Sorpréndeme, pero no me interrumpas
Cuando se conoce que "alrededor del 39% de trabajadores (de 18 a 24 años de edad) consideraría renunciar a su trabajo si aplicaciones como Facebook o YouTube les fueran prohibidas, que el 21% estaría molesto' (y, por tanto, devendría menos productivo) por dicha prohibición" , o que el mayor crecimiento de miembros en Facebook es de gente entre 35 y 49 años, no cabe duda que ahora el protagonismo de las comunicaciones es del usuario, de los seductores contenidos que elabore y de las crecientes redes sociales a las que pertenezca.'
