El trabajo del Dr. Claudio Lomnitz se ha caracterizado durante décadas por ofrecer una aguda mirada antropológica sobre temas complejos y relevantes como la historia, la política y la cultura de América Latina. En la actualidad, sin embargo, ha centrado su atención en la crisis de inseguridad y en la búsqueda de caminos hacia la paz en su país natal, México. Según el también docente de la Universidad de Columbia, la situación se ha agravado en los últimos 20 años, periodo en el que el país acumula más de medio millón de muertos y desaparecidos, además de numerosas personas afectadas por las extorsiones.
Frente a este escenario, el académico advierte que uno de los principales problemas ha sido la falta de imaginación para plantear nuevas respuestas. Además, cuestiona los distintos diagnósticos e hipótesis —o “imaginarios”, como él los denomina— desde los cuales los últimos gobiernos mexicanos han intentado alcanzar la paz. Sobre toda esta problemática trató la charla magistral titulada “La cultura como clave de lo político: imaginarios, Estado y poder en América Latina”, la cual brindó durante el seminario internacional “La política como cultura: sentidos y legitimidad en el Perú”, organizado por la Facultad de Ciencias Sociales del 7 al 9 de septiembre. PuntoEdu conversó con él a propósito de su visita.
¿Por qué considera que la estrategia de “abrazos, no balazos”, que propuso en su momento el presidente Manuel López Obrador, no logró resolver el problema de la violencia en México?
Hay que distinguir entre el imaginario y la forma en que se instituyó. “Abrazos, no balazos” partía de la idea de que el crimen organizado y la violencia estaban causadas por la desigualdad, la exclusión y la falta de oportunidades. Para combatir ello, López Obrador instituyó una serie de programas sociales que transferían fondos del Estado a grupos sociales, entre ellos jóvenes y adultos mayores. También creó una guardia nacional muy grande bajo las órdenes directas de las Fuerzas Armadas. Se puede decir, en términos generales, que las políticas implementadas no tuvieron éxito porque no terminaron con el problema de la violencia. Incluso, aumentaron un poco los homicidios y las desapariciones. Pero en otros aspectos pueden haber sido exitosas, por ejemplo, al reducir la desigualdad. Por eso, hay que diferenciar entre el imaginario, su diseño institucional y sus resultados.
Hay una especie de ‘bukelismo’ en el trasfondo del debate público latinoamericano. Es la idea de que la mano dura, el estado de excepción y la masificación de las prisiones resolverán la inseguridad».
Usted comentó que la militarización en México comenzó en 2003. En el Perú, durante los últimos años, se ha declarado en varias ocasiones el estado de emergencia para enfrentar la inseguridad, lo que ha implicado que las Fuerzas Armadas patrullen las calles junto con la Policía. A partir de la experiencia mexicana, ¿considera que esta es una estrategia efectiva?
Cada gobierno mexicano ha invertido mucho en el trabajo de las fuerzas militares, aunque nunca se ha declarado un estado de excepción. Lo que sí se ha ampliado es el uso de la prisión preventiva, que tiene cierta similitud, pues una persona puede ser encarcelada sin que exista todavía un cargo formal. A partir de observar casos como el peruano, considero que la militarización puede ser una estrategia útil a corto plazo y en un contexto específico de emergencia. Sin embargo, al tratarse de una medida bastante represiva y que presta poca atención a los derechos humanos, se vuelve muy problemática cuando se pretende convertirla en una forma permanente de enfrentar la inseguridad.
Ante la ola de violencia que atraviesa la región, ¿por qué muchos sectores promueven seguir el modelo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele?
Hay una especie de “bukelismo” en el trasfondo del debate público latinoamericano. Es la idea de que la mano dura, el estado de excepción y la masificación de las prisiones resolverán la inseguridad. Lo interesante es que incluso gobiernos que rechazan explícitamente esta filosofía terminan adoptando parte de sus estrategias. En México, por ejemplo, ha aumentado la población encarcelada. Los discursos pueden ser distintos, pero algunas políticas terminan confluyendo.
El tejido social es un buen ejemplo de la utilidad de la investigación en ciencias sociales, porque permite entender que la fuerza de una sociedad no emana de sus individuos sino de la interdependencia entre ellos».
Uno de los temas que usted estudia es el “tejido social rasgado”. ¿De qué manera podemos reconstruirlo?
El tejido social es un buen ejemplo de la utilidad de la investigación en ciencias sociales, porque permite entender que la fuerza de una sociedad no emana de sus individuos sino de la interdependencia entre ellos. No podemos decir de antemano que toda ruptura sea mala. Hay relaciones que quizá deban desaparecer y otras que se deben reconstruir; es necesario analizar caso por caso. Por ejemplo, en México, hay un consenso a favor de mantener fuerte a la familia. La pregunta es: ¿cómo la vas a fortalecer? Quizá haya fórmulas antiguas que sirvan y otras que habrá que inventar. En ese sentido, estamos en un momento histórico que exige mucha creatividad y trabajo colectivo porque nada de esto se va a lograr simplemente porque a alguien se le prendió el foco.
¿Cómo puede realizarse este trabajo colectivo y creativo en el caso del imaginario de paz?
Los imaginarios que hemos tenido hasta ahora en México no han sido suficientemente creativos para afrontar las problemáticas de violencia y criminalidad. El imaginario de paz se debe construir en comunidad tanto con la investigación de ciencias sociales —que puede brindar información, datos y evidencias — y la invención de la gente con soluciones que ya vienen aplicando. Por ejemplo, un imaginario social actual es el tener seguridad privada; otro, que es alarmante, es el comprarse un arma. Es tarea de las ciencias sociales observar a qué se deben estas y otras ideas, analizar cuáles funcionan y de qué manera pueden instituirse en la realidad.
Claudio Lomnitz en la PUCP
Puedes ver aquí la charla que dio el especialista en el auditorio Gustavo Gutiérrez de la Facultad de Ciencias Sociales PUCP.
Asimismo, puedes conocer más sobre sus publicaciones e investigaciones en la guía temática elaborada por la Biblioteca de Ciencias Sociales PUCP Alberto Flores Galindo.



Deja un comentario