La egresada de Ingeniería Industrial de la PUCP Giannina Honorio ganó el Premio Esteban Campodónico 2025 a la Actividad Profesional Destacada. Además, se convirtió en la galardonada más joven en la historia de este reconocimiento, que se otorga a profesionales cuya excelencia y vocación de servicio contribuyen de manera decisiva al bienestar de la sociedad peruana.
La postulación de Honorio fue presentada con el acompañamiento institucional de la PUCP, a través de la Oficina del Rectorado y la Facultad de Ciencias e Ingeniería, que brindaron soporte en la formalización del expediente y en la organización de la documentación que respalda su trayectoria. La iniciativa se activó tras la invitación oficial para la postulación realizada por la Universidad de Piura y la Clover Foundation, entidades responsables del Premio Esteban Campodónico.
Una trayectoria que se consolida con el Premio Esteban Campodónico
La ingeniera destaca que su trayectoria liderando iniciativas de alto impacto social -la Certificadora Inclusiva Yapaykuy, que evalúa y certifica procesos, productos y servicios accesibles e inclusivos; IncluEdu, la primera plataforma de inteligencia artificial para enseñar lengua de señas; Tinnitus Perú, centro especializado en audiología, tinnitus, vértigo, lenguaje y voz; y Kon Monitoreo Ambiental, un sistema de medición ambiental- fue clave para respaldar su postulación.
“Lo que se presentó fueron mis trabajos, videos, textos, notas y también testimonios de personas que han usado la tecnología. No solo usuarios de Tinitus Perú, sino también de Yapaykuy, de IncluEdu y de otras organizaciones con las que he colaborado. Todo eso sumó para que la postulación pudiera realizarse”, aseguró.
Ella recibió la noticia de que había ganado el premio en septiembre. Un mes después, el 23 de octubre, se llevó a cabo la premiación en una ceremonia que fue muy emotiva para ella.
“Fue un momento profundamente emocionante, no solamente por el reconocimiento en sí, sino por lo que significa. Han sido muchos años de trabajo, sacrificio, noches sin dormir. Fue una mezcla de gratitud por las personas que caminaron junto conmigo y que se unieron a la misión de poner la tecnología al servicio de la sociedad. También de orgullo y responsabilidad, porque te pone en una palestra donde hay mucha expectativa del trabajo que vas a seguir realizando”, precisó.
Han sido muchos años de trabajo, sacrificio, noches sin dormir. Fue una mezcla de gratitud por las personas que caminaron junto conmigo y que se unieron a la misión de poner la tecnología al servicio de la sociedad. También de orgullo y responsabilidad, porque te pone en una palestra donde hay mucha expectativa del trabajo que vas a seguir realizando».
Innovar para incluir: la misión que guía sus proyectos
Giannina considera que el reconocimiento a su trayectoria es gracias al impacto que ha logrado a través de las diversas iniciativas tecnológicas que lidera y que están orientadas a la inclusión.
“Mi misión de vida de poner la tecnología al servicio de la sociedad es lo que me impulsa día a día a sacar energía y seguir superando retos. A los que estén en la búsqueda de un propósito les recomiendo que no se queden congelados e intenten y tomen todas las oportunidades que se les presenten porque, cuando se encuentren dando lo mejor de sí mismos, van a encontrar el propósito que hará que se muevan con pasión todos los días de su vida», sostiene.
Todas las iniciativas forman parte de un mismo propósito: construir un país más accesible, donde la tecnología cierre brechas, no las agrande, pero sobre todo que la tecnología nos pueda servir para superar tantas problemáticas que históricamente hemos tenido como sociedad».
Entre ellas, destaca su proyecto más reciente InclueEdu, el cual representa esa misión de forma completa, ya que es una plataforma de aprendizaje de lengua de señas con inteligencia artificial que se creó para cerrar una brecha histórica. «En Perú, menos del 1 % de personas sabe comunicarse con una persona sorda, pero con esta IA logramos que cualquiera pueda aprender de forma inclusiva, personalizada y accesible. No es solo una plataforma, es un símbolo de lo que quiero lograr: usar la tecnología de forma ética para derribar barreras y dignificar a todas las personas”, asegura.
Honorio indica que esta misión también se expresa en sus otros emprendimientos, como Yapaykuy, que transforma a las organizaciones en inclusivas con tecnologías para la inclusión, y Tinitus Perú, que acerca la salud auditiva a miles de familias. «Todas las iniciativas forman parte de un mismo propósito: construir un país más accesible, donde la tecnología cierre brechas, no las agrande, pero sobre todo que la tecnología nos pueda servir para superar tantas problemáticas que históricamente hemos tenido como sociedad».
¿Qué viene ahora en su camino profesional?
Al hablar sobre sus planes a futuro, la ingeniera señaló que hoy su prioridad es consolidar y escalar sus proyectos. “Dentro de mis planes está hacer crecer la certificadora Yapaykuy, que no sea solamente reconocida en Perú, sino también a nivel latinoamericano. Ya hemos transformado en inclusivos más de 800 establecimientos. En los próximos meses, queremos llegar a nuestro establecimiento inclusivo número 1,000”.
Sobre IncluEdu, precisó que actualmente cuentan con más de 4,000 estudiantes que aprenden lengua de señas dentro de la plataforma. “Estamos presentes en 15 países y lo que queremos hacer es estar presentes en muchos más y llevar la lengua de señas a nivel mundial. Entonces, nos encontramos en una etapa de escalamiento de cada una de esas iniciativas”, aseguró.
Finalmente, volvió a destacar el apoyo institucional de la PUCP durante su postulación al Premio Esteban Campodónico 2025 y reflexionó sobre lo que representa el reconocimiento en un país donde, con frecuencia, el trabajo de las mujeres -especialmente en ciencia y tecnología- no es visibilizado.
“Me sentí validada. Muchas veces, el trabajo que realizamos las mujeres no se reconoce. Para mí, este premio no es un cierre, porque soy la ganadora más joven de esta categoría. Al contrario, es un impulso para seguir construyendo y para demostrar que la innovación social sí cambia el país y merece ser contada”, puntualizó.






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