¿Qué pasa cuando la ciudadanía deja de confiar en la democracia? En un contexto latinoamericano marcado por el debilitamiento de la confianza en las instituciones, se vuelve urgente formar ciudadanos que comprendan la democracia no solo como un sistema político, sino como una forma de vida.
Bajo esta premisa, se llevó a cabo el simposio permanente “Educar para la Democracia” los días 20 y 21 de abril, reuniendo a expertos de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ), la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). En este participaron el Dr. Luis Fernando Múnera Congote, SJ, rector de la PUJ; el Dr. Julio del Valle, rector de la PUCP; la Dra. Mariane Krause, prorrectora de la UC; así como otras autoridades, profesores y estudiantes de las tres casas de estudio.
En esta edición, el encuentro abordó el tema “Elecciones 2025-2026 en Chile, Perú y Colombia: retos para fortalecer la democracia”.
Tensiones y cambios en el sistema político
Para analizar las transformaciones recientes y las tensiones entre los poderes del Estado en la región, el panel “Mutaciones en el sistema político, conflictos entre poderes” -realizado el 20 de abril en las instalaciones de la PUJ en Bogotá, Colombia- contó con las ponencias de los destacados profesores el sociólogo Dr. Nicolás Somma (UC), el abogado Mag. Iván Lanegra (PUCP) y la directora del Doctorado en Ciencias Jurídicas de la PUJ, Tania Luna.
Desacralización de la política en Chile
El Dr. Somma abordó el proceso de desacralización de la política en Chile a partir de hechos recientes y tendencias de largo plazo. Como ejemplo, mencionó la agresión a la ministra Elisa Loncon Linconao, señalando que este tipo de episodios también ha afectado a figuras de distintas ideologías en años anteriores.
En su análisis, explicó que este proceso se refleja en la caída sostenida de la confianza en las autoridades y en la fuerte desidentificación con los partidos políticos, que pasó de cerca del 75% en los años 90 a menos del 20% en la actualidad. Asimismo, destacó el aumento de las protestas sociales desde los años 2000, con un punto culminante en 2019, y señaló que detrás de estos cambios subyacen factores como el malestar con la democracia, la desigualdad, la atomización social y el debilitamiento de los partidos políticos.
El académico explicó que esta desacralización no es repentina. En el caso chileno, identificó tres procesos clave: la pérdida de centralidad subjetiva de la política, la desmitificación de sus figuras e instituciones y su degradación moral.
Lo que ocurre con la democracia chilena es que está atravesando un proceso de desacralización. Y la pregunta que debemos hacernos es qué consecuencias tiene esto y cuánto puede durar en pie una democracia desacralizada”.
Del presidencialismo anómalo al parlamentarismo desformal
¿Cómo un régimen presidencial tiene ocho presidentes entre agosto de 2016 y la actualidad? A partir de esta pregunta, el abogado Iván Lanegra explicó cómo ha cambiado la relación entre el Ejecutivo y el Congreso en el Perú. Señaló que esta situación tiene raíces en crisis políticas pasadas, el colapso de los partidos en los años 80 y la llegada, en los 90, de políticos sin experiencia previa.
También indicó que este proceso se volvió más evidente desde 2016, con un presidente en minoría en el Congreso, la disolución del Parlamento durante el gobierno de Martín Vizcarra en 2019 y su posterior vacancia en 2020. A esto se suman la llegada al poder de Pedro Castillo, su intento de golpe de Estado y la asunción de Dina Boluarte. Según Lanegra, este contexto ha debilitado los contrapesos y ha dado paso a un “parlamentarismo desformal”, donde el Congreso tiene más poder, pero sin asumir del todo los costos de sus decisiones.
[Los cambios legales que afectan la relación entre poderes del Estado] abrieron una nueva caja de Pandora. Es decir, de pronto, las herramientas que se habían pensado como elementos que debían ser solamente puntos de protección frente a crisis se convirtieron en herramientas de ataque al rival, a la oposición, al oficialismo y eso derivó en un nuevo ciclo de crisis. Y ese ciclo luego se extendió al momento en el cual estas herramientas empezaron a ser usadas de manera permanente”.
El derecho como arquitectura del poder: paz, violencia y lecturas distributivas de las mutaciones institucionales en Colombia
¿Por qué el derecho está en todo? A partir de esta pregunta, la Dra. Tania Luna analizó su centralidad en la Colombia actual. “El derecho funciona como campo profesional, sistema normativo y mecanismo de organización social; si tiene tanta centralidad, la invitación es a tomarlo en serio”, señaló.
Su ponencia se articuló en tres ejes: una crítica al normativismo -el reformismo legal simplista promete soluciones lineales a problemas complejos-; una lectura distributiva -las transformaciones institucionales generan “paces” con beneficiarios y excluidos-; y la imaginación política, que propone pasar de una paz mítica a paces construidas, situadas y responsables.
El derecho no es un árbitro neutral, es un dispositivo mediante el cual se estabilizan acuerdos. Es una arquitectura del poder: cada búsqueda de paz deja sedimentos institucionales con costos y beneficios desiguales, negociados a través del derecho”.
En esa línea, invitó a dejar de pensar la democracia en abstracto y a mirar sus efectos concretos: cumplir promesas pendientes y reconocer que los excluidos de ayer son los que hoy reclaman. También planteó “descongelar” la imaginación política para pensar la paz desde lo ya construido, reconocer sus costos y transformar los conflictos en formas de debate democrático.
¿Cómo formamos ciudadanos y ciudadanas?
El tercer panel, “¿Cómo formamos ciudadanos(as)?”, contó con las exposiciones de la Mag. Sylvana Valdivia, directora de la DAES PUCP; María Fernanda Fuentes, representante estudiantil 2026 de la PUCP; y Carlos Sánchez, jefe de Iniciativas Estudiantiles PUCP. También participaron Patricio Bernedo, profesor del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile; y Dan Villablanca, estudiante de la misma casa de estudios.
Asimismo, intervinieron Carlos Moreno, profesor asistente del Departamento de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Javeriana, junto con Juan Pablo Bedoya, Tatiana Urrea y Carol Valentina Arrieta Lago. El panel fue moderado por el Dr. Eduardo Dargent, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Representación estudiantil universitaria: percepciones, desafíos y aprendizajes
La Mag. Sylvana Valdivia abordó el rol de la representación estudiantil como un canal clave de comunicación y acción entre el alumnado y las autoridades universitarias. En su intervención, destacó la importancia de comprender cómo quienes asumen estos cargos perciben sus funciones, así como los desafíos, barreras y apoyos institucionales que encuentran en el camino.
Asimismo, explicó que, tras la pandemia, se evidenció una reducción en la participación estudiantil, lo que llevó a la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) a profundizar en el estudio de estos roles.
Entre sus conclusiones, subrayó la necesidad de investigar más a esta población para entender mejor la relación entre sus responsabilidades académicas y de representación. En esa línea, remarcó que la universidad debe fortalecer el acompañamiento al liderazgo estudiantil, promoviendo acciones que favorezcan su bienestar y faciliten un equilibrio entre sus distintos roles.
Experiencia de encuentro de liderazgo político estudiantil
La representante estudiantil 2026, María Fernanda Fuentes, habló sobre el Encuentro de Liderazgo Político que se viene llevando a cabo hace unos años en la PUCP. Destacó que es un espacio clave para fortalecer la representación estudiantil pues en este evento se brindan herramientas y enfoques que aportan al ejercicio del liderazgo y al desarrollo de iniciativas con impacto en la comunidad universitaria.
El hecho de poder tener espacios de diálogo con otros representantes y reconocernos es muy valioso. Muchos ya han ocupado cargos antes, pero también permite conocer a quienes recién empiezan y generar vínculos entre todos”.
En esa línea, subrayó la importancia del respaldo institucional y del intercambio de experiencias como oportunidades para generar sinergias. Asimismo, destacó la necesidad de contar con espacios formativos que respondan a las propias demandas de la representación y la relevancia de su continuidad para consolidar un espacio de estudiantes para estudiantes.
Diálogo ciudadano y bien común: una experiencia piloto en desarrollo
El historiador Patricio Bernedo, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, explicó que su universidad inició un proceso de reflexión sobre cómo fortalecer la formación ciudadana de sus estudiantes. Esto surgió a partir de dos alertas: por un lado, una encuesta interna reveló que menos de un tercio de egresados considera haber recibido una formación relevante en este ámbito; por otro, el aumento de la desafección democrática entre jóvenes de 18 a 24 años en Chile.
Frente a este escenario, presentó el curso “Voces: diálogo ciudadano y bien común”, una iniciativa abierta a estudiantes de pregrado que busca desarrollar competencias ciudadanas desde el llamado “Sello UC”. Actualmente en fase piloto, el curso propone una metodología distinta a la tradicional, basada en cinco valores: respeto, solidaridad, bien común, subsidiariedad y dignidad humana. A partir de ellos, se promueve una reflexión que conecta lo personal, lo familiar, lo universitario y lo social, con el objetivo de pensar cómo contribuir a la transformación de la sociedad.
Cartilla Pedagógica Colombia 2050
Finalmente, el profesor Carlos Moreno, de la Pontificia Universidad Javeriana, presentó la iniciativa “Colombia 2050”, surgida a partir de un taller de prospectiva realizado en el marco de los 30 años de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales. En ese espacio, estudiantes discutieron qué temas deberían abordar los candidatos presidenciales, generando insumos que luego dieron origen a un proceso más amplio de diálogo.
La idea es construir un marco común que permita el diálogo entre actores políticos y la ciudadanía sobre los principales retos del país».
A partir de esas discusiones, la facultad impulsó encuentros con distintos candidatos con el objetivo de proyectar cómo debería pensarse el país hacia el 2050.
Como resultado, se viene elaborando una cartilla pedagógica dirigida a la ciudadanía, organizada en 15 temas clave.


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