América Latina es uno de los grandes focos mundiales de diversidad lingüística. Es el hogar de cientos de lenguas indígenas, amezadas por complejas presiones sociales, políticas y económicas (migración, racismo, economías ilegales, problemas climáticos). En este contexto, la documentación y la preservación de la diversidad lingüística de nuestra región no son solamente imperativos académicos: son actos urgentes de resguardo cultural reclamados por los propios pueblos indígenas.
La documentación y la preservación de la diversidad lingüística de nuestra región no son solamente imperativos académicos: son actos urgentes de resguardo cultural reclamados por los propios pueblos indígenas».
La documentación lingüística (basada en audio, video y textos rigurosamente anotados en formatos legibles por un computador) crea registros perdurables de la diversidad gramátical de estas lenguas y de las complejas tradiciones culturales, históricas y espirituales que les dan vida. Cuando estos registros se elaboran con un consentimiento informado y con una vocación de verdadera colaboración comunitaria, se convierten en herramientas para la educación intercultural bilingüe, la revitalización, la lucha cultural y la transmisión intergeneracional. La documentación lingüística alcanza su máximo potencial cuando se acompaña de metadatos ricos y estandarizados que aseguren su adecuada valoración: ¿quién registró el material?, ¿dónde y cuándo?, ¿en qué variedad lingüística?, ¿bajo qué condiciones y con qué permisos? Los métodos cuantitativos contemporáneos fortalecen la investigación cualitativa y convierten la documentación en conocimiento contrastable sobre la historia y la estructura de las lenguas. La filogenia bayesiana, adaptada de la biología evolutiva, es particularmente potente para modelar relaciones entre lenguas a partir de innovaciones compartidas y tasas de cambio. Aplicada a las lenguas indígenas de América Latina, la inferencia bayesiana nos abre a árboles probabilísticos y nos ofrece redes que conectan la fascinante diversidad lingüística actual de nuestro continente para revelar escenarios históricos plausibles. Estos hallazgos ayudan a entender el rol de la herencia, el contacto y la migración en la historia indígena de nuestra región.
Cuando estos registros se elaboran con un consentimiento informado y con una vocación de verdadera colaboración comunitaria, se convierten en herramientas para la educación intercultural bilingüe, la revitalización, la lucha cultural y la transmisión intergeneracional».
La necesidad de crear esta sinergia entre documentación, archivos con metadatos ricos y análisis cuantitativo inspiró la Primera Escuela de Invierno sobre Documentación Lingüística, Archivos y Métodos Cuantitativos para el Estudio de la Diversidad Lingüística y la Evolución Cultural, organizada por el Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva, la Estación Chana para las Ciencias del Lenguaje y la Interculturalidad de la PUCP, y Endangered Language Documentation Programme (ELDP); y que se realizó en nuestra Universidad entre el 25 y el 29 de agosto de 2025. La escuela recibió a 25 estudiantes de toda América Latina —incluyendo participantes de pueblos indígenas— con un objetivo claro: que jóvenes investigadores dominen las metodologías que hoy marcan la frontera global de la investigación lingüística y las apliquen en sus propios proyectos. Es parte de una apuesta por estrechar las brechas científicas entre el Norte y el Sur, y por formar lingüistas latinoamericanos capaces de marcar una agenda científica relevante para nuestra región, liderar proyectos de documentación centrada en las comunidades y promover innovaciones metodológicas. Chana busca contribuir a la gestación de una nueva generación de científicos que aporte significativamente, como comunidad, a nuestra disciplina y a la preservación del patrimonio lingüístico de nuestra región. Este ha sido un primer paso, pero nos mantenemos firmes en este camino.



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