la innovación. Mediante enlaces inalámbricos de larga distancia y una cadena de estaciones repetidoras, la red logró unir cinco localidades rurales de la cuenca baja del río Santiago con Santa María de Nieva hasta llegar a Puerto Galilea.

A través de esta red, los funcionarios públicos rurales pueden acceder a internet, comunicarse vía telefonía IP entre ellos, y acceder a algunos contenidos y servicios, como videoconferencia de forma local”.

David Chávez

Así, en su primera etapa, conectó 22 instituciones públicas de seis comunidades y benefició indirectamente a más de 9 mil personas.

Cabe resaltar que la red no solo abrió una puerta a internet, sino también a nuevas formas de coordinación entre establecimientos que antes trabajaban prácticamente aislados. “A través de esta red, los funcionarios públicos rurales pueden acceder a internet, comunicarse vía telefonía IP entre ellos, y acceder a algunos contenidos y servicios, como videoconferencia de forma local”, señala Chávez.

Así, docentes y trabajadores de salud empezaron a acceder a plataformas estatales, capacitaciones y asesoría especializada. Aunque todavía no existe un estudio formal de impacto, las visitas posteriores muestran que la conectividad ya está cambiando la manera en que estos servicios llegan a las comunidades.

Red en el Río Santiago

Red en la cuenca del río Santiago

La atención en salud constituyó uno de los principales usos de esta red. Gracias a la conexión, el personal de salud puede coordinar emergencias, enviar reportes, solicitar interconsultas, y recibir orientación de médicos y especialistas.

“Los empleados públicos de salud y de educación tienen mayores herramientas para realizar su trabajo, están más tranquilos en sus puestos y tienen mayor confianza, sobre todo los de salud, porque ahora tienen soporte remoto”, afirma David Chávez.

La Nación Wampís, sin embargo, ha insistido en que estas herramientas no deben desplazar las necesidades más urgentes de la población. Pues demanda hospitales y sostiene que la telesalud no puede reemplazar al personal médico, los medicamentos o los establecimientos debidamente equipados.

Frente a esta preocupación, Chávez explica que la conectividad debe entenderse como un complemento de la atención presencial, no como un sustituto. “La implementación de servicios de telemedicina es un primer paso y esto no excluye, necesariamente, la construcción de establecimientos de salud. La política integral de salud debe contemplar los servicios presenciales y los servicios a distancia, como la telemedicina”, sostiene.

Actualmente, el GTR-PUCP estudia una actualización del diseño que permitiría extender la infraestructura desde Puerto Galilea hasta la frontera con Ecuador e incorporar trece localidades adicionales.

Durante 2024 se fortalecieron las capacidades del personal de salud y de educación. En 2025, el trabajo se concentró en asegurar la sostenibilidad de la infraestructura, y el Gobierno Regional de Amazonas estableció un acuerdo con un operador rural para mantener la red y brindar servicios móviles 4G.

Actualmente, el GTR-PUCP estudia una actualización del diseño que permitiría extender la infraestructura desde Puerto Galilea hasta la frontera con Ecuador e incorporar trece localidades adicionales. La meta es ampliar los beneficios ya observados en el bajo Santiago.

“Se han evitado algunos traslados justamente por la capacidad de hacer coordinaciones remotas y consultas a los médicos y especialistas del Hospital de Nieva y del Ipress Puerto Galilea”, sostiene Chávez.

Conectar también exige escuchar y dialogar

La discusión sobre la Hidrovía Electrónica Inteligente no termina en las antenas, la cobertura o los servicios. También debe responder cómo llevar conectividad a la Amazonía sin dejar de lado las decisiones, los derechos y las prioridades de quienes viven en ese territorio.

Durante una reunión realizada el 21 de julio de 2026, la mayoría de los apus o autoridades comunales planteó un respaldo condicionado al programa. Asimismo, pidieron acceder a los estudios técnicos, participar en la mesa de trabajo, implementar mecanismos de vigilancia comunal y contar con garantías de protección ambiental. Teofilo Kukush Pati, presidente del GTANW sostuvo, además, que podrían solicitar la paralización de las intervenciones si los acuerdos no fueran respetados.

El desafío, entonces, no consiste solo en instalar infraestructura. También implica explicar qué hará cada institución, compartir la información disponible, definir responsabilidades y asegurar que las comunidades participen antes de tomar decisiones que puedan afectar su territorio, respetando siempre los derechos de los pueblos indígenas. Todo intervención del GTR-PUCP está sostenida en dichos principios.

Para David Chávez, esta es una de las principales lecciones que dejan las experiencias del GTR-PUCP en los ríos Napo y Santiago. La coordinación con el Estado es necesaria, pero debe ir acompañada de información oportuna, permisos, acuerdos formales y escucha.

“La población es la que define si acepta los proyectos, las organizaciones sociales son las que determinan qué proyecto es aceptado y cuál no. Es indispensable estar de acuerdo con las autoridades, y contar con el apoyo de los responsables del territorio y de los responsables del sector”, concluye Chávez.

En esta nota

David Chávez

David Chávez

Director general del Grupo de Telecomunicaciones Rurales (GTR-PUCP)
Ingeniero mecánico y magíster en Física Aplicada por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es docente ordinario asociado a tiempo completo de la Sección Ingeniería de Telecomunicaciones del Departamento Académico de Ingeniería de la PUCP y director general del Grupo de Telecomunicaciones Rurales (GTR-PUCP). Su trabajo se centra en las telecomunicaciones rurales, la radiociencia, las […]

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