En sus primeros meses de vida, Ysabelino Apaza enfrentó la polio, enfermedad que dejó secuelas en su cuerpo y afectó su rodilla izquierda. Originario de Tacna, llegó a la capital en el 2005 para ser refuerzo en diversos equipos de paradeporte. Hoy en día es considerado como la primera raqueta del Perú y nos representó en los pasados Parapanamericanos.
Además de ser un deportista nato, él se dedica a la fabricación de silla de ruedas. Se compró una máquina de soldar, y fue aprendiendo a usarla viendo tutoriales y con la ayuda de algunos amigos. Si bien comenzó como una necesidad para que pueda competir con los implementos adecuados, hoy es su principal sustento.
Convencido de que necesitaba innovar en su negocio, Ysabelino decidió comprar una máquina de soldadura de aluminio. Así fue como se contactó con Soldexa y les explicó su caso. La empresa se mostró muy interesada y, en alianza con el grupo interdisciplinario Deimos PUCP, decidió fabricarle la primera silla de ruedas de aluminio en el Perú para competencia. Asimismo, le va a vender la maquinaria que necesita a un precio rebajado y lo capacitarán en su uso.
“Quiero agradecer a la PUCP y a Soldexa porque se tomaron este pequeño proyecto como algo muy importante. Estoy muy ilusionado con la silla que me entregarán pronto, porque así ya estoy listo para seguir representando al Perú”, sostiene emocionado. Su próxima meta deportiva es viajar a Francia para competir en dos torneos de tenis que lo clasificarán en los rankings mundiales.
Conexión importante
El grupo Deimos está conformado por estudiantes de diversas especialidades de la PUCP. Ha participado tres años en el NASA Rover Challenge, competencia internacional en la que, a través de diversas pruebas, debe demostrar la capacidad de su vehículo rover para armarse, y mantenerse estable en terrenos similares a los de la Luna y Marte.
En todo ese tiempo, Soldexa siempre los ha acompañado como sponsors. “Como nos habían visto trabajar con materiales parecidos al aluminio y vehículos especializados, nos dijeron que les gustaría contar con algunas personas del equipo para que les ayudemos a diseñar la silla de Ysabelino”, señala Vania Adrianzén, integrante de Deimos.
Durante cinco semanas, cuatro representantes del equipo se dedicaron a trabajar en el prototipo. Debido a las actuales circunstancias, todas las reuniones han sido remotas, por medio de Zoom, videollamadas y chats grupales.
“Lo que nosotros hemos ido aprendiendo en nuestra carrera, en mi caso en Ingeniería Mecánica, lo hemos aplicado para la fabricación. Este proyecto de carácter social es una forma bonita de ayudar a alguien que en verdad lo necesitaba”, comenta Renzo Echevarría, integrante de Deimos.
Diseño único
Si bien en otros países ya se fabrican sillas de aluminio para deportistas destacados, esta es la primera vez en el Perú que se hará una con este material, que hace mucho más ligero al vehículo y por lo tanto es determinante en un partido. “Generalmente, usamos sillas de fierro que deben pesar unos 15 kg. Las de aluminio pesan alrededor de 10 kg. A lo largo del juego, eso significa menos desgaste y esfuerzo”, precisa Ysabelino.
Ruth Manzanares, jefa del proyecto y estudiante del Doctorado en Gestión Estratégica de la Escuela de Posgrado, manifiesta que la primera gran parte ha sido la investigación. El grupo se sumergió en toda la información disponible. “Hemos investigado sillas ganadoras”, asegura. Además, han debido tomar en cuenta las medidas exactas de Ysabelino, su tipo de lesión y peso. Para el diseño, han utilizado programas de modelado 3D, como Autodesk Inventor y Autocad.
El equipo Deimos


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