Archivo vivo: el Instituto de Etnomusicología PUCP cumple 40 años

A cuarenta años de su fundación, el Instituto de Etnomusicología PUCP celebra su trayectoria reafirmando el valor de su Archivo de Música Tradicional y Popular como una memoria viva del país. Desde la tecnología, la escucha y el encuentro, el IDE continúa tejiendo vínculos entre investigación, territorio y comunidad, apostando por la colaboración y la reactivación del patrimonio sonoro musical peruano.

Texto: Víctor Mendoza
Fotos: Jorge Cerdán e IDE-PUCP
13.11.2025

A cuarenta años de su fundación, el Instituto de Etnomusicología PUCP (IDE-PUCP) celebra su trayectoria reafirmando el valor de su Archivo de Música Tradicional y Popular como una memoria viva del país. Desde la tecnología, la escucha y el encuentro, el IDE continúa tejiendo vínculos entre investigación, territorio y comunidad, apostando por la colaboración y la reactivación del patrimonio sonoro musical peruano.

Cuatro décadas después, el IDE-PUCP apuesta por la accesibilidad y la reactivación del Archivo de Música Tradicional y Popular (AMTP). Este acervo multimedia articula sonoridad, música, fotografía y audiovisual. En el marco de su aniversario, del 22 al 24 de octubre, se realizó el Seminario Internacional “Archivos sonoros en transformación: desafíos y perspectivas contemporáneas”. Un encuentro que reunió a especialistas de América Latina para pensar los archivos como espacios dinámicos de memoria, escucha y creación colectiva.

El archivo como una memoria viva del país

El AMTP es el resultado de más de cuatro décadas de investigación, registro y conservación del patrimonio musical del Perú. Reúne el trabajo de campo realizado por su propio equipo desde los años ochenta, así como materiales donados por investigadores nacionales y extranjeros.

El acervo documenta manifestaciones musicales, coreográficas y rituales, además de testimonios orales, conformando un archivo que trasciende lo estrictamente musical. “El archivo recoge cuarenta años de investigación, pero también de escucha: de ir, grabar, volver y volver a escuchar con otros”, reflexiona la Dra. Gisela Cánepa, directora del IDE.

Un legado sostenido frente al olvido

A diferencia de muchos intentos previos por crear fonotecas nacionales desde instancias estatales –como los que impulsaron José María Arguedas o Josefat Roel Pineda–, el IDE ha logrado sostener un archivo coherente, accesible y en permanente diálogo con sus comunidades de origen en el tiempo. “Nuestro archivo no es solo un depósito de sonidos: es una memoria viva que sigue resonando en las comunidades que la hicieron posible”, señala Cánepa.

Nuestro archivo no es solo un depósito de sonidos: es una memoria viva que sigue resonando en las comunidades que la hicieron posible”.

Aunque modesto frente a grandes fonotecas internacionales, el AMTP constituye hoy uno de los acervos más significativos del patrimonio sonoro peruano. Y lo es tanto por su diversidad como por la continuidad institucional que ha garantizado su preservación durante cuatro décadas.

El Archivo de Música Tradicional y Popular: de las partituras al sonido en movimiento

El AMTP no solo resguarda grabaciones de campo, también conserva partituras, fotografías, videos y registros audiovisuales que permiten comprender la historia y diversidad de las expresiones sonoras del Perú. Entre sus joyas destacan las colecciones históricas como las de Daniel Alomía Robles y Teodoro Valcárcel, compositores vinculados al movimiento indigenista que transcribieron y valoraron la música andina desde una mirada artística y etnomusicológica.

Entre sus joyas destacan las colecciones históricas como las de Daniel Alomía Robles y Teodoro Valcárcel, compositores vinculados al movimiento indigenista que transcribieron y valoraron la música andina desde una mirada artística y etnomusicológica.

Un ejemplo de la preservación del IDE-PUCP es el caso de la partitura de El cóndor pasa, escrita en 1913 por Daniel Alomía Robles. Esta es parte de la colección de manuscritos del compositor y fue donada a la PUCP en 2006 por su hijo Armando Robles Godoy. Desde esa fecha, integra el Archivo de Música Tradicional y Popular del IDE.

Por otro lado, proyectos como Paisajes sonoros compartidos: revitalizaciones musicales y políticas de identidad en el Perú (2021- 2024) reflejan el interés del IDE por un registro multimedia y multiplataforma, que combina el sonido con la imagen.

Además, el archivo conserva una valiosa colección audiovisual. Entre sus piezas destaca un video de la Fiesta de San Juan de Llacanora (Cajamarca, 1987), en el que clarineros, flautistas y danzantes chunchos acompañan la procesión. Se trata de un registro que, más allá de su valor documental, mantiene viva una memoria colectiva que sigue resonando en las comunidades.

Fiesta de San Juan de Llacanora (Cajamarca, 1987) en honor a San Juan Bautista. (Video: archivo IDE-PUCP)

Seminario Internacional: archivo en transformación, una apuesta por el encuentro presencial

En el marco del 40º aniversario del IDE-PUCP, se realizó el Seminario Internacional “Archivos sonoros en transformación”. El evento reunió a investigadores, archivistas, artistas y gestores culturales del Perú y del extranjero para reflexionar sobre los archivos sonoros como espacios de conocimiento, memoria y creación de vínculos sociales y culturales. Durante tres días, conferencias magistrales, mesas temáticas, una exposición y una visita guiada abordaron los desafíos frente a la transformación digital y las desigualdades en el acceso, la representación y la circulación del saber. El evento exploró, además, el papel de los archivos en la gestión del patrimonio, la transmisión de conocimientos, y las formas de relación en torno al sonido y la escucha.

La presencialidad del seminario permitió reunir en Lima a especialistas de Argentina, Chile, Bolivia y México, generando vínculos que trascienden el evento. “El seminario fue una oportunidad para pensar el archivo no solo como depósito de sonidos, sino como un espacio vivo de creación, donde se construyen memorias y vínculos a través de la escucha”, comenta Cánepa. La intención fue tejer redes y abrir colaboraciones que amplíen la noción del archivo como herramienta activa de conocimiento, mediación y creación cultural.

El seminario fue una oportunidad para pensar el archivo no solo como depósito de sonidos, sino como un espacio vivo de creación, donde se construyen memorias y vínculos a través de la escucha”.

Uno de los ejes del encuentro fue repensar el archivo desde la noción de escucha. La conferencia de Ana Lidia Domínguez Ruiz, de la Fonoteca Nacional de México, propuso explorar “la dimensión sensible de la memoria sonora”, y reflexionar sobre cómo los regímenes institucionales determinan qué sonidos se preservan y cuáles permanecen inaudibles. “Pensar el archivo desde la noción de escucha significa preguntarse cómo escuchamos, quién escucha y qué nuevas formas de relación pueden surgir”, señala Cánepa. Desde esta perspectiva, el archivo se concibe como una materialidad viva que genera experiencias, comunidades y afectos en torno al sonido, abriendo nuevas conexiones entre memoria, territorio y creación.

40 años de etnomusicología viva

Al cumplir cuarenta años, el IDE no solo celebra su trayectoria, también cuestiona el lugar de los archivos sonoros y etnográficos. ¿A quién pertenecen las grabaciones y danzas registradas? ¿Cómo pueden volver a las comunidades que las originaron? “Reconectar el archivo con las comunidades no es un gesto simbólico: es una tarea ética y política que busca cerrar las brechas creadas por la distancia y el tiempo”, afirma Cánepa. En un país tan diverso y fragmentado como el Perú, el desafío está en reconectar esos sonidos con sus territorios, combinando las herramientas digitales con la presencia física y el diálogo directo.

Reconectar el archivo con las comunidades no es un gesto simbólico: es una tarea ética y política que busca cerrar las brechas creadas por la distancia y el tiempo».

El proyecto Paisajes sonoros compartidos Revitalizaciones musicales y políticas de identidad en el Perú (2021–2024) ejemplifica esta visión. A partir de grabaciones realizadas en Lambayeque en los años noventa por el propio equipo del IDE, se activó el archivo. Y lo hizo a través de metodologías colaborativas orientadas a la devolución y restitución del patrimonio musical en diálogo con las comunidades de origen. En los distritos de Túcume, Mochumí, Monsefú y Etén, estas grabaciones se integraron a procesos de revitalización y patrimonialización de repertorios inmateriales. Esto generó nuevas prácticas y significados en torno a la memoria sonora.

Las escuelas y los museos del norte se convirtieron en aliados estratégicos para devolver los registros y activarlos como herramientas educativas. “Después de 40 años, el reto del IDE no es solo conservar, sino reactivar. No únicamente guardar memoria, sino devolverla para que siga transformándose”, resume Cánepa. En esa devolución, el archivo se convierte en puente, en posibilidad de escucha compartida y aprendizaje mutuo.

Volver a escuchar, volver a encontrarse

El IDE tiene como prospecto, entonces, continuar con estos esfuerzos de encuentro y devolución mediante proyectos de reactivación. Esto aprovechando las herramientas de la tecnología digital, pero también privilegiando la presencialidad cuando las condiciones lo exigen. “No todas las comunidades acceden a lo digital y muchas veces es el encuentro directo el que posibilita la transmisión de saberes. Nosotros trabajamos desde la subversión de esa brecha”, señala Cánepa.

Cuarenta años después, el sonido sigue siendo un camino para pensar el país”.

Reconectar el archivo con las comunidades productoras de música es hoy un compromiso central del IDE. Esto implica regresar a los territorios, crear espacios de intercambio y escucha colectiva. “Escuchar es también una forma de cuidar”, dice Cánepa, recordando que la música no solo documenta identidades, sino que las mantiene vivas. Desde su identidad universitaria, el IDE asume, además, al archivo como un espacio de articulación entre investigación, docencia y extensión cultural. Para ello, ha convocado a nuevas generaciones de estudiantes e investigadores a participar en ese proceso. “Cuarenta años después, el sonido sigue siendo un camino para pensar el país”, señala.

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Gisela Cánepa

Gisela Cánepa

Profesora principal del Departamento de Ciencias Sociales y directora del Instituto de Etnomusicología (IDE-PUCP)
Es antropóloga por la Pontificia Universidad Católica del Perú y doctora en Antropología por la Universidad de Chicago. Profesora principal del Departamento de Ciencias Sociales y directora del Instituto de Etnomusicología (IDE-PUCP). Coordinadora del Grupo de Investigación en Antropología Visual (GIAV). Exbecaria de la Fundación Alexander von Humboldt (2014-2015). Sus investigaciones combinan teorías de la […]

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Una respuesta
  1. Avatar de Silvia Cosio
    Silvia Cosio

    ¡¡ Felíz 40° aniversario para el IDE¡¡ Gracias por conservar, poner en valor y mantener viva la memoria cultural y tradiciones de las regiones del Perú.

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