Desde muy niña tuvo una gran pasión por las matemáticas. Siempre le atrajo la lógica y la forma en que los números podían explicar el mundo. En esa búsqueda por una carrera que integrara esa pasión, Betsy Arana descubrió la ingeniería de las telecomunicaciones, un campo donde la ciencia se convierte en la base para conectar a las personas.
Al ingresar en este mundo comprendió que no había marcha atrás: encontró un espacio para explorar, aprender y desarrollarse en una industria en constante evolución, que la reta e impulsa a crecer cada día. “Lo que más me inspira de las telecomunicaciones es que son invisibles, pero indispensables. Están detrás de cada interacción humana, de cada empresa que crece y de cada innovación”, cuenta a PuntoEdu. Como directora comercial B2B de WOW Empresas, Betsy aplica esa visión constantemente: diseñando soluciones que hacen más competitivas a las compañías peruanas, liderando proyectos de conectividad que integran fibra óptica y ciberseguridad y, sobre todo, asegurando que la tecnología se convierta en un motor de progreso real.
Internet de alta calidad para todos
Su ruta de aprendizaje se inició en la PUCP, cuando formó parte de un proyecto para llevar internet a una zona alejada de la Amazonía, junto al Grupo de Telecomunicaciones Rurales, en su último año de carrera. “Fue un proyecto complejo por las condiciones geográficas y las limitaciones de acceso, pero también uno de los más gratificantes”, recuerda. No se trataba solo de instalar infraestructura, sino de entender cómo la conectividad podía facilitar el acceso a la educación, abrir oportunidades de empresa y mejorar la comunicación en la comunidad. Por ejemplo, en la posta médica de la localidad, por primera vez las madres gestantes pudieron realizarse ecografías preventivas y obtener diagnósticos a distancia, minimizando así el impacto de la mortalidad infantil en recién nacidos.
El trabajo incluyó el entrenamiento a los líderes de la comunidad para que pudieran darle mantenimiento a los equipos y continuidad al proyecto, sin depender de soluciones de expertos de Lima, sino con personal propio. “Trabajar junto a un equipo comprometido me permitió confirmar que la tecnología es solo el medio; lo verdaderamente valioso es el impacto que genera. Esa experiencia me dejó la certeza de que cada esfuerzo puede cambiar vidas”, dice nuestra egresada.
Lo que más me inspira de las telecomunicaciones es que son invisibles, pero indispensables. Están detrás de cada interacción humana, de cada empresa que crece y de cada innovación”.
Hoy desde su rol, Betsy Arana lidera un proyecto para cerrar las brechas de conectividad en todas las regiones del país. Desde WOW Empresas, ella y su equipo diseñan soluciones teniendo en cuenta la necesidad de las empresas y la tecnología disponible, con el fin de que puedan crecer al ritmo que el mercado les demanda. “La competitividad ya no depende solo del capital físico, sino de la capacidad digital. Una empresa en Chiclayo, Huancavelica, Cusco o Puno debe tener las mismas oportunidades que una en Lima: acceso a internet de alta calidad, soluciones de seguridad y herramientas para crecer sin barreras. Cerrar la brecha digital no es solo tender redes, es tender oportunidades y darle a cada empresa local el poder de competir en igualdad de condiciones”, afirma.
Conectividad en la educación y el deporte
La directora comercial B2B de WOW Empresas menciona con orgullo dos iniciativas que reflejan el compromiso de la empresa de ir más allá de los servicios tradicionales de telecomunicaciones. La primera es Colegios WOW, a través de la cual se ha llevado conectividad a más de 700 colegios en todo el país, beneficiando a más de 600,000 estudiantes que ahora pueden acceder a internet desde sus aulas.
De otro lado, con Team WOW se brinda apoyo a más de 16 deportistas de alto rendimiento de Huancayo, Huancavelica y Cusco a través de la entrega de indumentaria de alta calidad, internet en sus hogares y la difusión de eventos nacionales e internacionales donde participan. “El impacto lo vemos en historias concretas: estudiantes que por primera vez integran internet en su educación o atletas que logran competir a nivel nacional con el respaldo de su comunidad conectada. Más que cifras, hablamos de oportunidades que antes no existían y de vidas que hoy están transformándose”, afirma la ingeniera Arana.
Talento con propósito desde la PUCP
Nuestra egresada refiere que, desde el primer momento, la PUCP le enseñó a no conformarse con lo superficial, a cuestionar y a analizar distintas perspectivas y a tomar decisiones basadas en evidencia. “Esta capacidad me ha permitido resolver problemas complejos en mi carrera, anticipar riesgos y proponer soluciones innovadoras en un entorno tan dinámico como la tecnología y las telecomunicaciones”, dice.
Haber participado en grupos de estudios desde muy joven, la ha llevado a liderar en su vida profesional diversos proyectos con propósito y a asumir responsabilidades al frente de equipos. “En la PUCP entendí que no hay soluciones verdaderamente sostenibles si no están centradas en las personas. La diversidad de voces, la reflexión humanista y el diálogo constante me enseñaron a pensar antes de actuar”, comenta. Esa empatía es la que le permite hoy conectar con sus clientes, con su equipo y con los desafíos del país con una mirada humana y responsable.



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