Reflexiones de altura: un viaje a Chawaytiri y Cuyo como cierre del Seminario Interdisciplinar Písac 2025

Como cierre del Seminario Interdisciplinar Písac 2025, docentes y estudiantes del Programa de Estudios Andinos emprendieron una jornada de campo por comunidades altoandinas del Cusco. A través de encuentros, testimonios y paisajes milenarios, reflexionaron sobre la ética, la memoria y el papel del investigador frente a un territorio que sigue hablando.

Texto: Aaron Sandoval
Fotos: Jorge Cerdán
01.08.2025

Para comprender el mundo andino, no basta con estudiarlo: hay que caminarlo, respirar el aire enrarecido de la puna y escuchar las voces quechuas que aún laten en sus comunidades. Eso hicieron los profesores y alumnos que participaron en el Seminario Interdisciplinar de Písac (SIP) –evento académico clave del Programa de Estudios Andinos (PEA)–, quienes, la mañana del sábado 12 de julio, emprendieron un viaje hacia Cuyo y Chawaytiri, a las afueras de la ciudad de Písac. Fue un trayecto especial, casi como un viaje en el tiempo.

Este recorrido marcó el cierre de la decimoséptima edición del SIP, una actividad que se realiza cada año en el Centro Académico PUCP «Valentín Paniagua», y que reúne a destacados académicos, investigadores invitados, estudiantes y profesionales interesados en la antropología, la arqueología, la historia y la lingüística andinas. El seminario se ha consolidado como un espacio privilegiado para el diálogo interdisciplinario y la formación crítica en torno al mundo andino desde una perspectiva situada y comprometida.

En esta ocasión, el recorrido incluyó cuatro paradas, cada una con una historia y un mensaje que promovieron la reflexión colectiva sobre la ética, la responsabilidad y el papel que deberán asumir los participantes en sus futuros caminos profesionales. La ruta contempló visitas a las comunidades de Cuyo y Chawaytiri, al sitio arqueológico de esta última y una parada en la provincia de Calca.

A más de 4,000 m s.n.m., el esfuerzo físico se convirtió en una metáfora perfecta de los efectos colaterales que, en las películas de ciencia ficción, acompañan todo viaje extraordinario. Como astronautas que deben adaptarse al nuevo peso de sus cuerpos fuera del planeta, los participantes descendieron del vehículo con el cuidado que exige llegar a la puna, aun sin conocer la razón de aquella primera parada inesperada.

La ruta contempló visitas a las comunidades de Cuyo y Chawaytiri, al sitio arqueológico de esta última y una parada en Calca.

Trazos ocultos en las rocas: Calca

En lo que parecía ser un punto cualquiera de la ruta a Calca, la caravana se detuvo por primera vez. “Seguro algunos de ustedes ya notaron por qué nos hemos detenido aquí”, dijo nuestro guía, Clever Garbancho, al descender de la van. A simple vista, el lugar no parecía especial: una curva de carretera encajada entre las laderas de la montaña. Pero al observar con atención, se revelaba un vacío en la roca, como si la montaña tuviera una boca abierta atravesada por el asfalto.

Lo verdaderamente impactante estaba a un costado del camino. Casi ocultas entre las sombras, se distinguían unas pinturas rupestres prehispánicas. Parecían representar llamas quietas y silenciosas, apenas visibles, pero presentes ante los ojos atentos de nuestros académicos. Ese lugar había sido una cueva, probablemente utilizada como refugio por antiguos habitantes andinos, pero fue parcialmente destruida con dinamita para permitir el paso de la carretera.

Ni antes de la detonación ni ahora —décadas después— alguien marcó el sitio como espacio arqueológico. Las pinturas, invisibles para el ojo apurado del desarrollo, siguen ahí: ocultas, frágiles, resistiendo el olvido. Lo que alguna vez fue refugio, hoy no es más que una curva más en el camino.

En esta primera parada, se inició el camino de reflexión sobre la responsabilidad que llegarán a tener nuestros participantes del seminario en algún momento de sus vidas profesionales. Un camino que será marcado por la lucha de la conservación de nuestros patrimonios históricos, y la necesidad de que puedan ser apreciados adecuadamente por autoridades y futuras generaciones.

Segunda parada: sitio de Chawaytiri

El recorrido continuó en el Sitio Arqueológico Chawaytiri. Nuevamente al lado del camino, aunque esta vez con una parada señalizada, mapas e información de lo que estábamos por ver.

La Dra. Carmen Escalante, profesora e investigadora invitada de la Universidad San Antonio Abad del Cusco, también fue nuestra guía en este camino. Ella nos comentó sobre las estrategias exitosas para la preservación de estos sitios. “Es clave la cooperación entre Estado y comunidades locales para la preservación de estos recorridos como el del Sitio Arqueológico de Chawaytiri. Si quisiéramos acercarnos más o saltar la cuerda de seguridad, inmediatamente vendrá alguien a llamarnos la atención, pues este sitio está vigilado, pese a ser de acceso abierto”, sostuvo.

Acto seguido, inició la caminata para cruzar el río y llegar a la montaña del frente donde se encontraban más pinturas prehispánicas. Descendimos por un camino aromatizado por árboles de eucalipto que lo rodeaban. Al llegar al río cruzamos por un corto puente de troncos de madera mientras el agua cristalina fluía a escasos centímetros por debajo.

Mientras ascendíamos por la montaña que se alzaba al frente, surgían conversaciones espontáneas entre historiadores y antropólogos, quienes compartían sus inquietudes sobre el origen de ciertas costumbres presentes en los pueblos andinos. ¿Cómo llegaron al Perú algunos animales, plantas o prácticas que hoy forman parte de rituales tradicionales si no eran nativos de esta tierra? ¿Quiénes los trajeron y cómo fueron integrados en los saberes locales?

También se discutían preguntas clave sobre la historia de la Independencia del Perú. ¿Qué papel jugó la altitud en las estrategias de batalla de los ejércitos libertadores y realistas? ¿Podían los caballos desempeñar un rol eficaz en entornos tan accidentados como este?

Una vez arriba, fue imposible que las pinturas pasen desapercibidas por su gran cantidad. Una de las reflexiones de este momento fue realizada por Clever, quien se animó a relatar su experiencia: Hace algunos años, tuve la oportunidad de encontrarme con una pintura prehispánica en un área no protegida. Emocionado me tomé una foto y la subí a Facebook con la ubicación del lugar. Un profesor me pidió que borrara la publicación. No entendía muy bien por qué, pero igual lo hice. 10 años después, vuelvo a ese lugar y esta pintura ya tenía marcas hechas por personas que vinieron después. Otro caso es que pude ver que en Marketplace estaban vendiendo un pedazo de piedra con estas pinturas”. La tristeza por lo sucedido se contagió de inmediato.

Dolor de un pasado cercano: la comunidad de Chawaytiri

La tercera parada fue en la comunidad de Chawaytiri. Un pequeño poblado que, antes de la Reforma Agraria, era una hacienda. Los dos pisos de adobe de aquella casa de los antiguos patrones, hoy, estaban completamente abandonados.

De pronto, una señora de unos 60 años, habitante de la comunidad, se acercó al grupo. Una vez reunidos, decidió compartir la experiencia de su familia con los hacendados. Su relato fue enteramente en quechua y pidió no ser grabada ni fotografiada. La Dra. Carmen Escalante nos acompañó en la traducción.

“Mis padres fueron quienes más tiempo vivieron esa situación. A los hacendados había que tratarlos como bebés: prepararles la comida, ayudarlos a subir al caballo, lavarles la ropa. Faltaban manos para trabajar en la hacienda. No teníamos tiempo para cuidar a los animales de nuestras chacras. Mi madre regresaba a casa solo cuando se ocultaba el sol y me daba de lactar apenas una vez al día. Ella murió joven, por la sobreexplotación laboral que sufrimos”, contó.

Mientras hablaba, su voz comenzaba a quebrarse y las lágrimas caían sin permiso. Era imposible no empatizar con el profundo dolor que aún habita en ese recuerdo.

La última parada: Cuyo

La última visita fue a la comunidad de Cuyo. Allí nos hablaron de los retos que deben afrontar para su supervivencia en temporadas de friaje y escasez de agua. Las lecciones de esta parada se inclinaron más hacia el lado político, pues eso era lo que requerían los habitantes.

En la búsqueda de solucionar el problema del agua, nos hablaron de la idea de usar la técnica de cosecha de agua. Pero ello requiere inversión estatal, solos no lo pueden afrontar. El pueblo, de poco más de 4 mil habitantes, tiene como meta llegar a los 12 mil. ¿Para qué? Para poder volverse un distrito, y tener más posibilidades de ser escuchados en la provincia y en la región.

El Seminario Interdisciplinar de Písac 2025 concluyó con una salida de campo cargada de experiencias diversas y significativas. Desde el encuentro con expresiones artísticas de habitantes prehispánicos hasta los testimonios dolorosos de un pasado reciente y los desafíos actuales que enfrentan las comunidades altoandinas, cada parada ofreció una oportunidad para pensar el territorio desde múltiples dimensiones. Fuera del aula, de las pantallas y de las hojas de investigación, hay un mundo vivo que interpela y enriquece el conocimiento académico. El Programa de Estudios Andinos reafirma así su vocación: ser un portal hacia la comprensión profunda y situada de nuestro país.

¿Te fue útil este artículo?

Comparte este contenido

e inspira a otros

¡URL copiada!

VER MÁS Investigación

Deja un comentario

Sobre los comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los comentarios pasan por un proceso de moderación que toma hasta 48 horas en días útiles. Son bienvenidos todos los comentarios siempre y cuando mantengan el respeto hacia los demás. No serán aprobados los comentarios difamatorios, con insultos o palabras altisonantes, con enlaces publicitarios o a páginas que no aporten al tema, así como los comentarios que hablen de otros temas.

Una respuesta
  1. Avatar de MANUELA ROSA FERNÁNDEZ CASTILLO
    MANUELA ROSA FERNÁNDEZ CASTILLO

    Que sigan estas experiencias de confrontación con la realidad peruana, que sin duda siembran posibilidades de un desarrollo integral y de respeto a nuestros ancestros.

Expertos y comunidad


Te puede interesar

Investigación

Reflexiones de altura: un viaje a Chawaytiri y Cuyo como cierre del Seminario Interdisciplinar Písac 2025

Reflexiones de altura: un viaje a Chawaytiri y Cuyo como cierre del Seminario Interdisciplinar Písac 2025