Hace más de 30 años, José Carlos Silva Macher comenzó a usar la bicicleta como su medio de transporte habitual. A partir de entonces, se enfocó en promocionar esta opción de movilidad sostenible, cada vez más eficiente frente a la congestión del tránsito limeño.
Así, la bicicleta se convirtió en su principal vehículo de transporte urbano durante la última etapa de su vida universitaria. “Me iba todos los días en bicicleta para estudiar desde el Círculo Militar hasta La Molina. Me di cuenta de que era más conveniente que ir en bus o en combi. Al mismo tiempo, hacía ejercicio y no me costaba nada”, cuenta el doctor en Economía Ecológica y autor del capítulo ‘Perú’ del libro Economía Ecológica en América Latina.
Me iba todos los días en bicicleta para estudiar desde el Círculo Militar hasta La Molina. Me di cuenta de que era más conveniente que ir en bus o combi. Al mismo tiempo, hacía ejercicio y no me costaba nada».
Una vida dedicada a la docencia
El también director de la carrera de Economía en la PUCP inició sus pasos como docente cuando aún era estudiante universitario. Durante tres años fue profesor de matemáticas, geometría y aptitud numérica en una academia preuniversitaria para postulantes a nuestra Universidad. Ya desde entonces era un habitual usuario de la bicicleta. “Cuando trabajaba en la academia, iba a la casa de amigos e incluso al salir a fiestas, me iba en bicicleta”, recuerda el investigador del INTE PUCP.
Su convicción en temas de sostenibilidad no es ajena a su actividad como profesor en las facultades de Ciencias Sociales; Generales Letras; Gastronomía, Hotelería y Turismo; Ciencias e Ingeniería; y la Escuela de Posgrado. En sus cursos –Economía Ecológica, Desarrollo Sostenible, Biocomercio y Fundamentos de Sostenibilidad, entre otros–, busca crear conciencia sobre la problemática ambiental que enfrenta el mundo hoy desde una perspectiva económica.
Economía y ambiente
Sus estudios en el campo de la economía ecológica lo han llevado a rebatir algunas ideas clásicas. “La segunda ley de la termodinámica, o ley de entropía, nos dice que es imposible el reciclaje al 100%. Lo que se enseña en economía estándar sobre el flujo circular de la economía, que puede crecer al infinito, choca contra una realidad física que está fuera del control humano. Independientemente de lo que se descubra o de la innovación tecnológica, tenemos una limitación para crecer”, explica el también coordinador del grupo de investigación PUCP Ética, ciudadanía y medio ambiente.
En ese sentido, explica, no debemos pensar en la economía y el ambiente como factores separados, como suele hacerse en la cultura occidental, pues estamos totalmente integrados a diferentes ecosistemas. “Cuando pensamos de manera integrada, podemos observar la economía junto con los flujos de materia y energía: los límites del agua para la producción, para beber; del suelo para construir nuestras pistas o edificios; la calidad del propio aire, entre tantas cosas más”.
Por una movilidad sostenible: el impulso de ‘Actibícimo’
Una de las mayores satisfacciones de su vida como ciclista fue haber creado «Actibícimo«, hace más de 15 años, un grupo que promueve activamente la movilidad sostenible en bicicleta. “Fue muy grato para mí porque me permitió ir más allá de una solución individual. Cuando hablamos del medio ambiente, estoy convencido de que lo principal son las acciones colectivas. No basta con soluciones individuales. Si yo tengo bajas emisiones, no cambiará nada. Pero si es un grupo cada vez más grande, que sensibiliza, entonces es una acción colectiva con mayor impacto en la sociedad y el medio ambiente”, señala.
Si yo tengo bajas emisiones, no cambiará nada; pero si es un grupo cada vez más grande, que sensibiliza, entonces es una acción colectiva con mayor impacto en la sociedad y el medio ambiente”.
El grupo de activistas se suele reunir con autoridades municipales para promover el ciclismo. Además, mantiene una costumbre denominada “jueves temático”, con un tema y un recorrido específicos cada semana. En su momento, José Carlos se encargaba de revisar las rutas y probarlas el día anterior para verificar la seguridad de los cientos de ciclistas que participaban en estas dinámicas.
Sus salidas temáticas también guardan relación con la coyuntura sociopolítica. Por ejemplo, en el mes de junio, se realizó una bicisalida por Palestina. En otras ocasiones, la temática busca generar conciencia sobre algún problema. En una de las bicisalidas, los participantes fueron todos vestidos con ropa de oficina, para derribar el mito de que no se puede ir en bicicleta al trabajo.
Aunque hoy no esté tan presente en el grupo como en sus inicios, el experto en sostenibilidad ambiental recuerda con cariño aquellos días. “En Actibícimo, tenía amistades tremendas. Era una fraternidad porque somos un grupo que se enfrenta a un tráfico hostil. Trabajar por una buena causa te da enormes satisfacciones”, comenta.
Bicicleta: la mejor alternativa de movilidad sostenible
Hoy vemos muchas alternativas de transporte como scooters o motos eléctricas. Sin embargo, la bicicleta aún les lleva ventaja como opción de movilidad sostenible. “La bicicleta se mueve con energía endosomática, generada por los alimentos. En cambio, un automóvil, un scooter o una bicicleta eléctrica usan motores que necesitan energía exosomática. No se alimentan con nuestro desayuno, requieren energía fósil y eso genera cambio climático”, señala.
Un automóvil, un scooter o una bicicleta eléctrica usa motores que requieren energía fósil y eso genera cambio climático».
Pedalear sin detenerse
La relación de José Carlos con el ciclismo ha resistido al tiempo y a un accidente que pudo costarle caro. Aunque es bastante prudente en las pistas, hace unos años se estrelló contra una combi tras una mala frenada del vehículo de transporte público. Sufrió una amnesia instantánea, pero fue auxiliado por un amigo que lo acompañaba en ese momento. El conductor de la combi se había dado a la fuga.
Sin embargo, nada de eso lo hizo renunciar. Cada viernes reemplaza el auto por su bici y emprende la ruta hacia el campus de la PUCP, donde, en cada espacio académico que puede, ayuda a difundir las bondades del vehículo más amigable con nuestro entorno.
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